Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Pere Sánchez, candidato de Coalició per Mallorca al Govern: "Mallorquín es quien se lo gana, quien siente como suya esta tierra"

Durante años informó de la actualidad desde los micrófonos de IB3. Ahora es él quien pasa a ocupar el foco político. Presentador y comunicador, debuta como uno de los rostros de Coalició per Mallorca y, en esta entrevista, expone las razones de un cambio que define como profundamente meditado, abordando cuestiones como la vivienda, el turismo, el crecimiento demográfico, la situación del catalán en la isla o la defensa de la mallorquinidad

Pere Sánchez, candidato de Coalició per Mallorca al Govern: "Mallorquín es quien se lo gana, quien siente como suya esta tierra"

Manu Mielniezuk

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

Pregunta: De periodista a político. ¿Cómo se toma esta decisión?

Respuesta: No es una decisión fácil. Ha sido muy meditada, pero también muy convencida. Vivimos un momento especial en Mallorca y, si queremos un mayor bienestar para los mallorquines, tenemos que implicarnos, ser valientes, decir las cosas claras y defendernos. Si no lo hacemos de manera convencida y legítima, quienes hacen política por nosotros acaban haciéndola contra nosotros. Quienes venimos del periodismo somos muy sensibles a dar este paso, porque el periodismo siempre ha estado marcado por la necesidad de ser imparcial y mantener la independencia, algo que siempre he procurado a lo largo de mi trayectoria. Ahora doy el paso hacia el extremo contrario: posicionarme y defender aquello que considero justo y legítimo, siendo consciente de que lo que dejo difícilmente podré recuperarlo. Pero vivimos un momento que requiere valentía, cada uno en la medida en que pueda asumirla. A mí me vino Coalició per Mallorca para proponerme el proyecto, que encaja mucho con mi manera de pensar, con un equipo fantástico trabajando con mucha ilusión. Contar con ese equipo también fue decisivo.

P: Exactamente, ¿cómo definiría el partido?

R: Si acepto incorporarme a Coalició per Mallorca es porque no lo entiendo como un partido político al uso, sino como un movimiento político centrado en la mallorquinidad y, precisamente por eso, transversal. No está situado dentro del eje clásico de la izquierda y la derecha ni en ninguno de los extremos. El proyecto consiste en defender Mallorca, y esa defensa exige políticas transversales y consensuadas. Antes de hablar de derechas o de izquierdas hay una cuestión previa: defender la mallorquinidad. Solo a partir de ahí podremos conseguir los recursos necesarios para decir, de verdad, que Mallorca es lo primero.

P: ¿Esta defensa de la mallorquinidad debe plantearse dentro del actual marco del Estado español o desde planteamientos nacionalistas?

R: Nuestro proyecto es transversal, con personas de distintas sensibilidades políticas y trayectorias. Lo que buscamos es caminar juntos alrededor de la defensa de la mallorquinidad e ir marcándonos objetivos comunes. El objetivo más inmediato son las próximas elecciones y, mientras tanto, creemos que debemos desarrollar al máximo el Estatuto de Autonomía que ya tenemos. El tiempo dirá hacia dónde debemos avanzar, pero vivimos una situación de emergencia de la que hay que salir con todas las herramientas disponibles y la máxima unidad entre los mallorquines.

P: ¿Por qué era necesario crear una nueva marca y no reconstruir un espacio como El Pi?

R: La realidad que viven hoy Mallorca y las Islas Baleares nos desborda de tal manera que, más que optar por una herramienta como El Pi, era necesario ampliar ese espacio político y abrirlo a mucha más gente. Eso significaba dar cabida a independientes de diferentes municipios, como en Sa Pobla, donde hemos llegado a acuerdos con grupos independientes, y también a personas de otras tradiciones políticas que hoy encuentran en la defensa de la mallorquinidad su principal motivo para implicarse. Desde el principio quisimos que Coalició per Mallorca naciera con esa vocación de ampliar el espacio mallorquinista y reunir a personas muy distintas alrededor de un objetivo común.

P: ¿Cree que Mallorca dispone hoy de suficientes herramientas de autogobierno o es necesario reclamar nuevas competencias?

R: Ya tenemos herramientas que todavía no están completamente desarrolladas. Una es la creación de una policía propia, competencia que hoy consideramos muy necesaria para afrontar los problemas de convivencia y seguridad con una policía de proximidad, cercana al ciudadano y conocedora del territorio. Otra es la cogestión aeroportuaria, que nos permitiría decidir qué rutas queremos y modular el volumen de personas que llegan, ya que la saturación es uno de los principales problemas que tenemos. Antes de reclamar competencias nuevas debemos desplegar las que ya tenemos.

P: El partido habla mucho de defender a los residentes y, en especial, a los mallorquines. ¿Qué significa exactamente esa prioridad?

R: El primer ámbito donde esa prioridad resulta fundamental es la vivienda. Durante muchos años han faltado políticas valientes en esta materia y hoy muchos mallorquines ya no pueden tener una casa en su propia tierra. Por eso estamos trabajando en criterios objetivos, como un periodo de residencia de quince años, el conocimiento de las lenguas oficiales y la integración cívica. También creemos que esa prioridad debe aplicarse a otros servicios públicos, como la educación o la sanidad: en una situación de saturación, consideramos lógico que quienes sostienen esos servicios con sus impuestos tengan prioridad para acceder a ellos.

