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Sanidad

Crisis en Inspección Médica: la falta de facultativos reduce al mínimo la actividad en Inca y Manacor y retrasa las altas laborales

Denuncian una caída de alrededor del 80% de las revisiones en ambos municipios y temen un "desmantelamiento" del servicio

El IB-Salut admite la falta de médicos inspectores, pero asegura que las unidades siguen funcionando y que busca incorporar a más médicos

La sede del departamento de Inspección Médica en Palma.

La sede del departamento de Inspección Médica en Palma. / Irene R. Aguado

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Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

El departamento de Inspección Médica del IB-Salut atraviesa una situación crítica por la falta de médicos, la fuerte reducción de la actividad y de su capacidad para controlar las bajas laborales. Fuentes conocedoras de la situación alertan de que las unidades de Inca y Manacor han pasado de tener varios inspectores atendiendo a un nutrido grupo de pacientes, a tener un solo inspector una vez a la semana o incluso cada quince días, una disminución que está dejando una larga lista de espera de altas pendientes y obligando a centralizar cada vez más actividad en Palma.

La situación preocupa especialmente porque Inspección Médica desempeña un papel fundamental en el control de las incapacidades temporales. Entre otras funciones, sus médicos revisan a trabajadores que están de baja, valoran propuestas de alta remitidas por las mutuas y sirven de apoyo a los facultativos de Atención Primaria, que también pueden emitir altas pero tienen las agendas muy cargadas.

Según fuentes conocedoras de la situación en Inspección Médica, la atención presencial en Inca y Manacor se ha reducido alrededor de un 80% desde finales de 2025. Hace aproximadamente un año un inspector se desplazaba dos días por semana a estas zonas y podía atender alrededor de 15 pacientes en cada jornada. Ahora, las visitas se han reducido a un solo día por semana o, en algunos periodos, a una cada quince días, con alrededor de solo cinco o seis pacientes citados por jornada. Como referencia, hace diez años ambas sedes contaban con un inspector que atendía todos los días.

También se ha desplomado el número de inspectores médicos. Según los datos facilitados por el propio IB-Salut, en 2024 la plantilla contaba con diez inspectores. Ahora son solo seis: cinco en Mallorca (en realidad cuatro, porque uno está de baja) y otro más en Ibiza y Formentera. En Menorca no hay inspector. El número de médicos se ha reducido en cuatro en dos años, y además, en Mallorca solo cuatro profesionales están en activo ahora mismo, y dos de ellos se jubilan en unos meses. "Es un desmantelamiento progresivo del servicio", lamentan estas fuentes.

Cientos de altas pendientes

Una de las consecuencias es la relación con las mutuas colaboradoras. Estas entidades pueden controlar la evolución de trabajadores de baja y formular propuestas de alta, pero no tienen capacidad para darles el alta directamente: esa decisión corresponde al médico de familia o a Inspección Médica. Debido a la crisis en el servicio, ahora mismo hay centenares de altas pendientes y la lista de espera se alarga, especialmente en las unidades de Inca y Manacor. Estas fuentes explican que este problema está relacionado con la drástica reducción de revisiones médicas y advierten de que el problema afecta también a otras entidades y territorios.

El atasco tiene consecuencias tanto para los trabajadores como para las empresas y el sistema público. Si una persona continúa de baja porque su expediente no puede revisarse a tiempo, la incapacidad temporal puede prolongarse aunque clínicamente esté en condiciones de reincorporarse. Esto supone que el sistema sigue asumiendo el coste económico de una baja que podría haber acabado antes.

Igualmente, el temor a que desaparezcan las unidades de Inca y Manacor no es nuevo, se denuncia desde hace años con distintos gobiernos autonómicos de diferente color político. Aun así, la actividad se ha ido reduciendo de forma progresiva hasta que hace un año ha caído de forma drástica. Estas mismas fuentes aseguran que el problema se ha transmitido en varias ocasiones a los responsables y al IB-Salut, alertando del volumen de expedientes pendientes y reclamando un incremento de la actividad en Inca y Manacor, de momento sin resultado.

También defienden que mantener la actividad en Inca y Manacor evita que los pacientes de la part forana tengan que desplazarse hasta la capital para una revisión médica, y permite mantener una relación más directa con los médicos de Atención Primaria de cada zona.

El IB-Salut admite que faltan médicos

El IB-Salut niega, sin embargo, que exista una orden para reducir deliberadamente la actividad o desmantelar las unidades de Inca y Manacor. Desde el organismo explican que los inspectores de la plantilla se desplazan semanalmente a ambos municipios y atribuyen las dificultades fundamentalmente a un déficit de inspectores médicos que, aseguran, existe también en el resto de España.

En cualquier caso, el IB-Salut reconoce que ha tenido "problemas" para cubrir las plazas. En 2025 convocó una bolsa única de Inspección Médica cuyo procedimiento terminó desierto. Después se actualizó de nuevo la bolsa y se incorporó un único facultativo, pero acabó renunciando. Ahora, según aseguran, están trabajando en un nuevo proceso de selección con tres posibles candidatos para incorporarse como inspectores médicos.

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