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Los vecinos de Santa Maria sobre la detención de las dos activistas antiturísticas: «Se merecen una multa, pero no hacía falta esposarlas. No han matado a nadie»

En el pueblo, ninguno de los entrevistados está a favor de las pintadas realizadas por las activistas a cinco inmobiliarias, pero consideran "exagerado" el castigo y la imagen por la que la Guardia Civil hizo pasar a las jóvenes al esposarlas

"Está muy mal lo que hicieron y lo tienen que pagar con una multa y limpiándolo, pero no hacía falta fer tanta comèdia"

Vecinos de Santa Maria opinan sobre la detención de las dos activistas antiturísticas

B. Ramon

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Pere Morell

Pere Morell

Santa Maria del Camí

"No son asesinas". La imagen de las dos jóvenes esposadas llegando a los Juzgados de Vía Alemania, en Palma, por su presunta implicación en la vandalización de cinco inmobiliarias en Santa Maria del Camí ha traído cola en el pueblo. Los vecinos no están a favor de las pintadas; de hecho, algunos cargan con dureza contra las mujeres por su acción. Pero el castigo y la "humillación pública" a la que han sido sometidas por la Guardia Civil les parece "excesivo".

Mientras tanto, el pueblo de Santa Maria del Camí al completo parece sospechoso de pertenecer a un grupo criminal. El municipio está de celebración estas semanas y las colles han engalanado sus calles con varias pancartas, algunas de ellas contra el turismo. Unas pancartas similares acabaron formando parte del relato utilizado por la Guardia Civil para acusar a las activistas antiturísticas de pertenecer a un grupo criminal, después de que apareciera un cartel con el lema "Sos residents, stop overtourisme" en la puerta de una de ellas.

No obstante, la tranquilidad es la tónica dominante en Santa Maria en un caluroso viernes matinal de verano. Poca gente se atreve a sentarse en la calle y algunos tampoco tienen el valor para hablar con la prensa. "No quiero opinar, después te ponen a parir", explica un hombre de tercera edad mientras conversa con dos amigos. Las redes sociales elevan y entierran a las personas en cuestión de segundos y nadie quiere convertirse en el próximo señalado en un pueblo de menos de 8.000 habitantes.

Otro grupo de personas mayores sí tiene una opinión formada sobre el caso. "Se merecen una multa, pero no hacía falta esposarlas", explica Miquel. Junto a Toni y otro amigo, van intercambiando argumentos y los nervios se caldean al criticar la actuación de las jóvenes: "Deberían pagar o hacer servicios sociales, no pueden ir haciendo vandalismo".

Sin embargo, coinciden en una idea: la respuesta policial ha sido excesiva hacia una "gamberrada" más propia de poner a las jóvenes de cara a la pared que de esposarlas. "Está muy mal lo que hicieron y lo tienen que pagar con una multa y limpiándolo, pero no hacía falta fer tanta comèdia".

Las pintadas permanecen en la inmobiliaria

En la ahora famosa inmobiliaria atacada, nadie quiere hacer declaraciones. Las pintadas realizadas durante la madrugada del pasado 31 de mayo por seis personas vestidas con ropa oscura y con el rostro tapado permanecen como un recordatorio constante de lo ocurrido. Algunos caminantes se detienen a observarlas, pero la mayoría pasa de largo y las ignora.

"Arruix", "Guiris fora" o "Fuck Tourists" son algunos de los mensajes que estropean la fachada de un edificio catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), que también se ve deslucido por los letreros incrustados de la inmobiliaria alemana.

Cati Gosálvez conoce a las jóvenes y comparte la sensación de que la respuesta ha sido desproporcionada: "Me pongo en su piel, es excesivo lo que les han hecho". No obstante, también critica las pintadas, aunque considera que el delito no era suficiente como para "tratarlas como delincuentes".

Otras vecinas, cerca del inmueble vandalizado, sienten lástima por las jóvenes porque "las han visto llorando", aunque consideran que las activistas "se pasaron siete pueblos" al pintar los inmuebles.

Una opinión similar tiene Maria, una mujer que vive en el pueblo pero que asegura no conocer a casi nadie. Para ella, pintar la fachada "es un delito", aunque entiende la indignación de las jóvenes por "el tema de la vivienda".

Los vecinos de Santa Maria: partidarios de una sanción, pero críticos con el trato recibido

La tónica se repite entre los vecinos: partidarios de una sanción, pero críticos con la exposición pública y el trato recibido por las jóvenes. El propio alcalde de Santa Maria del Camí, Nicolau Canyelles, también denunció la detención de las activistas como "totalmente desproporcionada" y criticó el dispositivo policial desplegado para investigar unas pintadas: "Cualquier acto vandálico tiene que investigarse, pero no perdamos de vista que estamos hablando, únicamente, de unas inscripciones hechas con pintura".

"No son asesinas, se ven cosas peores en el mundo y los culpables no salen así de esposados", asegura Miquel. El vecino cree que con esta actuación se ha querido "dar un poco de miedo" para evitar que la gente acuda a la manifestación contra la masificación turística convocada para el próximo 26 de julio en Palma, aunque considera que la polémica puede haber provocado justo el efecto contrario: "Se ha calentado a la gente".

"Se han pasado mucho. Algunos medios han sacado su imagen con grilletes sin pixelar y esto las puede dejar marcadas de por vida", apunta Miquel. Aun así, insiste en que la acción de las jóvenes estuvo mal "porque esto es un edificio BIC". Una opinión similar tiene Marga, que considera que las pintadas "están mal", pero que mostrar las imágenes de las jóvenes esposadas "es exagerado": "Con hacer servicios sociales para arreglarlo habría sido mejor, hay cosas peores en el mundo".

Águeda asegura que conoce a las jóvenes y defiende que "son muy buenas niñas". "Lo han hecho mal, pero no han matado a nadie ni han cometido ningún atentado", sostiene. La vecina considera que lo más adecuado habría sido enviarles una notificación: "Han de pagar por lo que han hecho, pero esto es demasiado". El mismo relato mantiene Amparo, quien considera que las fuerzas policiales se han "activado en exceso por unas pintadas" y no entiende cómo han podido "tratarlas de esta forma".

Grupo criminal

Un mes ha durado la investigación de la Guardia Civil, que ha concluido con la detención de las dos jóvenes de Santa Maria. Los investigadores sostienen que las dos mujeres, que quedaron en libertad tras ser presentadas ante el juez, aplicaron el manual antiturista que se ha propuesto de cara a la manifestación por la masificación que se va a celebrar en Palma le próximo día 26 de julio. Los investigadores acusan a ambas activistas, entre otros delitos, de formar parte de un grupo criminal.

La firma jurídica internacional MD Law Group ya denunció a Arran Mallorca, a la plataforma Menys Turisme, Més Vida y a sus portavoces públicos por pertenencia a grupo criminalcoacciones agravadas, provocación a los desórdenes públicos e inducción a los daños para “neutralizar” los efectos de los denominados ‘manuales de acción directa’ difundidos públicamente en la isla, en los que se alienta a llevar a cabo acciones directas no violentas contra negocios turísticos.

Mientras, por otro lado, por la vía legislativa, el despacho registró ante la Mesa del Parlament balear y su presidente, Gabriel Le Senne, una proposición normativa pionera: la ‘Ley de Protección de la Imagen y Sostenibilidad de los Recursos Turísticos de las Illes Balears’. Este texto articulado persigue la asfixia financiera de los promotores de la turismofobia, introduciendo sanciones administrativas que oscilan entre los 60.001 y los 300.000 euros para quienes financien o difundan guías de sabotaje

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