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El PSIB acusa a Galmés de rescatar la limitación de vehículos para marcar distancias con Vox y da por imposible su aplicación esta legislatura

Los socialistas denuncian que el calendario administrativo hace prácticamente imposible que la regulación pueda aplicarse antes de las próximas elecciones

Aseguran que los populares han esperado deliberadamente hasta ahora para intentar presentarse ante la opinión pública como impulsores de una medida que llevaba meses reclamada por la oposición y por numerosos colectivos sociales y ecologistas

La bancada del PSOE en el Consell de Mallorca.

La bancada del PSOE en el Consell de Mallorca. / PSOE

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Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

El PSIB ha endurecido este lunes sus críticas contra el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, por la tramitación de la futura ley que permitirá limitar la entrada de vehículos en la isla. Los socialistas consideran que el anuncio realizado por el equipo de gobierno no responde a una voluntad real de combatir la saturación viaria de Mallorca, sino a una maniobra política para intentar marcar distancias con Vox cuando la legislatura entra en su recta final.

La portavoz socialista en el Consell, Catalina Cladera, ha acusado al PP de haber mantenido durante un año en un cajón una norma que, según ha recordado, ya estaba preparada para iniciar su recorrido administrativo. A su juicio, los populares han esperado deliberadamente hasta ahora para intentar presentarse ante la opinión pública como impulsores de una medida que llevaba meses reclamada por la oposición y por numerosos colectivos sociales y ecologistas.

"Han esperado un año para sacar una ley que ya tenían hecha", ha denunciado Cladera, quien considera que el cambio de posición del PP no obedece a criterios de interés general sino a cálculos estrictamente partidistas. Según la dirigente socialista, los populares han decidido acelerar ahora la tramitación porque necesitan diferenciarse de Vox después de tres años compartiendo gobierno y buena parte de sus políticas en el Consell de Mallorca. La portavoz ha llegado a definir la operación como "tacticismo puro" y ha asegurado que los cambios anunciados por el ejecutivo insular no justifican en absoluto el retraso acumulado durante el último año. "No es interés general, es tacticismo político", ha insistido.

"Ahora tienen miedo de aparecer junto a Vox"

El PSIB interpreta el movimiento del PP como una consecuencia directa del progresivo deterioro de las relaciones con Vox y de la necesidad de los populares de construir un perfil propio de cara al ciclo electoral que culminará en 2027. Cladera sostiene que Galmés ha esperado "el momento político adecuado" para sacar adelante la iniciativa sin poner en riesgo la estabilidad de su gobierno. "Han esperado el momento que les permitía separarse de Vox sin riesgo. Ahora que tienen miedo de aparecer juntos, hacen este movimiento y lo venden como una decisión valiente cuando es exactamente lo contrario", ha afirmado. Los socialistas consideran especialmente llamativo que el anuncio llegue después de meses de debate sobre la saturación turística y la congestión de las carreteras de Mallorca, una cuestión que se ha convertido en uno de los principales focos de preocupación ciudadana.

Más allá de la batalla política, el principal argumento de los socialistas es que el calendario administrativo hace prácticamente imposible que la regulación pueda aplicarse durante esta legislatura. Según ha explicado Cladera, la aprobación de la ley no supondrá automáticamente la entrada en vigor de restricciones. Una vez superada la tramitación parlamentaria, todavía deberán elaborarse estudios de capacidad de carga, aprobarse nuevos acuerdos institucionales y desarrollarse los mecanismos concretos que permitirán fijar límites a la entrada de vehículos.

La portavoz ha recordado además que el propio conseller de Territorio, Movilidad e Infraestructuras, Fernando Rubio, ya ha avanzado que esos estudios serán posteriores a la aprobación de la norma. Por ello, el PSIB da prácticamente por descartado que la regulación pueda aplicarse el próximo verano. "El PP quiere hacer ver que hace, pero no hace", ha afirmado Cladera, quien ha resumido la estrategia del gobierno insular con una expresión popular: "Qui dia passa, any empeny".

Los socialistas niegan que haya existido consenso

Otro de los aspectos que más ha molestado al grupo socialista es la apelación al consenso realizada por el equipo de gobierno. Cladera ha asegurado que durante el último año no se ha producido ninguna negociación con el PSIB sobre el contenido de la ley y que los socialistas ni siquiera conocen todavía el texto definitivo que el PP pretende llevar al pleno extraordinario convocado para esta semana.

"Hoy por la mañana nos han comunicado que la llevarán al pleno del viernes, pero todavía no hemos visto el texto. Es falso que exista consenso. No ha habido ninguna negociación", ha explicado la dirigente socialista, quien también ha recordado que tanto el PSIB como otros grupos ya habían planteado en el pasado iniciativas para regular la entrada de vehículos en Mallorca y ha defendido que la ley podría estar mucho más avanzada si el PP hubiera querido realmente priorizar esta cuestión desde el inicio de la legislatura.

La portavoz socialista ha aprovechado además su comparecencia para cuestionar el liderazgo político del presidente del Consell. A su juicio, la gestión de la ley de limitación de vehículos es un ejemplo más de una forma de gobernar basada en la demora y en la ausencia de decisiones. En este sentido, ha relacionado esta situación con la polémica generada por el uso privado de vehículos oficiales por parte del vicepresidente insular, Pedro Bestard.

Cladera ha recordado que ya ha transcurrido un mes desde que trascendió el caso y ha reprochado a Galmés que todavía no haya adoptado medidas ni haya hecho públicos los informes internos anunciados por la institución. "Sabemos desde hace un mes que hubo un uso privado de vehículos oficiales y todavía no ha sido capaz ni de cesarlo ni de tener listos los informes internos", ha criticado.

Para la portavoz socialista, tanto la gestión de la ley de acceso de vehículos como el caso Bestard reflejan el mismo problema de fondo: una presidencia que, según ha dicho, carece de iniciativa política propia y actúa siempre a remolque de los acontecimientos. "Esta parálisis también explica la debilidad política del presidente", ha concluido.

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