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Cómo ver el eclipse del 12 de agosto sin dañar la vista: guía paso a paso

Elegir unas gafas homologadas, evitar métodos caseros y saber cuándo pueden retirarse son algunas de las claves para disfrutar del fenómeno con seguridad, según la oftalmóloga de Son Llàtzer Ainhoa Rosselló

Es imprescindible usar gafas homologadas para eclipse en todo momento.

Es imprescindible usar gafas homologadas para eclipse en todo momento. / Agencias

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Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

El eclipse total de sol del próximo 12 de agosto será uno de los acontecimientos astronómicos más esperados de los últimos años y miles de personas lo seguirán desde Mallorca. Sin embargo, observarlo sin la protección adecuada puede provocar lesiones irreversibles en la retina. La oftalmóloga especializada en retina del Hospital Son Llàtzer Ainhoa Rosselló insiste en que la prevención es la única forma de evitar estos daños, ya que no existe tratamiento una vez se producen. Estas son sus principales recomendaciones para verlo con seguridad.

La oftalmóloga especialista en retina Ainhoa Rosselló, de Son Llàtzer

La oftalmóloga especialista en retina Ainhoa Rosselló, del hospital Son Llàtzer. / Son Llàtzer

1. Comprar unas gafas homologadas

No sirven unas gafas de sol, aunque sean de buena calidad, ni tampoco remedios caseros como radiografías antiguas, cristales ahumados o CDs. Las gafas deben cumplir la norma ISO 12312-2 y, si se han adquirido en la Unión Europea, llevar también el marcado CE. Rosselló recomienda comprarlas en ópticas, farmacias o distribuidores de confianza. Si se adquieren por internet, conviene comprobar que el vendedor aparece entre los recomendados por asociaciones astronómicas o científicas.

Eclipse total de sol: así podrás observarlo de forma segura con Diario de Mallorca y Multiópticas, aquí.

2. Revisar las gafas antes de utilizarlas

Aunque sean homologadas, hay que comprobar que están en buen estado. La especialista aconseja ponerlas a contraluz y asegurarse de que no presentan rayaduras, grietas ni pequeños agujeros, ya que cualquier desperfecto puede dejar pasar la radiación solar. Si existen dudas sobre el estado de las gafas, lo más recomendable es sustituirlas por unas nuevas.

3. Ponerse las gafas antes de mirar al Sol

La forma correcta de utilizarlas también es importante. La recomendación es primero mirar hacia el suelo, colocarse las gafas y solo entonces levantar la cabeza para observar el eclipse. Al terminar, el proceso debe hacerse a la inversa: bajar primero la cabeza y después retirar la protección. Este consejo tiene todavía más importancia en el caso de los niños, recuerda Rosselló.

4. Hacer pausas durante la observación

Aunque las gafas estén homologadas, Rosselló recomienda no permanecer todo el tiempo mirando al eclipse de forma continua. Lo aconsejable es hacer pausas periódicas, descansar unos minutos mirando hacia otro lugar y volver después a observarlo. En el caso de los niños, estas pausas ayudan además a comprobar que siguen llevando correctamente colocadas las gafas.

5. Si no tienes gafas, no mires directamente al Sol

No existe ningún método casero que sustituya a las gafas homologadas. Si no se dispone de ellas, la alternativa más segura es realizar una observación indirecta, proyectando la imagen del eclipse con una cartulina perforada, o seguir el fenómeno por televisión o internet. La oftalmóloga también desaconseja grabarlo directamente con el móvil sin protección, ya que es fácil levantar la vista y mirar accidentalmente al Sol.

6. No utilizar prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros específicos

Uno de los errores más peligrosos es pensar que basta con ponerse las gafas homologadas para observar el eclipse con prismáticos o un telescopio. Estos dispositivos concentran todavía más la radiación solar y pueden provocar lesiones graves en la retina, además de dañar el propio aparato. Para utilizarlos es imprescindible instalar filtros específicos diseñados para cada instrumento.

7. Mucho cuidado con los niños

Los menores de seis años no deberían observar el eclipse directamente, ni siquiera con gafas especiales. Según Rosselló, su cristalino deja pasar más radiación, las gafas suelen ajustarse peor y, además, es más probable que se las quiten durante la observación. En los mayores de esa edad, la supervisión de un adulto debe ser constante.

8. Solo en un momento muy concreto pueden retirarse las gafas

En un eclipse total existe un único instante en el que es seguro quitarse la protección: la totalidad absoluta, cuando la luna cubre completamente el sol. Sin embargo, la especialista advierte de que justo antes y justo después se producen los momentos de mayor peligro. Si no se sabe identificar con seguridad ese instante, o si se está acompañado de niños, la recomendación es no quitarse las gafas en ningún momento.

9. Acudir al médico si hay cualquier síntoma

Después de observar el eclipse conviene consultar si aparece una mancha en el centro de la visión, líneas torcidas, alteración de los colores o pérdida de visión. También si, varias horas después, aparecen ojos rojos, dolor, sensación de arenilla, visión borrosa o molestias intensas con la luz. La lesión de la córnea suele manifestarse entre seis y doce horas después de la exposición, mientras que la afectación de la retina puede hacerse evidente desde las primeras horas hasta varios días más tarde.

10. No subestimar el riesgo

Para Rosselló, el mayor error es pensar que mirar un eclipse "no tiene por qué pasar nada". Recuerda que se trata de un fenómeno extraordinario que debe disfrutarse, pero siempre con las medidas de protección adecuadas. Además, quienes lo contemplen desde la playa o desde el mar deben extremar aún más las precauciones, ya que tanto la arena como el agua reflejan la radiación solar.

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