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El mapa de los insectos en Mallorca: por qué las cucarachas han tardado más en llegar este verano pero "no por ello con menos fuerza"

Las altas temperaturas estivales aceleran el metabolismo de las plagas en Baleares, donde la proliferación de hormigas exóticas en Palma y el blindaje de Emaya marcan la campaña

VÍDEO | Invasión de cucarachas en Mallorca: estas son las especies que entran en casa y cómo combatirlas

FOTO: Shutterstock | VÍDEO: Redacción Digital

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Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

Las altas temperaturas estivales vuelven a marcar el ritmo de los insectos en Baleares. Este verano, el comportamiento de las plagas en Mallorca presenta una tónica muy particular: un inicio tardío en algunas especies locales debido a la climatología previa, contrarrestado por el avance silencioso de hormigas exóticas y un plan de choque preventivo en el alcantarillado de Palma.

"El calor exterior es el auténtico motor de los insectos". Según explica Carlos Pradera, experto en plagas de la empresa especializada Anticimex, las especies estrella del verano —cucarachas, hormigas, moscas y mosquitos— son animales que dependen de la temperatura ambiental para activar su metabolismo: "Cuanta más temperatura haya, mejor".

Este año, la biología ha llevado un compás diferente al habitual. "Se ha retrasado un poquito la plaga de cucarachas", señala Pradera, apuntando a que factores climáticos como los inviernos lluviosos suelen condicionar y posponer estos ciclos. Sin embargo, este freno inicial no ha disminuido el problema. "Otros años había empezado un poquito antes. Ha empezado más tarde, pero no por ello con menos fuerza; están recuperando el terreno".

Otros años la plaga de la cucaracha había empezado un poquito antes. Ha empezado más tarde, pero no por ello con menos fuerza; están recuperando el terreno

Carlos Pradera

— Experto en plagas de la empresa especializada Anticimex

Evaluar si hay un repunte neto respecto al año anterior es complejo por la falta de datos objetivos -asegura el experto-, que reconoce que las solicitudes de servicio se han concentrado de golpe a partir de julio, "especialmente por el fuerte impacto visual que provocan las cucarachas de gran tamaño en las zonas urbanas".

El avance de las hormigas invasoras

El verdadero foco de preocupación para los expertos no son las especies nativas, que suelen mantenerse en el exterior y cuya actividad decae tras la primavera. La alarma salta con las hormigas exóticas invasoras que logran adaptarse a los entornos urbanos y colonizar el interior de los edificios durante todo el año.

Mallorca se ha convertido en un punto caliente para varias de estas especies americanas y asiáticas. Pradera destaca la presencia de la hormiga de Singapur (Trichomyrmex destructor), una especie "súper crónica" de la que Anticimex ya ha reportado varios casos en la isla.

A ella se suman la hormiga argentina (Linepithema humile), la hormiga loca (Paratrechina longicornis) y una especie del género Nylanderia (Nylanderia vividula), que "se está expandiendo con fuerza por el centro de Palma, ganando terreno a la fauna local gracias a su enorme capacidad de adaptación a los ecosistemas urbanos".

Hormigas de Singapur localizadas en Palma.

Hormigas de Singapur fotografiadas en Palma. / Anticimex

Mosquitos y chinches

En el apartado de los mosquitos, la convivencia estival se divide entre la molestia nocturna del mosquito común (Culex pipiens) y el verdadero protagonista sanitario: el mosquito tigre (Aedes albopictus). "Es ahora, en Mallorca, el más preocupante porque es vector de muchas enfermedades como el dengue o el chikungunya", advierte el experto.

Detalla que por ahora, el virus no está asentado como algo nativo y los casos se limitan a brotes epidemiológicos puntuales cuando viaja una persona infectada. "Muchas veces viene gente que, o bien padece los síntomas, o bien es asintomática. Le puede picar un mosquito tigre o puede haber alguna transmisión comunitaria", aclara Pradera, llamando a la vigilancia pero manteniendo la calma.

Por otra parte, los biólogos recuerdan que el turismo estival dejará una factura biológica a la vuelta de las vacaciones: las chinches de cama. Pradera describe que "viajan camufladas en las maletas y sus picaduras son indoloras, por lo que la gente no suele detectar la plaga de inmediato". De este modo, explica cómo el verdadero pico de demanda para erradicarlas "llega siempre a partir de septiembre".

El plan de choque de Emaya en Palma

Ante este panorama donde el subsuelo actúa como autopista para los insectos, la respuesta de la administración local es clave para contener la situación en la principal urbe de la isla.

Desde la empresa municipal Emaya confirman que mantienen un control estricto sobre el entorno urbano madurado a lo largo del año para frenar la proliferación de estos animales. "Contamos con un servicio ordinario que consiste en tres tratamientos anuales, cubriendo la totalidad de Palma cada cuatro meses, incluyendo los 88 barrios", informan desde la entidad pública.

Este calendario sistemático se complementa con un protocolo de contingencia inmediata para atender las incidencias de los ciudadanos en plena temporada alta. "Además del calendario ordinario, también se atienden avisos extraordinarios cuando es necesario", aseguran desde Emaya, detallando que el tiempo de respuesta para estas alertas de urgencia oscila "entre 48 y 72 horas".

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