Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Una doctora fuera de servicio que atendió a los heridos por las cargas policiales del 26J en Mallorca: "Los podrían haber matado"

La doctora Xisca Pou fue una de las decenas de miles de personas que acudieron a la histórica manifestación contra la saturación turística. La mallorquina estaba fuera de servicio, pero tuvo que actuar cuando un agente de la Policía Nacional abrió la cabeza al fotoperiodista Xavi Hurtado

Pou se dirigió a los agentes, se identificó como médica y les advirtió de que debían permitir el paso de la ambulancia debido a la "peligrosa condición" en la que se encontraba Hurtado. Sin embargo, los agentes hicieron caso omiso de su advertencia y mantuvieron su negativa a permitir el acceso de los servicios de emergencia

La doctora Xisca Pou a la izquierda del fotoperiodista Xavi Hurtado.

La doctora Xisca Pou a la izquierda del fotoperiodista Xavi Hurtado. / Manu Mielniezuk

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Pere Morell

Pere Morell

Palma

La doctora Xisca Pou fue una de las decenas de miles de personas que acudieron a la histórica manifestación contra la saturación turística del 26 de julio en Mallorca. La mallorquina trabaja en la sanidad pública de Baleares y participó en la protesta para exigir un cambio de modelo que, asegura, está haciendo "imposible que vengan sanitarios a trabajar a la isla". Nunca imaginó que esa misma noche tendría que intervenir como médica en una protesta que había registrado nulos incidentes hasta las cargas policiales.

Cuando un agente de la Policía Nacional abrió la cabeza al fotoperiodista Xavi Hurtado, Pou se encontraba a escasos metros de él y acudió de inmediato a socorrerlo junto a dos amigas suyas, también médicas y fuera de servicio, para prestarle los primeros auxilios.

"Presentaba heridas sangrantes y un traumatismo tanto frontal como occipital. Realizamos compresión sobre las heridas e hicimos una primera valoración antes de detectar otras lesiones", explica la doctora. Xisca Pou y sus compañeras pidieron una ambulancia, mientras varios asistentes fueron a buscarla: "Queríamos que Xavi permaneciera en el suelo. Cada vez que intentaba incorporarse se mareaba".

Pou se dirigió entonces a los agentes, se identificó como médica ante la Policía Nacional y les advirtió de que debían permitir el paso de la ambulancia, ya que, dadas las condiciones en las que se encontraba Xavi Hurtado, "era muy peligroso que se levantara". Sin embargo, los agentes hicieron caso omiso de su advertencia y mantuvieron su negativa a dejar acceder a los servicios de emergencia porque habían cortado los accesos. En su lugar, les indicaron que trasladaran al herido hasta el punto donde estaban estacionadas las ambulancias. "Me pareció increíble", sostiene la doctora.

"Era un paciente politraumatizado y existía el riesgo de que sufriera una hemorragia intracraneal u otras lesiones graves. Tampoco sabíamos si tenía afectación cervical, vertebral o torácica. Moverlo podía empeorar considerablemente su estado", explica Pou.

La doctora muestra su indignación por la actuación policial: "Podrían haber matado a alguien perfectamente. El golpe a Xavi fue muy potente. Un porrazo tan fuerte en la cabeza puede provocar una hemorragia intracraneal. Si eso ocurre, el nivel de conciencia de la persona puede disminuir progresivamente y la situación agravarse en muy poco tiempo".

Durante el traslado del fotoperiodista, Pou y sus compañeras comprobaron que había más personas heridas: "El caso de Xavi ha tenido más repercusión mediática, pero en realidad atendimos a unas cinco personas. Éramos tres médicas y tuvimos que dividirnos porque los heridos estaban repartidos por distintos puntos. Al principio solo había una ambulancia y la segunda tardó bastante en llegar".

Pou también relata cómo resultó herido el fotógrafo: "Xavi estaba haciendo fotografías. Llevaba la cámara y, de repente, los agentes se giraron y empezaron a golpear. Supongo que no querían que se documentara lo que estaba ocurriendo. Recibió golpes en la cabeza y en el tórax".

La médica explica que acudió a la manifestación para reivindicar un cambio en el modelo turístico y denunciar la crisis de la vivienda, una situación que, también está afectando gravemente al sistema sanitario balear.

"Creo que es imprescindible regular el turismo. Es insostenible seguir viviendo así. Cada vez tenemos más dificultades para que médicos y otros profesionales sanitarios permanezcan en Baleares porque no pueden asumir el precio de los alquileres. Incluso muchos residentes rechazan plazas por este motivo. Lo que ya está ocurriendo en Eivissa acabará sucediendo en Mallorca si seguimos por este camino", advierte Pou.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Mallorca
  • Turismo
  • Policía Nacional
Tracking Pixel Contents