Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El Mandarin Oriental Punta Negra abre sus puertas en Mallorca: la isla entra en la élite internacional del lujo

Con la apertura del Mandarin Oriental Punta Negra, Mallorca suma un hotel que lleva el concepto de lujo a un nivel completamente nuevo

Los precios están a la altura de esa exclusividad

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Johannes Krayer

Con esta apertura hotelera, Mallorca entra de lleno en la élite mundial del lujo. Desde principios de este mes, el Mandarin Oriental Punta Negra recibe a sus primeros huéspedes en la península del mismo nombre, situada entre Portals Nous y Palmanova. Las tarifas por noche arrancan en los 2.500 euros, desayuno incluido.

Sin embargo, el complejo aún no está completamente terminado. En los edificios adyacentes continúan las obras, los jardineros siguen ultimando las zonas ajardinadas y los camiones de gran tonelaje entran y salen del recinto para suministrar materiales de construcción. Por ello, la inauguración del pasado 1 de junio tuvo más bien el carácter de una apertura parcial o soft opening, explica Christine Medina, integrante del departamento de marketing del hotel.

La estadounidense lleva apenas dos meses trabajando para Mandarin Oriental. Antes formó parte de la cadena hotelera mallorquina Barceló, donde desarrolló su labor en distintos establecimientos de Andalucía y el País Vasco.

La piscina del nuevo Mandarin Oriental Punta Negra

La piscina del nuevo Mandarin Oriental Punta Negra / Nele Bendgens

Apertura aplazada en varias ocasiones

Las obras de transformación del antiguo hotel H10 Punta Negra se prolongaron durante años, lo que obligó a posponer en varias ocasiones la inauguración prevista del Mandarin Oriental, un establecimiento con 131 habitaciones. Por el momento, solo están completamente terminados dos de los cuatro edificios que compondrán el complejo, mientras que los restantes deberían estar finalizados en las próximas semanas.

El antiguo edificio principal, situado al final de la península, ofrece el entorno más espectacular. Quienes atraviesan el restaurante Leppoc acceden a una amplia terraza con piscina y vistas privilegiadas al litoral y al mar. En este establecimiento, el día puede comenzar con un desayuno a base de ostras y caviar por 85 euros. En muchos otros platos y bebidas, además, ni siquiera figura el precio en la carta.

No parece casualidad que Medina proceda de Estados Unidos. Según explica, ese es «el mercado más importante» para el hotel de lujo. Le siguen los visitantes procedentes de Oriente Medio y Asia, así como británicos y neerlandeses. En cambio, el establecimiento no espera una gran afluencia de turistas alemanes.

La marca Mandarin Oriental goza de un gran reconocimiento y prestigio especialmente en Estados Unidos y Asia. La llegada de la cadena a Mallorca ha sido interpretada por diversas publicaciones especializadas del sector como una especie de espaldarazo internacional para la isla, que refuerza así su posición entre los grandes destinos del turismo de lujo.

Una de las amplias suites.

Una de las amplias suites. / Nele Bendgens

A pesar de ello, durante la visita realizada por el medio Mallorca Zeitung el lunes (8 de junio) no se aprecia ningún exceso ostentoso ni símbolos de lujo desmedido, como grifos dorados o mayordomos a disposición de los clientes. El ambiente es más bien elegante y sobrio. Las habitaciones están decoradas en tonos tierra, cuentan con amplios balcones y baños aún más espaciosos.

Las suites de categoría superior disponen además de vestidor y de una bañera exenta situada junto a un gran ventanal, desde el que se disfruta de una vista privilegiada sobre el intenso azul del Mediterráneo.

Un vecindario exclusivo

El Mandarin Oriental Punta Negra no está solo en esta zona. Justo al lado se encuentra el hotel de cinco estrellas St. Regis Mardavall, propiedad del grupo alemán Schörghuber y considerado también uno de los establecimientos más exclusivos de Mallorca.

Christine Medina considera que la competencia representa un concepto de «lujo más clásico, con elementos como el servicio de mayordomo», mientras que el Mandarin Oriental apuesta por una propuesta menos ostentosa. Por ese motivo, añade, el hotel quiere posicionarse también como un destino especialmente atractivo para familias con niños. De hecho, actualmente se está ultimando un club infantil (Kids Club).

Asimismo, siguen en construcción varios de los restaurantes que ocuparán uno de los dos edificios aún pendientes de finalizar. La oferta gastronómica incluirá un restaurante japonés, otro griego, uno mexicano y un asador especializado en carnes a la parrilla.

La propuesta culinaria estará dirigida por reconocidos chefs españoles, entre ellos el cocinero andaluz de tres estrellas Michelin Dani García, responsable de parte del proyecto gastronómico del complejo.

Dos nuevos hoteles, dos conceptos distintos

Dos nuevos hoteles, dos conceptos distintos / Nele Bendgens

En términos de precio, el Mandarin Oriental Punta Negra se sitúa claramente por encima del St. Regis Mardavall. Quienes reserven la habitación más económica para dos personas con desayuno incluido durante la temporada alta —entre el 24 y el 31 de julio— deberán desembolsar 14.319 euros en el Mardavall. En el Mandarin Oriental, la misma estancia cuesta 20.852 euros en la categoría más básica: una habitación de 45 metros cuadrados con vistas al jardín.

En el extremo más exclusivo de la oferta, la Grand St. Regis Pool Residence, de 156 metros cuadrados, alcanza los 40.655 euros por semana en el Mardavall. Para quienes busquen un nivel de lujo aún mayor, el Mandarin Oriental ofrece su Premier Suite por 97.775 euros. Esta estancia, de 95 metros cuadrados, ocupa toda la anchura del edificio principal y cuenta con vistas privilegiadas al mar.

La pregunta de si realmente existe una clientela dispuesta a pagar semejantes cantidades por unos pocos días de alojamiento encuentra una respuesta implícita en las palabras de Christine Medina durante la visita al complejo: «Lamentablemente, no podemos visitar la suite porque está ocupada».

Según explica la responsable de marketing, las antiguas casetas de pescadores situadas bajo el hotel y sobre el sendero que conduce a una pequeña cala también agotaron todas sus reservas durante la primera semana de apertura. Dependiendo de su tamaño, el precio de estas exclusivas villas oscila entre los 22.238 y los 47.186 euros por estancia.

Acceso también para residentes

En el Mandarin Oriental se quiere evitar la sensación de ser un enclave aislado del resto de Mallorca. Así lo subraya Christine Medina, quien explica que tanto los restaurantes como el spa están abiertos expresamente a visitantes externos. Además, el hotel estudia la posibilidad de ofrecer descuentos para residentes durante la temporada baja.

Por otro lado, el establecimiento ha tratado de integrarse en el entorno local también desde el punto de vista arquitectónico y decorativo. Los colores del edificio y los materiales utilizados están inspirados en la isla. Sin embargo, esta filosofía ya no resulta novedosa: en los últimos años, prácticamente todos los hoteles de nueva apertura o renovación en Mallorca han recurrido a elementos locales en su diseño.

Es difícil encontrar un establecimiento reciente en el que no se hayan utilizado las baldosas de Huguet o cojines confeccionados con tejido tradicional mallorquín, conocido como “llengües” (telas de lenguas), presentes habitualmente en sofás y zonas comunes.

En las zonas ajardinadas, numerosas flores autóctonas, hierbas aromáticas y arbustos ya crecen con abundancia. Lejos de parecer un parque paisajístico meticulosamente recortado, los jardines recuerdan más bien a un parque de estilo inglés, aunque poblado de vegetación mediterránea.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Mallorca
Tracking Pixel Contents