Guerra interna en Son Espases: El equipo directivo del hospital se posiciona en contra de la gerente
Cristina Granados ha ido perdiendo apoyos progresivamente y se sustenta casi en solitario con el apoyo del director médico, Vicente Torres

La foto de los representantes del hospital en la Gala de la Salud deja entrever el poco apoyo que tiene Granados. / HUSE

La crisis que atraviesa Son Espases no se limita al aumento de las listas de espera, la saturación de las urgencias o las protestas de los médicos por el reparto desigual de los incentivos económicos. Fuentes hospitalarias sitúan el origen de muchos de estos problemas en un factor menos visible para los pacientes, pero determinante: el profundo deterioro del clima interno en la cúpula directiva del centro. Describen una dirección de la gerente marcada por la tensión, la «falta de cohesión» y la «pérdida progresiva de confianza» entre «casi todos» los responsables del hospital y la gerente, Cristina Granados. «Tiene un equipo que está contra ella», resume uno de los profesionales consultados. Según esta versión, el malestar se arrastra desde hace tiempo.
No es la primera vez que trascienden las críticas sobre sus malas formas y su estilo de dirección. A principios de año este diario ya informó de la salida de hasta diez miembros de su equipo en menos de un año. Aquella cascada de ceses y dimisiones forzadas estuvo acompañada de acusaciones sobre un estilo de gestión muy conflictivo y poco tolerante con la discrepancia.
Según estas fuentes, la situación no solo no se ha corregido, sino que genera cada vez más tensión. Describen un ambiente en el que predominan las «órdenes directas e unidireccionales» frente al trabajo en equipo, y en el que parte de los responsables del centro se sienten apartados de la toma de decisiones. «Rompe las normas básicas de la educación y el respeto profesional, la tensión acaba permeando a toda la organización», resume una voz que conoce bien cómo funciona Son Espases, y que pide absoluto anonimato.
Según este relato, la única figura que mantiene una relación plenamente alineada con la gerente es el director médico, Vicente Torres. El resto de la estructura directiva tiene discrepancias muy importantes con ella sobre la forma de gestionar el hospital y sus decisiones. «Un hospital de primer nivel debería tener una dirección compacta, pero en Son Espases hay muchas fisuras», sostienen.
Las fuentes aseguran además que ya hubo un intento de forzar un relevo en la gerencia. Según explican, hace meses llegó a plantearse seriamente su destitución después de varios conflictos internos. Pero esa posibilidad nunca llegó a materializarse: «Se optó por mantener la estabilidad», afirman. Atribuyen esa decisión a la voluntad del Govern del PP de evitar una crisis institucional en el hospital de referencia de Baleares y a la conveniencia política de preservar la «paz social» a un año de las elecciones autonómicas.
«Todo el mundo conoce el problema», sostienen las mismas fuentes, que aseguran que el malestar se ha trasladado en «muchas» ocasiones tanto a la propia gerente como al IB-Salut. Pese a ello, finalmente se optó por mantener la actual estructura directiva. Una de las consecuencias es que la máxima responsable del hospital depende cada vez más de apoyos externos para tareas que tradicionalmente serían del equipo directivo, como servicios de consultoría, planificación o comunicación, con lo que ello conlleva económicamente.
El deterioro del clima interno estaría afectando, según estas fuentes, no solo al centro, sino a los dispositivos que dependen de Son Espases, como el Hospital Verge de la Salut. Ya que gran parte de las decisiones que se adoptan para absorber la presión asistencial "responden más a problemas de organización" que a una falta real de recursos.
En resumen, el «caos organizativo» en la cúpula termina trasladándose al resto del hospital, una «pérdida de coordinación» que explicaría el empeoramiento de algunos indicadores asistenciales registrados en los últimos años, desde el incremento de la estancia media hasta las dificultades para gestionar las altas hospitalarias, la presión recurrente en urgencias o el aumento de las listas de espera.
La fotografía de la Gala de la Salud la semana pasada fue muy comentada dentro del hospital, ya que a diferencia de otros años, cuando la imagen suele reunir a gran parte del equipo directivo de Son Espases, esta vez solo aparecen la gerente, Cristina Granados, el director médico, Vicente Torres, y una subdirectora de Enfermería, lo que ilustra con poco disimulo el escaso apoyo que tiene Granados.
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