P: Pero, ¿quién es mallorquín para ustedes?

R: Mallorquín es quien se lo gana, quien siente como suya esta tierra, defiende sus intereses y demuestra su voluntad de formar parte de ella defendiendo su lengua, su identidad y conviviendo de manera cívica. Esos son los criterios de mallorquinidad que deben prevalecer.

P: También muestran una gran preocupación por el crecimiento demográfico.

R: Mallorca es una isla, un territorio limitado que ha vivido una explosión demográfica muy importante, agravada por la población flotante que genera el turismo. Eso supone un consumo de recursos que hoy resulta insuficiente: no tenemos suficiente agua, ni servicios públicos preparados, ni una red de movilidad capaz de absorberlo, y el precio de la vivienda es otra consecuencia directa de esa explosión. Las infraestructuras fueron diseñadas para una Mallorca de aproximadamente un millón de habitantes, no para la realidad actual. Existe un límite de sostenibilidad, y a partir de ahí habrá que planificar un decrecimiento ordenado.

P: ¿Ve Coalició per Mallorca la inmigración como un problema?

R: (Pausa) Lo que vemos como un problema es la explosión demográfica. Las personas que vienen de fuera y demuestran su voluntad de integrarse, de aprender las lenguas oficiales y de participar de forma cívica no representan ningún problema. El problema no son las personas que se integran, sino un modelo de crecimiento que ha superado la capacidad de la isla para absorber población de forma sostenible.

P: ¿Con el turismo qué hay que hacer? ¿Limitarlo, reducirlo o contenerlo?

R: Creemos que hay que reducir las plazas de alojamiento turístico. Nuestra propuesta es disminuirlas un 10 %, unas 40.000 plazas. No se trata solo de reducir visitantes, sino también la necesidad de miles de trabajadores de fuera cada temporada, que usan carreteras, vivienda y sanidad, aumentando la presión sobre una isla ya saturada. Proponemos comprar esas plazas con la recaudación de la ecotasa, para que no sigan en manos de fondos extranjeros y destinar parte de los establecimientos a uso residencial. No queremos acabar con el turismo, sino un turismo de mayor calidad, compatible con la capacidad real de Mallorca.

P: ¿Considera que el catalán se encuentra actualmente en una situación de riesgo en Mallorca?

R: Está en una situación en la que se le debe cuidar. El catalán es nuestra lengua y forma parte de nuestro patrimonio identitario, y creemos que siempre debe protegerse.

P: El Pi desapareció del Parlament en 2023. ¿Cuál es la estrategia de Coalició per Mallorca para volver a tener representación?

R: Nuestra estrategia consiste en presentar propuestas concretas para responder a la situación de emergencia que viven hoy los mallorquines. Queremos representar a una parte de la sociedad que siente que Mallorca está perdiendo aquello que la hacía reconocible y que quiere recuperar un modelo de isla que hasta hace no tantos años era posible, ofreciendo una alternativa centrada exclusivamente en la defensa de Mallorca y de los intereses de quienes vivimos aquí.

P: En caso de que tras las próximas elecciones vuelva a haber un gobierno del PP con Vox, ¿qué posición adoptaría el partido? ¿Y si gana la izquierda?

R: Primero habrá que esperar al resultado de las urnas y analizar los números y las posibles mayorías. Nuestra posición será siempre la misma: defender nuestras propuestas, la mallorquinidad y un modelo de isla que rompa con el que nos ha llevado a la situación de emergencia actual. Tomaremos las decisiones que correspondan según los resultados y la posibilidad de aplicar nuestro programa. No nos da miedo ningún escenario. Lo que sí puedo decir con claridad es que no pactaremos con Vox: nuestro proyecto político y el suyo son incompatibles.

P: Hay quien compara Coalició per Mallorca con proyectos como Aliança Catalana por su discurso sobre identidad y población. ¿Entiende esa comparación o la rechaza?

R: Aliança Catalana es un proyecto político y Coalició per Mallorca es otro completamente distinto.

P: ¿Qué les pareció la detención de dos jóvenes activistas en Santa Maria por pintar una inmobiliaria?

R: Intentamos mantener una visión más amplia de este tipo de situaciones. Nuestra posición respecto al modelo turístico ya ha quedado clara con propuestas como la reducción del 10 % de las plazas turísticas, y quedará reflejada también en la manifestación del 26J. Ahora bien, la vía para el cambio debe producirse siempre por vías pacíficas y dentro del respeto a las normas democráticas. La violencia nunca puede ser un instrumento para alcanzar objetivos políticos, y tampoco creemos en respuestas desproporcionadas cuando se producen este tipo de situaciones.

P: ¿Celebró el Mundial de España?

R: (Pausa) Como aficionado al fútbol, siempre me alegro cuando gana el mejor equipo. Y el domingo ganó el mejor.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Mallorca
Tracking Pixel Contents