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Caos y más de dos horas de espera para regresar en autobús a Palma tras el eclipse: "Era un peligro"

Ramiro Demarco relata las dificultades que vivieron cientos de usuarios para subir a un autobús de la línea 103 en Santa Ponça después del eclipse: "Había empujones, tumultos y personas que quedaron literalmente apretadas contra el bus"

Colas para entrar en el bus de la línea 103 en Santa Ponça después de que terminara el eclipse

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Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

El regreso a Palma después del eclipse se convirtió en una odisea para numerosos usuarios del transporte público que esperaban este miércoles por la noche en Santa Ponça. Ramiro Demarco (@colodemarco), vecino de Palma, asegura que tuvo que aguardar durante más de dos horas para poder subir a un autobús de la línea 103 en una situación que describe como "realmente caótica".

Demarco llegó alrededor de las 22:00 horas a la parada situada en la rotonda de Santa Ponça, donde calcula que se concentraban "aproximadamente 250 personas". No consiguió subir a un autobús hasta cerca de las 00:15 horas. "La situación que se vivió para poder regresar hacia Palma fue realmente caótica. Había una cola interminable y los buses llegaban completamente llenos", relata. Según su testimonio, entre quienes esperaban había tanto residentes como visitantes. "Había muchos residentes y turistas, mitad y mitad", explica. Con el paso del tiempo, añade, numerosos turistas optaron por abandonar la espera y dirigirse hacia la parada de taxis.

Este vecino de Palma asegura que los problemas se repetían con la llegada de los autobuses. "En algunos casos, cuando todavía había personas esperando para subir, los conductores cerraban las puertas y continuaban el recorrido", señala. También sostiene que hubo "conductores claramente irritados con la situación" y que algunos indicaban a los pasajeros que "detrás venía otro bus libre, cuando en realidad no aparecía".

Pero lo que más preocupó a Demarco fue la acumulación de personas y la tensión que se generó alrededor de los vehículos. "Hubo empujones, tumultos y personas que quedaron literalmente apretadas contra el bus, algunas gritando y muy asustadas", recuerda. Entre los usuarios había, además, personas especialmente vulnerables ante una aglomeración de esas características. "Había mucha gente mayor apretada en el bus cuando llegaba. Era un peligro, la verdad", afirma.

Demarco asegura que la situación llegó a provocar episodios de ansiedad entre algunas de las personas atrapadas en la multitud. "Incluso hubo personas que sufrieron ataques de pánico al quedar encerradas entre la multitud y hubo que hacerles lugar para que pudieran salir", relata. A la elevada afluencia de viajeros se sumó, según su versión, la ausencia de agentes que ordenasen el acceso a los autobuses en el punto donde se estaba produciendo la aglomeración. "Durante todo ese tiempo no vi presencia policial en el lugar donde realmente hacía falta", sostiene. Matiza que "sí se veía a la policía circulando en vehículos y haciendo presencia", pero asegura que "no había agentes organizando ni controlando el acceso a los buses en medio de semejante situación".

El vecino de Palma considera que las medidas adoptadas con motivo del eclipse terminaron teniendo consecuencias negativas para quienes habían optado por desplazarse en transporte público. "El operativo para el eclipse, especialmente el cierre de calles para los automóviles, terminó perjudicando enormemente a quienes necesitábamos regresar en transporte público", critica.

Después de una espera de más de dos horas, Demarco logró finalmente acceder a uno de los autobuses de la línea 103 alrededor de las 00:15 horas. El vídeo que grabó recoge precisamente uno de los momentos en los que los usuarios trataban de entrar en el vehículo mientras otras personas continuaban esperando fuera. "El vídeo muestra solamente uno de los momentos en los que intentábamos subir al bus, mientras muchas de las personas que estaban abajo seguían sin poder hacerlo, entre gritos, empujones y mucho miedo", explica.

Demarco reclama ahora que lo sucedido durante el regreso también forme parte del balance de la jornada. "Después de todo lo que se ha dicho sobre lo exitoso que fue el dispositivo, creo que también debería mostrarse esta otra parte de lo que ocurrió", afirma. "Espero que esto también se dé a conocer y que alguien dé explicaciones sobre cómo se gestionó el transporte y la seguridad de las personas durante la salida del evento", concluye.

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