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Juicio a una médica y un celador por estafar más de 7.000 euros al IBSalut hinchando la agenda de pacientes en Palma

La fiscalía reclama once años de prisión para la pareja, multa y su inhabilitación como sanitarios durante seis años

La Audiencia Provincial celebrará una vista previa contra ambos en los próximos días por fraude y falsedad documental continuada

Imagen de archivo de un celador en un centro sanitario de Mallorca.

Imagen de archivo de un celador en un centro sanitario de Mallorca. / D.M.

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B. Palau

B. Palau

Palma

La Audiencia de Palma celebrará una vista previa en los próximos días contra una médica de familia y un celador acusados de estafar más de 7.000 euros al IBSalut hinchando la agenda de pacientes para que ella pudiera cobrar más entre enero y octubre de 2023.

La fiscalía reclama para ambos, quienes mantenían una relación sentimental, sendas penas de cinco años y medio de cárcel, multa de 7.200 euros y su inhabilitación para ejercer como sanitarios durante seis años. El ministerio público considera a la doctora, de 49 años y origen italiano, autora responsable de un delito de estafa en concurso con otro delito continuado de falsedad en documento oficial cometido por funcionario público, mientras que al celador, de 63 años, le acusa como cooperador necesario.

En concepto de responsabilidad civil, el fiscal solicita que la médica encausada indemnice al IBSalut con 7.196 euros por las cantidades percibidas indebidamente y su compañero deberá responder conjunta y solidariamente con ella por la cuantía de 1.899 euros.

El tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial será el encargado de enjuiciar el caso contra estos dos sanitarios, que carecen de antecedentes penales.

Los hechos se remontan al año 2023 cuando la mujer estuvo contratada por el IBSalut como interina en la categoría de médico de familia. La doctora desempeñó sus funciones en diferentes centros de salud de la ciudad. Mientras, el hombre, ese mismo año 2023 estuvo contratado por el IBSalut como personal estatutario fijo en la categoría de celador y estuvo trabajando en un centro de atención primaria.

Según la versión de la fiscalía, ambos acusados, “puestos de común acuerdo y con ánimo de obtener un beneficio patrimonial ilícito”, entre los meses de enero y octubre de 2023 introdujeron datos mendaces en el programa informático del Servei de Salut de Baleares, de manera que figurase en la agenda de la acusada que el número de pacientes visitados por ella en los diferentes centros de salud era superior al número real de pacientes visitados.

Los datos del programa y de la agenda se remitían a los servicios correspondientes y servían de base para el cálculo de la nómina de la encausada, de tal manera que el incremento de pacientes le supuso cobrar un tipo de retribuciones extraordinarias devengadas por superar las 35 personas visitadas por jornada ordinaria en algunos casos. Y, en otros casos, le permitió cobrar un complemento de productividad por módulos de actividad extraordinaria al llegar a las 25 consultas por jornada extraordinaria que requería dicho cobro.

En concreto, la médica de familia, entre enero y octubre de 2023, en un centro de salud de la ciudad presuntamente registró como visitados durante 37 días de ese periodo un número superior a 35 pacientes por jornada ordinaria, cuando en realidad solo en diez días de esos 37 había superado tal cantidad, registrando en todo ese tiempo un total de 247 pacientes como visitados cuando en realidad no lo habían sido. De esta forma, la acusada, según el ministerio público, percibió indebidamente en sus nóminas 1.596 euros.

Asimismo, entre febrero y octubre de 2023, la doctora supuestamente registró como visitados durante 48 días de ese periodo un número superior a 25 personas por jornada extraordinaria, cuando en realidad solo en 16 días de esos 48 había alcanzado o superado tal cantidad, contabilizando en todo ese tiempo un total de 302 pacientes como visitados que en realidad no lo habían sido. Con este modus operandi, la médica sospechosa recibió indebidamente en sus nóminas 5.600 euros, según la fiscalía.

Celador

Su compañero, el celador acusado tenía encomendada entre sus funciones la anotación de pacientes citados en las agendas de los facultativos. Entre enero y septiembre de 2023, presuntamente anotó en la agenda informática de jornada ordinaria de la acusada en diez días distintos un total de 25 pacientes supuestamente citados que, o bien no se presentaron y se registraron igualmente como visitados, o habiendo sido citados para renovación o expedición de medicamentos, no se les expidió ningún fármaco. En estas anotaciones de agenda, el acusado marcaba como motivo de la consulta un punto (.) o bien anotaba citaciones de varias personas en muy pocos minutos, de forma que la médica encausada tenía conocimiento de que el paciente no estaba realmente citado. De esta forma, el hombre habría contribuido a que la doctora cobrara indebidamente en sus nóminas 144 euros.

Además, entre marzo y octubre de 2023, el celador anotó en diez días diferentes 74 pacientes citados en la agenda informática de jornada extraordinaria de la acusada, cuando en realidad no estaban realmente citados, según el fiscal. El hombre lo marcaba con un punto o anotaba las citaciones en pocos minutos, por lo que la médica sabía que no estaban citados. Así, contribuyó a que ella percibiera indebidamente en sus nóminas 1.755 euros.

El organismo perjudicado, el IBSalut, reclama por estos hechos la cuantía de 7.196 euros.

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