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Marga Prohens: "Somos la 'España desbordada', el crecimiento poblacional es inasumible"

"Somos unas islas pequeñas, con una lengua y una identidad propias, y estamos viendo cómo se desdibuja la fisonomía de nuestros pueblos y barrios"

"Baleares siempre ha sido una tierra de acogida y seguirá siéndolo, pero la inmigración debe estar vinculada al empleo y a la capacidad de integración"

La presidenta del Govern, Marga Prohens, el pasado viernes en el Consolat.

Manu Mielniezuk

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Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

Baleares recibe entre 10.000 y 15.000 nuevos residentes cada año. ¿Cómo van a hacer frente a esta realidad y qué expectativas tienen?

El crecimiento poblacional es el gran reto de Baleares porque acaba afectando a todo: la sanidad, la educación, la vivienda o los recursos hídricos. Un crecimiento que no tiene comparación con ninguna otra comunidad autónoma. Durante años se ha hablado de la España vaciada, pero nosotros somos la España desbordada, que se llena y necesita una financiación adecuada para unos servicios públicos sometidos a una enorme presión.

Las previsiones del INE: 200.000 nuevos residentes en 20 años.

Las cifras de crecimiento poblacional son insostenibles desde el punto de vista económico, medioambiental y social, pero también desde el punto de vista de la identidad. Somos unas islas pequeñas, con una lengua y una identidad propias, y estamos viendo cómo se desdibuja la fisonomía de nuestros pueblos y barrios.Una de las claves es transformar nuestro modelo económico. Hoy tenemos prácticamente una situación de pleno empleo y eso atrae a mucha gente que viene por un puesto de trabajo y luego se encuentra con problemas como el acceso a la vivienda. Por eso queremos evolucionar hacia un modelo basado en el conocimiento, la investigación y la innovación. Dentro de nuestras competencias, impulsamos políticas para reducir el efecto llamada y priorizar a los residentes. Lo hacemos en el acceso a la vivienda pública, estableciendo requisitos de residencia porque las viviendas financiadas con los impuestos de los ciudadanos deben destinarse a quienes ya viven aquí, no a atraer más población.

¿Está satisfecha con estos tres años de legislatura?

Hemos ejecutado o tenemos en marcha más del 95 % de nuestro programa de gobierno. Hay 35.000 familias que no han pagado el impuesto de sucesiones; más de 5.000 jóvenes han podido acceder a su primera vivienda con bonificaciones fiscales; hemos incorporado psicólogos a los centros educativos y a Atención Primaria; acabaremos la legislatura con 500 policías locales más; hemos recuperado las notas numéricas y limitado el uso de móviles en las aulas. También hemos iniciado tres grandes proyectos ferroviarios —el tren al aeropuerto y Llucmajor, el tren de Alcúdia y el metro a Son Espases— y hemos incrementado un 50 % la oferta del transporte público. Estoy satisfecha con el grado de cumplimiento, aunque queda mucho trabajo por hacer.

La oposición no hace el mismo balance...

No se ha cumplido el relato de la izquierda. Se anunció una legislatura de recortes en derechos y servicios públicos y ha ocurrido justamente lo contrario. Hemos creado nuevos derechos, como las ayudas para personas con ELA; hemos recuperado derechos de los empleados públicos; hemos incrementado la inversión en sanidad, educación, vivienda y servicios sociales, al tiempo que reducíamos impuestos y deuda, y hemos recuperado el convenio de atención a víctimas de violencia machista y abierto oficinas de atención a víctimas de violencia sexual en todas las islas.

¿Dónde está el límite? ¿Es sostenible que Baleares reciba cerca de 20 millones de turistas al año?

Hay que ser rigurosos y no fijarse solo en el número de turistas, sino en cuándo vienen y cuánto tiempo permanecen. Nuestro objetivo no es crecer en temporada alta, sino repartir mejor la actividad durante el año. De hecho, la presión humana en julio y agosto ha disminuido por primera vez desde 2009, al margen de la pandemia. Esta legislatura hemos adoptado medidas de contención: hemos eliminado unas 60.000 plazas de alquiler turístico ilegal, reducido el número de cruceristas en los meses de mayor afluencia y limitaremos la entrada de vehículos no residentes en todas las islas. No se trata de hablar de decrecimiento, sino de gestionar mejor los flujos turísticos y hacerlos compatibles con la calidad de vida de los residentes.

Usted ha sido muy dura con la regularización de inmigrantes, pero las patronales han sido quienes más han apoyado la medida.

