Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El nuevo sistema de financiación sigue sin tener en cuenta la población flotante en Baleares

El Ejecutivo de Marga Prohens denuncia que el documento llega "cerrado", reduce el peso de la insularidad y vuelve a ignorar el coste de la población flotante

El Gobierno defiende que el nuevo modelo aumenta los recursos, crea un fondo específico para las comunidades mediterráneas y eleva la cesión del IRPF y el IVA

La plaza Marqués del Palmer de Palma, llena de gente.

La plaza Marqués del Palmer de Palma, llena de gente. / Miguel Vicens

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

Baleares rechaza la propuesta de financiación de Hacienda al considerar que "ignora" cuestiones fundamentales como la insularidad o la población flotante. El Govern balear ha rechazado de plano la reforma del sistema de financiación autonómica remitida por el Ministerio de Hacienda al considerar que consolida un modelo pactado previamente con Cataluña y que vuelve a dejar fuera dos de las principales reivindicaciones históricas de las islas: el reconocimiento de los sobrecostes derivados de la insularidad y el impacto del fuerte crecimiento demográfico y de la población flotante. Mientras el Ejecutivo de Pedro Sánchez sostiene que el nuevo sistema incorpora recursos adicionales, mejora la financiación de las comunidades mediterráneas y refuerza la autonomía tributaria, el Govern de Marga Prohens denuncia que el documento supone una oportunidad perdida para corregir las desigualdades que arrastra Baleares desde hace décadas.

El documento, de 70 páginas, lleva por título "Acuerdo sobre un nuevo modelo de financiación para las comunidades autónomas", una denominación que el Ejecutivo autonómico interpreta como la prueba de que el texto ya llega cerrado. "No se habla ni de propuesta ni de borrador, sino de acuerdo", sostienen desde la conselleria de Hacienda. Consideran que el Gobierno central nunca ha tenido voluntad de negociar el nuevo sistema con todas las comunidades en el seno del Consejo de Política Fiscal y Financiera y que únicamente ha buscado el respaldo de Cataluña para sacarlo adelante.

Sin embargo, el propio texto remitido por Hacienda explica que, tras enviar el documento a las comunidades autónomas, se abrió un periodo para presentar consultas técnicas y propuestas de modificación antes de debatirlas en el Comité Técnico Permanente de Evaluación y elevar posteriormente el acuerdo definitivo al Consejo de Política Fiscal y Financiera.

Nada de población flotante

Donde sí coincide el contenido del documento con una de las críticas del Govern es en la ausencia de una variable específica para compensar la población flotante. El Ejecutivo autonómico denuncia que Baleares continúa prestando servicios públicos a millones de visitantes cada año sin que esa presión sobre la sanidad, la seguridad, el transporte o los servicios sociales se refleje en el sistema de financiación.

La propuesta del Ministerio introduce cambios en la forma de calcular la población ajustada, amplía los grupos de edad utilizados para medir el gasto sanitario, incorpora la población universitaria y modifica las variables de servicios sociales, pero no contempla ningún indicador específico vinculado a los turistas o residentes temporales.

Precisamente, Hacienda defiende que el nuevo modelo pretende responder mejor a la evolución demográfica. La población ajustada pasará a calcularse utilizando el valor máximo registrado durante los tres últimos años, una fórmula que, según el Ministerio, busca proteger a las comunidades con una evolución poblacional menos favorable. Además, se amplían las variables empleadas para estimar las necesidades sanitarias, educativas y sociales de cada territorio. El Govern considera, sin embargo, que estas modificaciones siguen sin reconocer el fuerte crecimiento de población que experimenta Baleares desde hace años y el coste añadido que ello supone para la prestación de los servicios públicos.

Insularidad

Uno de los principales reproches del Govern se centra en la insularidad. El Ejecutivo balear sostiene que el nuevo modelo "no aumenta ni siquiera mantiene" su peso dentro del sistema y que, por el contrario, reduce la importancia de un factor que compensa los sobrecostes derivados de la doble insularidad, la fragmentación territorial y el transporte.

El documento de Hacienda, no obstante, mantiene la insularidad entre las variables correctoras que sirven para calcular la denominada población ajustada, junto a la superficie o la dispersión territorial, e incorpora además una nueva variable relacionada con los costes fijos de los servicios públicos. El texto sí reconoce que modifica las ponderaciones de estos factores, aunque no especifica en el propio acuerdo cuál será el nuevo peso concreto de la insularidad.

Ordinalidad

Otra de las críticas lanzadas por el Ejecutivo autonómico hace referencia al principio de ordinalidad. Según el Govern, el nuevo sistema lo introduce únicamente para Cataluña. El documento establece que las comunidades con mayor capacidad fiscal mantendrán una posición relativa coherente tras los mecanismos de nivelación, pero sin reconocer un tratamiento singular para esa comunidad.

El Govern también acusa al Ejecutivo de Pedro Sánchez de amenazar la autonomía tributaria de las comunidades y de penalizar las rebajas fiscales aprobadas por Baleares. El Ministerio sostiene justamente lo contrario. La propuesta incrementa la participación autonómica en los grandes impuestos estatales, elevando la cesión del IRPF del 50% al 55% y la del IVA del 50% al 56,5%, e incorpora plenamente al sistema otros tributos como el Impuesto sobre el Patrimonio o el de Depósitos Bancarios. Hacienda afirma que estas medidas persiguen precisamente reforzar la autonomía financiera y la corresponsabilidad fiscal de las comunidades autónomas.

La reforma sí incluye, en cambio, una medida especialmente favorable para Baleares: la creación de un Mecanismo para afrontar el Cambio Climático, financiado por el Estado y destinado exclusivamente, en dos terceras partes de su dotación, a las comunidades del arco mediterráneo. Entre ellas figura Baleares junto a Cataluña, Comunitat Valenciana, Murcia y Andalucía, al considerar el Ministerio que son los territorios españoles más expuestos a los efectos del calentamiento global.

No obstante, el rechazo frontal expresado por Baleares anticipa una negociación compleja sobre un modelo que lleva más de quince años pendiente de renovación y que vuelve a enfrentar las reivindicaciones territoriales con el objetivo del Estado de reducir las diferencias de financiación entre comunidades autónomas.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • baleares
  • Población
  • nuevo
Tracking Pixel Contents