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Manifestación a favor de los derechos LGTBI en Palma: "El Orgullo no es un tardeo"

Más de 2.000 personas se manifiestan en Palma por los derechos del colectivo LGTBI

Críticas al alcalde Jaime Martínez y al presidente del Parlament, Gabriel Le Senne, en una marcha colorista

Manifestación a favor de los derechos LGTBI en Palma: "El Orgullo no es un tardeo"

B. Ramon

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B. Palau

B. Palau

Palma

«No es fiesta, no es postureo, el Orgullo no es un tardeo». Una multitud coreó ayer tarde este lema en la manifestación del Día Internacional del Orgullo LGTBI que se celebró en Palma. Más de dos mil personas, cerca de mil según la Policía Nacional, salieron a las calles de la ciudad para reivindiar los derechos del colectivo LGTBI. Banderas arcoíris, pancartas y carteles reivindicativos, muchos abanicos para soportar los 35 grados de temperatura en las Avenidas y una ácida crítica a los partidos de derecha y extrema derecha es lo que se vivió ayer por la tarde en una marcha colorista en la capital balear.

Los principales reproches fueron para el alcalde de Palma, Jaime Martínez (PP), y para el presidente del Parlament balear, Gabriel Le Senne (Vox), quien ayer sí colocó la bandera arcoíris en la sede de la Cámara, únicamente el día 28 de junio, aplicando la normativa a rajatabla. De hecho, DJ estiércol, vestida de riguroso luto con mantilla, peineta y zapato de tacón, como si se tratara de una manola de Semana Santa, realizó todo el recorrido de la manifestación bajo palio. Llevaba un ataúd con la foto de Le Senne y también con la imagen del alcalde, donde se podía leer «DEP, A la dignidad de Gabriel Le Senne» y «DEP, A la dignidad de Jaime Martínez». Cuando los manifestantes pasaron por el Parlament y al acabar la concentración frente al ayuntamiento de Palma, se llevó a cabo una pequeña performance en la que se encendieron velas y se colocó el ataúd en el suelo. Entonces, DJ estiércol pasó por encima del féretro de cartón pisándolo con cierta solemnidad y orgullo. Los asistentes rompieron en aplausos.

Una vez en la plaza de Cort, la presidenta de Ben Amics, entidad convocante de la manifestación, Tatiana Casado leyó un manifiesto en el que criticó al Ayuntamiento: «Salimos a la calle porque nos encontramos en un momento de retroceso de derechos que no podemos tolerar. En Ciutat, sufrimos de primera mano la ofensiva de un ayuntamiento de Palma en manos del Partido Popular y Vox, que ha decidido dar la espalda de manera explícita al colectivo LGTBIQ+. Denunciamos abiertamente la desprotección institucional a la que nos someten: desde el recorte de programas educativos específicos, que dejan a nuestra juventud sin herramientas vitales contra la LGTBIQ+fobia, hasta el boicot político que ha impedido, de manera deliberada, poner en marcha nuestra histórica verbena del Orgullo. El odio y la intolerancia se traducen hoy en políticas públicas de censura y de invisibilización. Ante sus intentos de hacernos retroceder, nuestra respuesta es firme: no nos esconderemos ni daremos ningún paso atrás».

Tatiana Casado destacó también la actual «emergencia habitacional insostenible». Según remarcó, «la masificación turística y un modelo económico depredador nos expulsan de nuestros barrios y nuestras islas. No podemos hablar de orgullo si no tenemos un hogar seguro donde vivir. Por eso, exigimos un cambio de rumbo que ponga la dignidad de las personas y el territorio por delante del beneficio de unos pocos».

Casado valoró poder haber reunido en la manifestación de ayer un gentío y, en cambio, el pasado sábado, dijo que la celebración organizada por Cort en la plaza Major pinchó al congregar a poca gente. «Hubo poca gente, fue una tarde sin ninguna reivindicación, una tarde para el turismo guiri que tenemos en Palma», censuró.

Respecto a la manifestación alternativa que celebró ayer tarde el Orgullo crítico, la presidenta de Ben Amics señaló que «máximo respeto» para este grupo que ha tenido discrepancias con ellos.

La marcha de ayer estuvo encabezada por la pancarta «Als carrers amb orgull, dissidència i resistència». Le seguían otras pancartas de Alas para luchar contra el estigma asociado al VIH, una animada batucada de Tambors per a la pau que no dejó de tocar durante dos horas y otros colectivos como los sindicatos. Entre los manifestantes se encontraban la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez (PSIB), el senador socialista José Hila, Iago Negueruela, Cati Cladera, Amanda Fernández, el líder de Més, Lluís Apesteguia, y el alcalde de Manacor, Miquel Oliver.

«Es la primera vez que me manifiesto porque este año considero que peligran los derechos que se han conseguido estos años porque la extrema derecha aprieta con fuerza», reconoció Albert. A su lado, Sergio, añadió: «Yo me manifiesto desde que tengo uso de razón y eso que salí del armario solo hace seis años. Es importante que el sábado el colectivo no acudiera al acto de Cort por querer mercantilizar la demanda de nuestros derechos».

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