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Miles de personas forman una cadena humana para protestar contra la desprotección de es Trenc

La sociedad mallorquina responde a la movilización convocada por el GOB, Terraferida y Menys Turisme Més Vida al grito de: "Es Trenc no es toca"

Los asistentes se han distribuido a lo largo de los más de dos kilómetros que separan el Club Nàutic de sa Ràpita de ses Covetes para protestar contra los cambios introducidos por el Govern del PP en la ley Ómnibus que afectan al parque natural

VÍDEO | Cadena humana para protestar contra la desprotección de es Trenc

Ana B. Muñoz

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Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

Los mallorquines han vuelto a alzar la voz: "Es Trenc no es toca". Miles de personas -10.000 según la organización- han formado parte esta mañana de la movilización convocada por el GOB, Terraferida y Menys Turisme Més Vida para protestar contra la desprotección del Parque Natural tras las modificaciones introducidas por el Govern en la llamada ley Ómnibus, que permiten, entre otras cuestiones, cambios en la idiosincrasia del arenal sin necesidad de pasar por el Parlament. Pese al aplastante calor, los manifestantes han respondido formando una cadena humana frente al mar para demostrar que la sociedad mallorquina no está dispuesta a permitir que nadie altere nada que tenga que ver con la protección de es Trenc, uno de los espacios naturales más valorados y preciados de Mallorca.

Desde primera hora de la mañana, los autobuses que la organización puso a disposición de los manifestantes para desplazarse hasta sa Ràpita salían completamente llenos desde Palma. De todas las edades y pueblos de Mallorca, en coche, moto, bus o hasta tren, nadie ha querido perderse una de las mayores movilizaciones sociales de los últimos años en la isla, que ha contado con el apoyo de entidades como la Obra Cultural Balear, cuyo presidente, Antoni Llabrés, ha formado parte de la cadena humana.

El aparcamiento del Club Nàutic de sa Ràpita donde se había citado a los manifestantes a partir de las diez de la mañana se ha llenado por completo a pocos minutos de alcanzar la hora estipulada. Los organizadores, a medida que los asistentes iban llegando a la playa, los distribuían a lo largo del arenal formando una espectacular cadena humana en el interior del agua de inesperadas dimensiones: más de dos kilómetros desde el Club Nàutic hasta ses Covetes, donde, debido a la profundidad del agua, no han podido seguir alargando la cadena.

Madó Farta, personaje ya habitual en las manifestaciones contra la saturación turística o los ataques al territorio, también ha hecho acto de presencia esta mañana en es Trenc, en una protesta que ha convivido pacíficamente con los turistas y personas que habían ido a pasar el día a la playa.

Una vez formada toda la cadena humana, y ya llegadas las once de la mañana, el escritor Sebastià Alzamora ha leído un manifiesto en el que ha cargado contra el Govern por los cambios introducidos en la ley Ómnibus y ha exigido la retirada inmediata de los mismos: "No pedimos utopías ni cosas extrañas, sino medidas bien concretas, realistas y, sobre todo, urgentes para el bien común".

Justo cuando Alzamora estaba a punto de terminar la lectura del manifiesto se ha vivido el momento de más tensión de la mañana: la alcaldesa de Campos, Francisca Porquer, del PP, ha irrumpido en la playa justo en el lugar en el que se estaba leyendo el manifiesto con actitud provocativa, llegando a intercambiar reproches con algunos de los organizadores. Porquer se ha paseado frente a las cámaras de los medios de comunicación y ha llegado a corear de forma irónica el "Es Trenc no es toca" que le dedicaban los asistentes, quienes también la han abucheado.

El origen del conflicto

La rabia y el enfado de gran parte de la sociedad mallorquina surgió cuando se encontró entre la maraña que conforma la ley Ómnibus del Govern del PP de Marga Prohens -una norma que introduce cambios en más de 50 leyes autonómicas-, que se rebajaba el régimen jurídico del Parque Natural de es Trenc-Es Salobrar de Campos que aprobó en 2017 el Parlament balear con el voto en contra del PP. La modificación introducida, germen de la polémica, es una disposición de "deslegalización" que otorga al Consell de Govern y no al Parlament la potestad de modificar mediante decreto cualquiera de las normas que rigen el funcionamiento del parque natural, como por ejemplo el Plan Rector de Uso y Gestión, que se empezó a tramitar en febrero, un instrumento que debe establecer con claridad los usos y criterios de gestión de la zona protegida.

También se introducen cambios relativos a la ampliación de los chiringuitos, recortes en la participación y la posibilidad de implementar usos pesqueros profesionales y recreativos en espacios protegidos, entre otros.

Miles de personas forman una cadena humana para protestar contra la desprotección de es Trenc

DM

Estas modificaciones, introducidas en la ley pero no explicadas por el Govern hasta que estallaron la polémica y las protestas de los colectivos, volvieron a despertar la conciencia de muchos ciudadanos que, al igual que hoy, ya demostraron en 1983 y en 2012 que tocar es Trenc tiene sus consecuencias. En los ochenta, más de 10.000 personas llenaron el centro de Palma para salvar el emblemático arenal frente a un macroproyecto de urbanización presentado por una promotora sueca que pretendía construir encima de las dunas. Tres décadas después, en 2012, se celebró la primera cadena humana contra la construcción de un hotel y un campo de golf en Sa Ràpita. Este domingo, la historia ha vuelto a repetirse.

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