La UIB achaca su salida del ranking de Shanghái al auge de las universidades chinas
La institución defiende que la clasificación favorece a los grandes campus y no mide aspectos como la calidad docente
Recuerda que España ha pasado de tener 38 universidades entre las mil mejores en 2024 a solo 30 este año

Imagen de archivo de la Universitat de les Illes Balears (UIB). / A. COSTA/UIB

La Universitat de les Illes Balears (UIB) ha reaccionado a su salida del ranking de Shanghái, que este año la deja fuera de las mil mejores universidades del mundo, defendiendo que mantiene una «actividad científica sólida» y situando el retroceso en un escenario de creciente competencia internacional, especialmente por el fuerte ascenso de las universidades chinas. La institución sostiene en un comunicado que la clasificación utiliza unos indicadores muy concretos que no reflejan todas las dimensiones de la actividad universitaria.
La respuesta llega después de que la edición de 2026 del Academic Ranking of World Universities (ARWU) confirme la desaparición de la UIB del Top 1.000. La universidad balear llevaba varios años perdiendo posiciones: después de alcanzar su mejor resultado en 2019, cuando se situó entre las 401 y 500 mejores del planeta, cayó progresivamente hasta el tramo 701-800 en 2025 y este año ha quedado fuera de la clasificación.
Uno de los principales argumentos de la UIB es la metodología utilizada por el ranking. Shanghái mide fundamentalmente la investigación y tiene en cuenta cuestiones como el número de premios Nobel y medallas Fields vinculados a cada institución, los investigadores altamente citados o los artículos publicados en revistas como Nature y Science. La mayoría de estos indicadores se contabilizan en términos absolutos, independientemente del tamaño de la universidad. Solo el rendimiento académico per cápita, que representa un 10% de la puntuación, introduce una corrección relacionada con sus dimensiones.
La UIB considera que este sistema favorece a las grandes universidades y puede penalizar a instituciones de tamaño medio como la balear, cuya producción científica en relación con sus recursos no queda reflejada de la misma manera. También señala que el ranking no evalúa otras funciones universitarias como la calidad de la docencia, la transferencia de conocimiento, la innovación o el compromiso social.
Como ejemplo de las limitaciones de la clasificación, la institución recuerda que entre sus antiguos profesores figura Camilo José Cela, premio Nobel de Literatura en 1989, pero este reconocimiento no puntúa en Shanghái. El índice únicamente contabiliza los Nobel de Física, Química, Medicina y Economía y las medallas Fields de Matemáticas.
El auge de China
La otra explicación que pone sobre la mesa la UIB es el rápido crecimiento de las universidades chinas. En la edición de este año, China cuenta ya con 234 instituciones entre las mil mejores del mundo y 16 entre las cien primeras. Según la universidad balear, su incorporación y ascenso aumentan considerablemente la competencia por entrar en una clasificación limitada a un millar de centros.
La UIB recuerda además que el retroceso no afecta únicamente a Balears. España ha pasado de contar con 38 universidades entre las mil primeras en 2024 a 36 en 2025 y solo 30 este año. En esta última edición también han abandonado el ranking universidades como la Carlos III de Madrid, Cádiz, Córdoba, Jaén, Cantabria o Las Palmas.
La institución sostiene que, en este escenario, entrar o salir del Top 1.000 puede deberse a «variaciones relativamente pequeñas» en algunos indicadores y que quedar fuera no implica necesariamente un deterioro sustancial de la calidad investigadora.
No obstante, uno de los parámetros analizados por Shanghái sí ha registrado una caída significativa en los últimos años. La puntuación de la UIB en el indicador de investigadores altamente citados ha pasado de 14,7 puntos en 2019 a 6,6 en 2025, un descenso cercano al 55%.
La UIB asegura que el resultado no modifica su apuesta por la investigación y que continuará desarrollando su Plan Estratégico para mejorar el impacto de la producción científica, captar talento, impulsar la internacionalización y consolidar sus grupos de investigación. También reivindica su presencia en otras clasificaciones universitarias y defiende que la calidad de una universidad «no puede valorarse exclusivamente a partir de un único ranking».
Suscríbete para seguir leyendo
- La Aemet pone fecha al esperado cambio de tiempo en Mallorca: lluvia, bajada de temperaturas y viento
- Infierno climático: Huir de Mallorca a mitad de vacaciones por el calor
- Superar un cáncer de colon y sobrevivir también al laberinto de la sanidad en Mallorca: 'Me he sentido sola e incomprendida
- Restaurantes y discotecas de Mallorca recortan sus plantillas en pleno verano
- Jaume García, el mallorquín que ha creado una app para encontrar aparcamiento en la calle: «Te indicamos dónde aparcar con un solo click»
- Tormentas, granizo y viento fuerte: así afectará el cambio de tiempo a Mallorca
- Sara del Mar García: «La relación de las camareras de piso con el Govern de Prohens ha sido nula»
- Cuántos votos obtendría un Partido Antiturismo en Mallorca