Los sindicatos educativos tachan de "improvisación" y "operación de marketing" el nuevo Bachillerato de Excelencia
ANPE, SIAU y STEI critican la falta de incentivos y de información en la convocatoria de plazas, rechazan la creación de "aulas de elite" y exigen al Govern que priorice "las carencias estructurales de la enseñanza pública"

Antoni Vera y Maria Isabel Salas durante su visita en junio del año pasado al Bachillerato de Excelencia del Instituto San Mateo de Madrid. / CAIB

"La auténtica excelencia educativa no se consigue creando aulas de elite, plazas a dedo para sus colegas de partido, ni campañas publicitarias vacías de contenido". Así se ha expresado este martes el sindicato educativo SIAU sobre que únicamente cuatro docentes funcionarios de carrera se hayan postulado de forma voluntaria para ocupar estas plazas —a través de comisiones de servicios— en el nuevo Bachillerato de Excelencia. Este hecho ha provocado una unánime reacción crítica entre los principales sindicatos de la enseñanza de Baleares. Las organizaciones coinciden en señalar a este diario que el proyecto arranca con falta de apoyo en las aulas y graves "carencias de planificación".
Frente a la versión de la Conselleria de Educación y Universidades, que resta importancia a la situación y confirma que recurrirá a las listas de interinos -además de a contactos individuales, como ha podido saber este diario- para completar las plantillas, la comunidad sindical percibe este escenario como el reflejo de un modelo diseñado a espaldas del profesorado y sin incentivos reales.
"Improvisación"
Desde el sindicato ANPE consideran que este resultado evidencia una notable "carencia de planificación por parte de la Administración" y saca a la luz diversas contradicciones en la gestión. La organización señala, en primer lugar, que la convocatoria no dispuso de la difusión suficiente, lo que provocó que muchos docentes carecieran de una información clara sobre las condiciones, ventajas o inconvenientes de estas comisiones de servicios.
Asimismo, ANPE califica de "incoherente" la decisión del Govern de recurrir a personal interino tras exigir inicialmente un mínimo de cinco años de experiencia a los funcionarios de carrera para garantizar la calidad del servicio. Según el sindicato, este cambio de criterio "transmite la sensación de que el requisito no respondía a una necesidad pedagógica real" y denota "improvisación".
A esto añaden la elevada exigencia profesional y curricular que requiere este tipo de alumnado, una responsabilidad superior para la que, según critican, "no existe ningún incentivo que compense esta mayor exigencia". Por ello, instan a la Conselleria a replantear el modelo, revisar los requisitos y establecer méritos específicos si pretenden que el destino resulte atractivo en el futuro.
"Marketing"
Por su parte, el sindicato SIAU se muestra especialmente duro con la iniciativa, a la que define como "el reflejo de una realidad que la Conselleria se niega a afrontar". Para esta organización, el Bachillerato de Excelencia nace como una "gran operación de marketing político y de puro postureo", destinada a proyectar "una falsa imagen de apoyo a la enseñanza pública" mientras - según denuncian - "se derivan de forma sistemática más recursos, ayudas y conciertos hacia la educación privada y concertada".
SIAU critica que la administración autonómica "venda humo" con programas específicos mientras los centros públicos de las islas arrastran deficiencias estructurales "históricas", tales comoby una "urgente necesidad de dignificación salarial debido al alto coste de la vida en el archipiélago".
La organización considera "contradictorio" crear aulas de elite "mientras se desmantelan centros de referencia como el IES Politècnic". Además, alerta sobre la "opacidad" del proceso actual, afirmando que si la Conselleria termina llamando a trabajadores de forma individual para adjudicar vacantes, "se hace evidente que se están asignando plazas a dedo".
Un modelo "innecesario" y "segregador"
En una línea similar se posiciona el sindicato STEI, que recuerda su oposición frontal al proyecto desde el momento en que el conseller lo trasladó a la mesa sectorial. Desde la organización consideran "absolutamente innecesario" invertir recursos públicos en un itinerario de estas características "cuando el sistema educativo de la comunidad autónoma padece carencias mucho más urgentes".
Para el STEI, el hecho de que solo cuatro profesores se hayan sumado de forma voluntaria es un síntoma claro de que "la comunidad educativa también lo rechaza". La entidad pone en duda la viabilidad pedagógica del plan y se pregunta "cómo se piensa abordar un Bachillerato de Excelencia sin profesorado" y de qué manera lograrán constituir los claustros cumpliendo la condición indispensable de los cinco años de experiencia docente.
Finalmente, el sindicato defiende que "todo el alumnado tiene los mismos derechos" y rechaza el trasfondo ideológico del programa. Desde su perspectiva, concentrar a los estudiantes con mejores expedientes en centros específicos supone "construir pequeños guetos" dentro de la red pública, una fórmula "de segregación" con la que se muestran firmemente en contra.
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