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Un proyecto liderado desde Baleares confirma que el satélite SWOT de la NASA mejora hasta un 35% el estudio de las corrientes marinas

Investigadores de varios países se reúnen en Mallorca para clausurar el proyecto FaSt-SWOT, que ha validado durante tres años una reducción del 24% en el error al estimar el nivel del mar

Participantes en la jornada de clausura del proyecto FaSt-SWOT.

Participantes en la jornada de clausura del proyecto FaSt-SWOT. / IMEDEA

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Palma

El nuevo satélite SWOT (Surface Water and Ocean Topography), desarrollado por la NASA y la agencia espacial francesa CNES, supone un importante avance para el estudio de los océanos. Así lo concluye el proyecto internacional FaSt-SWOT, liderado en España por el Instituto Mediterráneo de Estudios Avanzados (IMEDEA, CSIC-UIB) y el Sistema de Observación Costero de las Illes Balears (SOCIB), cuyos resultados finales se presentan esta semana en Mallorca con motivo de la jornada de clausura, en la que participan investigadores de Francia, Estados Unidos, Italia, Bélgica y otros países.

Durante tres años, el equipo científico ha analizado y validado los datos obtenidos por el satélite para estudiar las corrientes oceánicas de pequeña escala en el mar Balear. Para ello, las observaciones realizadas desde el espacio se han combinado con mediciones tomadas directamente en el mar mediante barcos oceanográficos, planeadores submarinos (gliders), boyas y otros instrumentos de observación.

Los resultados muestran una mejora significativa respecto a los satélites tradicionales. En concreto, el uso de SWOT ha permitido reducir en un 24% el margen de error en la estimación del nivel del mar y mejorar entre un 30% y un 35% el cálculo de la velocidad de las corrientes marinas.

La investigadora del IMEDEA Ananda Pascual, una de las responsables del proyecto, ha calificado la incorporación de este satélite como "una revolución" para la oceanografía. Según ha explicado, los datos obtenidos permiten observar fenómenos marinos con un nivel de detalle inédito. "En el caso de los remolinos, ahora podemos observarlos diez veces mejor que como se hacía anteriormente", ha señalado. Además, las mediciones han revelado que la energía de las corrientes de pequeña escala es mayor de lo que indicaban los registros disponibles hasta ahora.

Un laboratorio natural para estudiar el océano

El proyecto se ha desarrollado en torno al mar Balear, una zona considerada por la comunidad científica como un laboratorio natural para analizar procesos oceánicos de relevancia global. En esta región se producen fenómenos como remolinos, frentes entre masas de agua o filamentos marinos que influyen en el transporte de calor, carbono y nutrientes, elementos esenciales para comprender el funcionamiento del clima y de los ecosistemas marinos.

El satélite SWOT representa un salto tecnológico respecto a las misiones anteriores, ya que es capaz de medir la altura de la superficie del mar en franjas de hasta 120 kilómetros de ancho y con una resolución mucho mayor. Esta capacidad permite obtener una imagen mucho más completa y precisa del océano.

FaSt-SWOT también ha incorporado nuevas herramientas basadas en inteligencia artificial para integrar la información procedente del satélite con los datos recogidos en el mar y con simulaciones numéricas, mejorando así la representación del estado del océano.

Las campañas de campo desarrolladas durante el proyecto se han coordinado con iniciativas internacionales impulsadas por la NASA y el CNES, lo que ha favorecido la colaboración entre equipos científicos de distintos países y ha contribuido a validar una tecnología llamada a transformar el estudio de los océanos y la investigación sobre el cambio climático.

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