Los profesionales de 14 servicios de Son Espases cobran mucho más por operar en horas extra
La gerente del hospital, Cristina Granados, ha ampliado un sistema de incentivos que en 2023 afectaba a seis especialidades y que ahora alcanza a la práctica totalidad de los servicios quirúrgicos
El IB-Salut conoce estos acuerdos y los financia con fondos destinados a productividad, pero no están firmados expresamente por el director general, como exige la ley

Imagen de archivo de varios profesionales sanitarios en un quirófano de Son Espases. / HUSE

La gerente de Son Espases, Cristina Granados, ha extendido a prácticamente todos los servicios quirúrgicos del hospital un sistema de incentivos económicos que permite cobrar mucho más por operar pacientes en horas extra, en el horario de tardes. El modelo, que ya existía durante la anterior legislatura pero con un alcance mucho menor, ha costado 2,7 millones de euros al año, ha multiplicado el número de especialidades beneficiadas (ya son 14, todas ellas quirúrgicas) y ha generado controversia interna en el hospital por su coste, por las diferencias retributivas que genera entre profesionales y por las dudas jurídicas que plantean estos acuerdos.
Estos acuerdos permiten cobrar bastante más que las ‘peonadas’ habituales del IB-Salut. En algunos servicios, un médico puede llegar a percibir hasta 920 euros por una sola tarde de quirófano y una enfermera hasta 423 euros. En el sistema ordinario, en cambio, las retribuciones son notablemente inferiores y dependen de cada operación realizada. Precisamente esa diferencia económica es la que ha llevado a que cada vez más actividad extraordinaria se canalice a través de estos acuerdos específicos.
Estos pluses económicos, que se conceden para las operaciones más complejas, no son una novedad en sí mismos. Ya existían durante la anterior legislatura, bajo la gerencia de Josep Pomar, que los creó en el año 2022. Sin embargo, el modelo actual poco tiene que ver con el que se aplicaba entonces. Con Pomar, estos pactos llegaron a beneficiar solo a seis servicios, contemplaban cuantías más reducidas, exigían objetivos más estrictos y se revisaban cada cuatro meses. En la actualidad alcanzan a 14 especialidades, se revisan cada dos meses y mueven cantidades económicas muy superiores.
Entre los servicios que disponen de estos acuerdos figuran especialidades quirúrgicas como Urología, Ginecología y Obstetricia, Cirugía General, Traumatología o Anestesiología, entre otras. En todos los casos el acuerdo está firmado por la gerente del hospital y por el jefe del servicio correspondiente.
Según fuentes solventes conocedoras del funcionamiento del hospital, la expansión de este sistema ha supuesto un cambio profundo en la forma de organizar la actividad extraordinaria, lo que se conoce coloquialmente por 'peonadas'. Este modelo, que es mucho más caro, ha ido creciendo a raíz de la entrada de Granados, que ha "hecho más accesibles" unos acuerdos que originalmente estaban pensados para situaciones muy concretas y procedimientos de especial complejidad.
La consecuencia es que cada vez más intervenciones se realizan a través de esta modalidad más cara. Los datos reflejan que el gasto en cirugías realizadas mediante acuerdos específicos se disparó un 72% en 2025, hasta alcanzar los 2,7 millones de euros, lo que supone más de un millón de euros adicionales respecto al ejercicio anterior. Mientras tanto, la actividad extraordinaria convencional, es decir, la regulada por la instrucción general del IB-Salut, descendió un 29%. Cada vez más operaciones terminan realizándose por la vía más cara, aunque en principio se ideó como una herramienta puntual.
Desde el IB-Salut aseguran que conocen estos pluses y que los fondos utilizados para financiarlos proceden de partidas destinadas específicamente a cumplimiento de objetivos y reducir las listas de espera. Argumentan que forman parte de las herramientas que utilizan para incentivar las horas extra.
Sin embargo, estos pluses están reflejados en 14 acuerdos firmados por la gerente de Son Espases y por cada jefe de servicio, sin que figure la firma del director general del Ib-Salut. Ese aspecto es el que ha generado más dudas. Fuentes hospitalarias sostienen que el artículo 21 de la Ley de Presupuestos de la Comunidad Autónoma establece que cualquier actividad extraordinaria de este tipo debe contar con una autorización expresa del director general del IB-Salut, Javier Ureña. Pero su firma no figura. "No basta con que el IB-Salut sepa que existe, tiene que autorizarlo formalmente", aseguran estas fuentes.
Desde el IB-Salut defienden que estos acuerdos cuentan con su conocimiento y supervisión, y aseguran que controlan las cuentas de todos los hospitales públicos, incluido Son Espases. Aunque la firma de Ureña no aparezca en los documentos, consideran que la rúbrica de la gerente y de los jefes de servicio es suficiente para dar cobertura a estos acuerdos y formalizarlos.
Suscríbete para seguir leyendo
- Descontento entre alumnos y familias por “incidencias” en el acto de graduación de la UIB en Son Moix
- El Govern sanciona con 45.000 euros al propietario de un piso de Palma que alquilaba la sala de estar como dormitorio
- Rafa Nadal justifica la venta del 44,9% de su academia en Manacor a un fondo inversor: 'Necesitábamos un socio para seguir creciendo
- Malestar de una decena de estudiantes de la UIB que se han quedado fuera de la graduación en Son Moix por no inscribirse a tiempo: “Queremos vivir un momento que llevamos años esperando”
- El Ib-Salut admite una negligencia en el Hospital de Inca por la muerte de una paciente
- Los hoteleros de Mallorca instalan una gran lona en el aeropuerto para pedir a los turistas que respeten a los residentes
- Casi 1.400 estudiantes de la UIB se gradúan en Son Moix entre interrupciones durante el discurso del rector
- Orden internacional de busca y captura contra un alemán acusado de apropiarse de un catamarán de un millón de euros