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Tribunales

Condenados dos policías de Palma por excederse durante una detención

Agredieron a un ciudadano, sin ser necesario, golpeándole con la porra contra la cabeza y el tronco

El detenido intentó dar golpes contra el vehículo policial.

El detenido intentó dar golpes contra el vehículo policial. / Archivo

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Palma

En ocasiones, aunque no sean muchas, los excesos policiales tienen consecuencias para sus autores. Este es el caso de dos agentes de la Policía Nacional, destinados en la Jefatura de Palma, que se excedieron al utilizar la violencia durante la detención de un ciudadano. Los policías han sido declarados por el Tribunal Superior de Justicia de Balears culpables de un delito de lesiones, aunque se les aplica la eximente incompleta por actuar en el ejercicio de su profesión. El delito que cometieron se resuelve con el pago de una multa para ambos agentes. Uno pagará 1.800 euros y su compañero abonará 900 euros. La sentencia del TSJB aún ha sido beneficiosa para ellos, puesto que se ha anulado cualquier pena accesoria que les inhabilitaba para continuar ejerciendo como agentes del orden. Si pagan la multa que les corresponde, podrán continuar vistiendo el uniforme policial. También tendrán que indemnizar al ciudadano al que golpearon con una violencia extrema, en un escenario en el que no era necesario utilizar las armas de defensa.

La sentencia es mucho más leve que la anterior decisión que acordó la Audiencia de Palma. El tribunal les declaró culpables a ambos policías de un delito de lesiones agravadas, imponiendo una condena de seis meses de prisión. La sanción se ha sustituido con una multa.

Los dos agentes acudieron a un servicio y tuvieron un enfrentamiento con un individuo, que se mostró muy violento. Muestra de ello es que esta persona se dedicó a golpear el vehículo policial, antes de intentar huir y zafarse de los dos agentes. La sentencia declara probado que, en respuesta a esta situación, los dos policías sacaron las correspondientes defensas reglamentarias y golpearon al individuo. Los golpes fueron, tanto en la cabeza, como en el tronco. El tribunal interpreta que estos golpes no eran «estrictamente necesarios a los fines de la actuación policial». Es decir, se considera que, ante la situación que se produjo, los dos policías se excedieron al utilizar la violencia contra el individuo al que después redujeron. Los jueces han tenido que valorar las declaraciones contradictorias de los protagonistas de este incidente, incluidas las de otros agentes que también presenciaron la agresión. Así, por ejemplo, los familiares del detenido aseguraron que nunca se mostró violento y que fue agredido sin motivo alguno. Una versión que contradecía con lo manifestado por los dos policías.

Se da la circunstancia que parte de los incidentes fueron grabados. Esta prueba ha sido utilizada por el tribunal para alcanzar la decisión de que hubo un exceso de violencia innecesaria en la actuación de los dos policías.

Las imágenes detallan que el detenido fue agredido en el momento que los dos policías lo sacan del vehículo tras ser arrestado. La sentencia incide en que, en ese momento, el detenido apenas podía moverse, entre otras cosas porque llevaba las manos esposadas. Aun así, es cierto que en un momento determinado intentó huir y estuvo propinando patadas contra el vehículo policial.

El tribunal reprocha que los golpes que le propinaron al detenido en la cabeza y en el tronco «más parecen destinados a que desistiese de huir por el dolor, que a intentar frenar materialmente su huida».

Sin embargo, aunque el tribunal entiende que hubo un exceso de violencia, se reconoce que los agentes tuvieron que actuar de manera enérgica para contrarrestar la fuerza de la huida, lo que justifica que se aplique en este caso la eximente incompleta.

Para fijar la sanción, los jueces han valorado la intensidad de los golpes. Pero también han tenido en cuenta, para evitar que los policías tengan que ser suspendidos, que la actuación se produjo en un ambiente hostil y era cierto que el detenido se mostraba especialmente agresivo, por lo que no era sencillo reducirlo. Por lo tanto, los magistrados interpretan que hubo un exceso de violencia pero que, en cualquier caso, los policías cumplían con su función.

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