Turismo
La escasez de trabajadores del sector turístico de Mallorca se reduce al quitarlo a otras actividades
Restauración y ocio nocturno señalan que algunos camareros están ganado de 3.000 a 4.000 euros al mes con las propinas
Se apunta que el principal problema es actualmente el de la profesionalidad

Redacción digital

Los problemas para conseguir trabajadores que el sector turístico ha venido manifestando durante los últimos años están siendo esta temporada apreciablemente más reducidos al estar consiguiendo atraer a más personas procedentes de otras actividades, según reconocen los presidentes de las patronales de Restauración-CAEB, y de ocio nocturno (ABONE), Juan Miguel Ferrer y Miguel Pérez-Marsá respectivamente. Sin embargo, se lamenta que la situación que está generando más problemas a estas empresas es el de la «profesionalidad», ya que en muchos casos los aspirantes no tienen experiencia previa a la hora de desarrollar las labores que se les encomiendan.
Ferrer apunta que esta mejoría no es uniforme, y que en las zonas turísticas más pequeñas y con peor comunicación por transporte público siguen siendo evidentes las dificultades para completar las plantillas.
Pero destaca que hay establecimientos de su sector que reciben currículos de jóvenes en busca de empleo y que los equipos se han ido completando sin graves problemas en una temporada que se inició antes que en 2025 al celebrarse la Semana Santa con algo más de antelación.

Juan Miguel Ferrer, presidente de Restauración-CAEB / DM
A la hora de explicar ese trasvase de trabajadores desde otros sectores hacia las actividades turísticas, los dos presidentes de organizaciones empresariales antes señalados coinciden a la hora de poner de relieve dos claves, ambas de carácter económico.
La primera es que el convenio de la hostelería balear ha ido registrando incrementos salariales muy superiores a los de otras actividades (un 6% en 2025 y este año se percibe desde abril un 4% más), haciendo que las retribuciones estables que sus empleados consiguen sean más altas que las de ramas como el comercio o la construcción.
Pero hay un segundo aspecto que caracteriza una parte apreciable de las remuneraciones que se consiguen dedicándose a trabajar para empresas de restauración o de ocio nocturno, como es el de las propinas.
De 3.000 y 4.000 euros al mes
La suma de ambos elementos está haciendo, según pone de relieve Juan Miguel Ferrer, que en estos momentos haya camareros (especialmente en las zonas más activas como Platja de Palma) que estén cobrando entre 3.000 y 4.000 euros mensuales. Evidentemente, matiza, estos ingresos no se consiguen en cualquier establecimiento del ramo, pero sí en aquellos con una actividad más intensa relacionada con la atención a los visitantes.

Miguel Pérez-Marsá, presidente de ABONE / DM
En el caso del ocio nocturno, Miguel Pérez-Marsá respalda esa afirmación, y pone de relieve que el plus que suponen las propinas hace que haya trabajadores que prácticamente vean duplicados sus ingresos en relación con las tablas salariales. Eso explica además la predisposición de muchos de estos empleados a prolongar su jornada o a aplazar libranzas hacia meses con menor actividad que los de las puntas de la temporada.
El secretario general de UGT-Servicios, José García Relucio (sindicato mayoritario en el sector y que protagonizó la firma del último convenio de Hostelería), coincide en que en este inicio de temporada los problemas que hacen llegar las empresas respecto a las dificultades para completar las plantillas se han visto reducidos, y destaca el notable avance detectado en el llamamiento de los trabajadores fijos discontinuos para que su incorporación en sus puestos, que se vincula también a la celebración más avanzada de la Semana Santa.
El dirigente de UGT coincide con los dos representantes empresariales en que se está produciendo un trasvase apreciable de trabajadores desde otras actividades hacia las relacionadas con el convenio balear de hostelería, agrupando estas últimas las de alojamiento, restauración y ocio nocturno.

José García Relucio, secretario general de UGT-Servicios / DM
Señala un ejemplo concreto, y apunta que hace poco tuvo un encuentro con unas afiliadas que le comunicaron que dejaban su empleo de 12 meses al año en una cadena de alimentación para irse como fijas discontinuas a una empresa turística porque trabajando solo siete meses al año en esta última sus ingresos superaban los que anteriormente conseguían estando activas durante todo el año.
La profesionalidad
Sin embargo, la actividad turística no ha quedado exenta de dificultades en la elaboración de sus plantillas, y Pérez-Marsá apunta directamente a la profesionalidad, dado que muchas de las personas que llegan desde otras actividades «no tienen la formación necesaria para dar el servicio de calidad que queremos para nuestros clientes».
Ferrer respalda esta última afirmación y subraya el esfuerzo que las empresas están haciendo para formar a los jóvenes que incorporan para completar sus plantillas.
Por ello, el presidente de Restauración-CAEB reclama algún tipo de bonificación en las cotizaciones para que esa formación se vea compensada con una reducción de los costes que conlleva.
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