Stefano Bortolotti, director general de Golf Son Servera: «Somos un club muy inclusivo, con 17 nacionalidades y 750 socios»
El director general de Golf Son Servera hace balance de la 35ª edición del Torneo de Golf Diario de Mallorca y reivindica el papel social, deportivo y formativo del club

Stefano Bortolotti, director general de Golf Son Servera. / Golf Son Servera
-El Torneo de Golf Diario de Mallorca ha llegado a su 35ª edición y Golf Son Servera lo acoge por segundo año consecutivo. ¿Qué supone para el club consolidarse como sede de una cita tan veterana del calendario golfístico mallorquín?
-Estamos muy contentos de poder tenerlo con nosotros. Nos encanta ver a tantos jugadores de distintas partes de las islas que vienen, que aman el golf y que pueden disfrutar de un día aquí. Es un torneo muy bonito porque une a mucha gente de profesiones diferentes en un evento muy festivo. Además, hay muy buenos premios, una rifa muy atractiva y tanto los invitados de Diario de Mallorca como los socios del club y jugadores de fuera están muy contentos con este torneo. Es una cita que gusta.
-Este año se ha hablado de una edición brillante, con notable inscripción y buen ambiente pese al calor. ¿Con qué balance se queda como director general del club?
-El balance es muy positivo. Es verdad que hizo mucho calor, pero el campo también tiene zonas que ayudan. Hay una parte que llamamos el Pine Trap, la trampa del pino, con hoyos dentro del pinar que son más frescos y ofrecen sombra. Eso en verano se agradece mucho.
-¿Qué valores destacaría del campo de Golf Son Servera?
-Es uno de los pocos campos de golf que está frente al mar, en Costa de los Pinos, y ofrece unas vistas increíbles al Mediterráneo. Al mismo tiempo, discurre también por una zona de pinar y conserva muchas áreas naturales propias de Mallorca: pinares, olivos, algarrobos y mucha fauna autóctona. Es un paraje natural increíble que conservamos con mucho cariño. Además, durante el recorrido pueden verse conejos y otros animales, algo que también forma parte del encanto del campo.
-El torneo se disputó en modalidad de parejas mejor bola stableford hándicap. ¿Por qué cree que este formato funciona tan bien en una cita como esta?
-Porque el formato de parejas es mucho más social y divertido. Juegan dos personas, no es tan individual, y eso convierte la competición en una experiencia más compartida. Es una manera muy bonita de competir.
-Golf Son Servera está inmerso en un proceso de mejora de sus servicios e instalaciones. ¿Qué mejoras se han aplicado ya y cuáles están previstas?
-Nosotros trabajamos mucho tanto en la parte de instalaciones como en la parte agronómica. Hemos renovado el restaurante y estamos muy centrados en prácticas de conservación innovadoras. Usamos productos naturales y trabajamos para conservar el ecosistema. Cada año invertimos en renovar hoyos, en buggies de última generación y en maquinaria también de última generación, más eficiente y mejor para el entorno.
-Los hoyos del 3 al 7 suelen ser especialmente comentados por los jugadores. ¿Qué tienen esos hoyos que los hace tan característicos?
-Es la zona del Pine Trap. Son hoyos muy divertidos y suponen un desafío como pocos en Mallorca para un jugador de golf. Al estar dentro del pinar, hay árboles y eso los hace más técnicos y más complicados. Son hoyos que se recuerdan.
-¿Cómo definiría el nivel de dificultad del campo de Golf Son Servera?
-Más que complicado, diría que es interesante. Es un campo técnico y muy divertido. No es un recorrido estándar. Es un campo del que no te olvidas.
-¿Diría que el club va más allá del juego?
-Sí. Lo especial de Son Servera es que somos un club deportivo de golf en Mallorca y nos focalizamos mucho en que todo el mundo pueda acceder al golf. Tenemos una cuota de socio muy baja en comparación con otros clubes y, al mismo tiempo, contamos con uno de los campos destacados de la isla. Hay una parte social muy amplia.
-¿Qué papel juega el club en la vida social del Llevant mallorquín?
-Tenemos 17 nacionalidades y 750 socios, así que somos un club muy inclusivo. Hacemos muchas actividades: clases de castellano, grupos de cartas, torneos simbólicos y recurrentes, además de otros encuentros tradicionales. También tenemos una parte comercial, pero sirve para mantener bajas las cuotas de los socios. Cualquier ganancia que pueda tener el club se reinvierte dentro del campo. No se reparte nada. En ese sentido, somos un club muy único dentro del panorama del golf balear.
-La escuela de golf del club pone el foco en niños, jóvenes y formación. ¿Qué importancia tiene la cantera para el futuro del golf balear?
-Tenemos una de las mejores escuelas de golf para niños y jóvenes. Lo importante es que damos acceso a distintas realidades económicas. Los niños pueden entrenar, jugar y acceder al golf con facilidad. Además, contamos con buenos entrenadores. El resultado es que de aquí han salido grandes jugadores. Nuria Iturrioz, una de las mejores jugadoras mallorquinas y españolas, entrena aquí y está con nosotros. Ahora mismo tenemos seis jugadores de la escuela con becas de golf en universidades de Estados Unidos, y muchos otros también han seguido ese camino.
-¿Qué representa para el club haber formado a tantos jugadores?
-Para nosotros es un orgullo. El director deportivo de la Federación Balear, Toni Ferrer, también nació en nuestra escuela y fue profesional. Muchos de los mejores jugadores que han salido de Mallorca vienen de aquí. Eso se debe a que siempre hemos dado acceso al golf como juego y como aprendizaje, pero también hemos ofrecido instalaciones para que los jugadores puedan crecer.
-¿Qué le diría a alguien que nunca ha jugado al golf y que ve este deporte desde fuera?
-Que el golf es mucho más que pegarle a una bola. Es un deporte muy completo. En una vuelta se caminan unos ocho kilómetros, se hacen muchos golpes con diferentes palos y hay que pensar mucho. También es muy social: juegas con un grupo de gente, luego te sientas, conversas y compartes. Es un deporte muy satisfactorio.