Esta regularización se ha hecho de forma improvisada, sin planificación y sin tener en cuenta la capacidad de los servicios públicos. Además, ha generado un efecto llamada. Si el objetivo era responder a las necesidades del mercado laboral, lo lógico habría sido reforzar las vías ordinarias de inmigración, dotar de más recursos a Extranjería y facilitar la contratación en origen, en lugar de recurrir a una regularización extraordinaria. Baleares siempre ha sido una tierra de acogida y seguirá siéndolo, pero la inmigración debe estar vinculada al empleo y a la capacidad de integración. No podemos seguir aumentando población sin que existan los recursos necesarios para atenderla. Reclamamos una inmigración ordenada, con control, respeto a nuestras leyes y un compromiso de integración. Es el camino que está siguiendo la mayoría de países europeos.

Juanma Moreno ha pactado con Vox su entrada en el gobierno andaluz y ha asumido el concepto de "prioridad nacional". ¿Es un modelo que podría repetirse en Baleares?

No voy a valorar pactos de otras comunidades. En Baleares pedí una mayoría para gobernar en solitario, aunque fuera en minoría, y seguiré pidiendo una mayoría más amplia para gobernar desde la moderación y pensando exclusivamente en los intereses de Baleares. En cuanto a la "prioridad nacional", no sé exactamente a qué se refieren. Nosotros ya priorizamos a los residentes en el acceso a la vivienda pública y a determinados servicios, algo que considero de sentido común en un territorio con una fuerte presión demográfica.

¿Tener que priorizar a los residentes por los problemas que surgen de la masificación no es un fracaso del modelo de crecimiento?

Es una buena noticia que cada vez más residentes, especialmente los jóvenes, utilizan el transporte público. Hace años se apostó por un modelo turístico en el que los visitantes salieran de los hoteles y recorrieran las islas, y eso también ha incrementado el uso del transporte público por parte de los turistas. Por eso hemos puesto en marcha un proyecto piloto de reserva previa para los usuarios de la tarjeta de residente. Queremos garantizar que quienes utilizan el transporte público para ir a trabajar, estudiar o realizar gestiones tengan asegurado el servicio. Además, estamos impulsando planes de movilidad laboral sostenible con empresas para reducir el uso del vehículo privado.

Los precios de la vivienda siguen subiendo y sigue siendo el principal problema para muchos ciudadanos.

Las políticas de vivienda necesitan tiempo y el problema es enorme. Durante años no se actuó. En la última década Baleares ganó 85.000 habitantes y solo se construyeron unas 30.000 viviendas. Nosotros hemos actuado desde el primer momento: bajamos los impuestos para facilitar la compra de la primera vivienda a los jóvenes, impulsamos el decreto de emergencia habitacional y hemos puesto en marcha el mayor programa de construcción de vivienda pública de los últimos cuarenta años.

Programas como Alquiler Seguro han tenido un impacto mucho menor del esperado. ¿Ha sido una decepción?

La Ley estatal de Vivienda ha generado inseguridad entre los propietarios. Por eso hemos ampliado el programa para incluir viviendas turísticas que vuelvan al mercado residencial, inmuebles que necesiten rehabilitación y propietarios con varios pisos. Muchos propietarios tienen miedo. Vemos casos de inquilinos que dejan de pagar y procesos judiciales que pueden durar años mientras siguen soportando todos los gastos. Esa inseguridad jurídica hace que miles de viviendas permanezcan vacías. Hay que cambiar la legislación estatal.

¿Es posible resolver el problema de la vivienda mientras siga la sobrepoblación?

Yo no quiero construir viviendas para atraer a más población, sino para que los jóvenes puedan emanciparse, las familias puedan crecer y los trabajadores puedan vivir dignamente. El crecimiento demográfico no solo afecta a la vivienda. También condiciona la sanidad, la educación, el agua o el transporte. Hemos contratado cerca de 1.900 profesionales sanitarios y cada año incorporamos miles de nuevos alumnos al sistema educativo, pero la población sigue creciendo a un ritmo muy elevado. Aun así, hoy se construye más vivienda plurifamiliar que unifamiliar, las licencias urbanísticas se tramitan mucho más rápido, la compra de viviendas por parte de no residentes se ha reducido respecto a la pasada legislatura y también ha descendido el número de viviendas destinadas al alquiler turístico. El camino es aumentar la oferta de vivienda para residentes y seguir actuando sobre las causas que están tensionando el mercado.

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