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“He aprendido a tener paciencia para conseguir mi sueño de trabajar aquí”: la historia de Moussabene Doumbouya, de llegar en patera a Mallorca a conseguir un empleo

El joven guineano, llegado a la isla en 2025, ha completado un curso de electricidad y realizado prácticas, logrando así su primer empleo

La empresa TOT SOL ha valorado positivamente su interés y sus ganas de aprender, a pesar de las dificultades que ha atravesado durante su etapa de aprendizaje

Moussabene Doumbouya, junto con la trabajadora social de Cáritas Mallorca, Paola Maddonni.

Moussabene Doumbouya, junto con la trabajadora social de Cáritas Mallorca, Paola Maddonni. / Manu Mielniezuk

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Palma

Moussabene Doumbouya llegó a Mallorca en noviembre de 2025 siendo menor de edad y con apenas unos meses por delante antes de cumplir los 18 años. Tras completar un curso de electricidad con Cáritas Mallorca, realizar unas prácticas y recibir una buena valoración de la empresa, hoy trabaja en el sector que había estudiado. Su objetivo ahora es seguir adelante y ayudar a su familia en Guinea.

En Guinea había realizado durante algunos años de su adolescencia una formación relacionada con la electricidad. Por eso, cuando llegó al centro de acogida para menores no acompañados, uno de sus principales objetivos fue continuar formándose durante el poco tiempo que le quedaba antes de alcanzar la mayoría de edad.

Un viaje que comenzó con 14 años

Moussabene nació en Guinea, donde su familia trabaja en el campo y donde todavía viven su padre, su madre y sus dos hermanos. “Yo vengo de una familia muy pobre y quiero trabajar para ayudar a mi familia”, ha explicado. Su viaje hasta España no fue sencillo. Con 14 años ya pensaba en venir a Europa. Primero pasó por Malí, donde trabajó durante tres meses para conseguir ahorrar dinero, y posteriormente llegó a Argelia, donde permaneció otros tres años antes de poder continuar el viaje.

Durante los primeros años, su familia ni siquiera sabía dónde estaba. “Cuando salí de mi país, no se lo dije a mi familia, y estuvieron años buscándome”, ha contado. Según él, fue cuando llegó a Argelia cuando decidió comunicarles dónde se encontraba. Finalmente, logró llegar a España en patera. Su objetivo, desde que era muy pequeño, era “vivir aquí, aprender español y trabajar”, ha recordado.

De la formación al primer empleo

Al haber entrado en España siendo menor, Doumbouya estaba acogido en un centro para menores no acompañados, donde pudo permanecer hasta cumplir los 18 años el pasado mes de junio. Desde el piso de acogida fue derivado a las pruebas de selección de un curso de electricidad, organizado por Cáritas Mallorca y Fundación Endesa. Realizó la prueba en enero de 2026 y fue seleccionado. El curso comenzó el 9 de febrero y tuvo una duración de 352 horas. Durante los siguientes meses, Moussabene se desplazó por las tardes desde Manacor hasta Marratxí para asistir a las clases. De esta forma, y con la pequeña beca del curso, fue ahorrando para la salida del centro.

A pesar de las dificultades, consiguió completar el curso, con 3 diplomas de prevención de riesgos laborales. Tanto fue así que su profesor quedó especialmente satisfecho con su evolución y con el esfuerzo que realizó para sacar adelante una formación exigente en tan poco tiempo. Además, durante estos meses, también recibió una pequeña beca vinculada al curso, que le permitió ir ahorrando pensando en el momento en el que tuviera que abandonar el centro de menores.

Al terminar la parte teórica de la formación, todavía necesitaba completar las 40 horas de prácticas en una empresa para finalizar el proceso. Y, para organizarlas, era necesario saber dónde iba a residir. Finalmente, las realizó en TOT SOL, una empresa de Inca, una zona en la que además existía la posibilidad de que Moussabene pudiera establecerse. Para ello, fue fundamental la colaboración de ASINEM, que facilitó el contacto con empresas del sector eléctrico.

Una vez solucionado el alojamiento, Moussabene pudo realizar las 40 horas de prácticas. Durante las dos semanas que estuvo, la empresa le valoró positivamente, algo que no se esperaba. Tanto fue así que, al finalizar las prácticas, la empresa se puso en contacto con él para ofrecerle un puesto de trabajo indefinido. Actualmente, trabaja en la empresa de lunes a jueves, comenzando así una nueva etapa después de un recorrido que le ha llevado desde Guinea hasta Mallorca.

Una oportunidad que se convirtió en empleo

Desde TOT SOL, destacan el interés y las ganas de aprender de Moussabene desde el primer día. Tras las 40 horas de prácticas, la empresa decidió contratarlo como peón y confía en que pueda seguir creciendo profesionalmente. “Se nota que pone interés”, explica Karen, trabajadora de la empresa, que también recuerda las dificultades que atravesó durante las prácticas, cuando incluso necesitaba ayuda para poder comer. "Es muy trabajador y paciente, lo cual es muy importante para realizar el trabajo", añade, aunque insiste en que "le falta experiencia y conocimientos que seguro que irá adquiriendo a lo largo de su etapa con nosotros".

Para ella, las prácticas son “la mejor oportunidad” para conocer a un trabajador y, en el caso de Moussabene, considera que ha sabido aprovecharla. Karen concluye que "toda la empresa está orgullosa de él" y espera que esta oportunidad le sirva para “aumentar sus conocimientos y tener una mejor carrera por delante”.

Su sueño: ser futbolista

Moussabene también ha asegurado estar "orgulloso del trabajo que está haciendo y poder ayudar a mí familia”. Además, ha destacado que, con esta experiencia, “he aprendido a tener paciencia para conseguir mi sueño de trabajar aquí”.

No obstante, su mayor sueño es convertirse en futbolista profesional. Actualmente entrena en el Mallorca City, un club de Son Gotleu, donde juega en la posición de extremo. Su intención de seguir desarrollándose como jugador. A sus 18 años, Moussabene combina el trabajo con los entrenamientos y espera tener una oportunidad en el futuro como futbolista.

Finalmente, ha afirmado tajantemente que “no aconsejaría a la gente vivir lo mismo que he vívido yo”, asegurando que ha tenido que sufrir mucho para poder llegar a esta situación. Con esta historia llena de trabajo, esfuerzo y motivación, Moussabene consigue una oportunidad en Mallorca y se convierte en un referente para otros migrantes en una situación similar.

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