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Crisis en Son Espases: acusan de ralentizar las altas de pacientes por la guerra de pluses entre médicos del hospital de Baleares

Denuncian que servicios como Medicina Interna o Cardiología, que no cobran los incentivos, alargan las estancias de pacientes para "boicotear" a los 14 servicios de cirugía, que sí los perciben

La falta de camas libres repercute en el colapso de Urgencias del principal complejo sanitario de las islas

La puerta de las urgencias de Son Espases.

La puerta de las urgencias de Son Espases. / Irene R. Aguado

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Irene R. Aguado

Irene R. Aguado

Palma

El sistema de incentivos económicos que ha implantado en Son Espases su gerente, Cristina Granados, para premiar a 14 servicios quirúrgicos, está generando una profunda guerra interna en el hospital público de referencia en Baleares. "Todo el mundo sabe que hay una serie de servicios y de médicos que se están forrando a base de bien", describen sin tapujos fuentes solventes que conocen el funcionamiento del hospital y su día a día. Este conflicto por el reparto de pluses repercute en la presión que soportan las urgencias. Las fuentes mencionadas hablan "claramente" de un "agravio comparativo", que provoca "un fuerte malestar interno" y ha desembocado en un "boicot" para "prolongar innecesariamente" las altas de pacientes ingresados. Esta demora dificulta el funcionamiento diario del centro, al no haber camas disponibles suficientes para otros servicios. A su vez, ello contribuye a agravar la presión en urgencias. Prueba de eso es que la estancia media de los pacientes ha aumentado casi un 15% en el último año y los episodios de saturación en urgencias se han multiplicado este último invierno.

Reparto de incentivos

El origen del conflicto está en el sistema de pluses impulsados por la gerente del hospital, Cristina Granados. Estos pactos, firmados con cada jefe de servicio, permiten que profesionales de 14 servicios quirúrgicos cobren cantidades muy superiores por realizar actividad extraordinaria en horario de tarde. Mientras algunas especialidades pueden percibir varios cientos de euros por una sesión de quirófano, servicios médicos como Medicina Interna, Neurología, Cardiología o Neumología quedan fuera de este sistema, ya que son especialidades que en principio no operan, y continúan sujetos a la retribución ordinaria de las horas extra. "Hay un cabreo generalizado entre muchos profesionales que no cobran la hora extra a ese precio", explican.

Ese descontento, aseguran, se está traduciendo en una pérdida progresiva de colaboración entre algunos servicios. Fuentes conocedoras de la situación hablan abiertamente de "boicot" y sostienen que "se están poniendo palos en las ruedas" al funcionamiento habitual del hospital como forma de protesta contra la dirección del centro y contra un sistema de incentivos que consideran injusto.

Uno de los indicadores que lo demuestra es el aumento de la estancia media de los pacientes ingresados. Datos oficiales del centro a los que ha tenido acceso este diario reflejan que la estancia media global ha pasado de 6 días en 2024 a 6,1 días en 2025 y a 7 días en 2026, lo que supone un incremento especialmente acusado (de casi el 15%) en el último año. En gestión hospitalaria, un aumento de un día puede tener un enorme impacto sobre la disponibilidad de camas y la presión asistencial, señalan. Por separado, tanto las áreas médicas como las quirúrgicas registran aumentos cercanos al 10%.

La principal consecuencia de esta situación se estaría produciendo en la gestión de las altas hospitalarias. Cuando un paciente atendido en urgencias necesita ingreso, debe quedar libre una cama en planta para poder trasladarlo. Si las altas se retrasan, las camas permanecen ocupadas durante más tiempo y los pacientes continúan esperando en urgencias.

"Hay pacientes que podrían salir antes y procesos que podrían resolverse con mayor agilidad", sostienen. Esa situación provoca que algunos enfermos permanezcan durante horas o incluso días en urgencias pendientes de disponer de una cama en planta.

Otro dato especialmente llamativo es el relacionado con las altas hospitalarias. Solo el 5% de los pacientes abandonan el hospital antes de las 12.00 horas, el peor registro de los hospitales públicos de Baleares, aseguran las citadas fuentes, que califican este dato de "alarmante". Se trata de un indicador especialmente relevante porque la salida temprana de pacientes permite liberar camas desde primera hora del día y facilita el ingreso de personas que permanecen esperando en urgencias.

En los hospitales mejor organizados, las altas suelen quedar planificadas el día anterior para que el paciente pueda abandonar la habitación a primera hora de la mañana. Después intervienen enfermería, celadores, personal administrativo y limpieza para dejar la cama disponible cuanto antes. Si este proceso se retrasa durante horas, la cama permanece bloqueada gran parte de la jornada y el flujo de pacientes se ralentiza. Un profesional del centro lo resume así: "¿Para qué voy a dar una alta a un paciente si al cirujano le van a pagar 500 euros mientras yo estoy aquí hasta las cuatro de la tarde haciendo informes y no me pagan nada?".

Las mismas fuentes sostienen que algunos pacientes llegan a permanecer durante días en urgencias pendientes de una cama de hospitalización. A su juicio, esta situación ayuda a explicar el aumento de los episodios de saturación registrados en las urgencias Son Espases durante el último año, con varios picos de presión asistencial que han obligado al hospital a activar medidas extraordinarias para absorber la demanda.

Complejidad

Tanto la dirección del hospital como el IB-Salut han defendido en varias ocasiones que la saturación de las urgencias responde principalmente al envejecimiento de la población, al aumento de pacientes crónicos y a una mayor complejidad asistencial. Sin embargo, las fuentes consultadas cuestionan esta explicación y apuntan al IEMA (Índice de Estancia Media Ajustada), el indicador que mide la complejidad de los pacientes atendidos. Según sostienen, este parámetro no ha experimentado variaciones significativas que justifiquen por sí solas un incremento tan acusado de la estancia media: "No hay un aumento de complejidad que explique estos datos".

Además, recuerdan que la actividad quirúrgica se ha reducido y que las urgencias atendidas no han aumentado en la misma proporción que lo ha hecho la estancia media. A juicio de estas fuentes, el deterioro del clima interno y la pérdida de colaboración entre servicios están contribuyendo a agravar un problema que ya de por sí resulta complejo.

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