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La historia detrás de la BA-1: cuando Mallorca concentraba la mitad de los coches del país

Hace 125 años, un maquinista retirado de la Armada y vecino de Santa Catalina, recibió el primer permiso de conducir autorizado por el Estado

Clément francés del año 1900

Clément francés del año 1900

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Su nombre era Josep Sureda Fuentes. Vivía en el barrio palmesano de Santa Catalina y era maquinista retirado de la Armada. El 31 de octubre de 1900 matriculó un cuadriciclo de fabricación francesa de la marca Clément equipado con un motor Dion Bouton de dos caballos de potencia, una máquina que hoy puede parecer modesta, pero que hace 125 años representaba la vanguardia de la movilidad. Aquella placa fue la BA-1, la primera matrícula expedida en España.

Con ella, Sureda obtuvo el documento que le autorizaba también a conducir el vehículo, por lo que el mallorquín figura como el primer conductor con permiso oficial del país.

Documento de 1900 que acreditaba a Josep Sureda Fuentes a circular por las carreteras del estado

Documento que acreditaba a Josep Sureda Fuentes a circular por las carreteras del Estado / Archivo Dirección General de Tráfico

Según un archivo de la DGT, ese mismo año se matricularon tres vehículos más en España. Uno de ellos, también en Mallorca. La isla concentraba así el 50 % del parque automovilístico nacional, un dato que, más de un siglo después, resulta especialmente llamativo en una actual Mallorca marcada por la saturación de las carreteras. Mientras tanto, grandes ciudades como Madrid y Barcelona no obtuvieron sus primeras placas hasta 1907.

De la Baleares-1 a la serie NPZ

En concreto, una orden estatal del 17 de septiembre de 1900 obligó por primera vez a registrar los vehículos de tracción mecánica para poder circular. Aquella resolución dio origen al sistema de matriculación oficial y, según diversos estudios históricos, convirtió a España en el primer país del mundo en implantar un código identificativo para los automóviles.

Aquella primera placa llevaba las siglas BA (de Baleares), aunque no se conservó para siempre. En 1926, los vehículos del archipiélago que todavía las utilizaban tuvieron que sustituirlas por PM (Palma de Mallorca), ya que creaban confusión con los automóviles registrados en Badajoz.

En 1997 llegaron las siglas IB (Illes Balears) y, tres años después, desaparecieron las referencias provinciales con el actual sistema de cuatro cifras y tres letras. Más de un siglo después, las matrículas españolas ya circulan por la serie NPZ, aproximadamente.

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