Ramón Grosfoguel, sociólogo: "En Mallorca se ha supeditado la soberanía al capital; los valores están totalmente invertidos"
El profesor de la Universidad de California en Berkeley y referente de los Estudios Descoloniales (Puerto Rico, 1956) visita Palma invitado por el col·lectiu Palestina Lliure y l’Estudi General Lul·lià, donde este sábado imparte una conferencia centrada en el colonialismo climático. Lejos de sumarse al consenso institucional sobre el cambio climático, el experto desmonta los marcos globales con una advertencia severa: la crisis actual no es un mero fallo técnico, sino el resultado terminal de un modelo civilizatorio

Ramón Grosfoguel / B.RAMON
Redacción
El discurso institucional global tiende a tratar la crisis climática como un problema técnico de emisiones de carbono y transición energética. Sin embargo, usted propone el término 'colonialismo climático'. ¿Qué es exactamente y por qué dice que la ONU o las cumbres del clima se equivocan de diagnóstico?
Porque no van a la raíz. La modernidad capitalista occidental es, en realidad, una civilización de muerte, destructiva de la vida. Para entender cómo llegamos aquí hay que entender un cambio filosófico fundamental: el paso del holismo al dualismo. Antes de la expansión colonial europea, las miles de civilizaciones que habitaban el planeta entendían que los seres humanos somos naturaleza y dependemos de sus ciclos de reproducción. Sin embargo, el Imperio Romano del siglo IV, para resacralizar su poder, transitó hacia una cristiandad trinitaria que separó ontológicamente el mundo: los seres 'divinos' -el Emperador y sus seguidores- frente a los seres 'satánicos' -la naturaleza y todo humano no alineado-. Ese dualismo se secularizó en los siglos XVI y XVII con Francis Bacon y René Descartes. Dejaron de usar un lenguaje teológico, pero mantuvieron la idea de que la naturaleza es violenta, peligrosa y que hay que dominarla o exterminarla. Llevamos 500 años produciendo tecnología bajo esta racionalidad destructiva, bajo la estúpida creencia de que podemos destruir nuestro entorno y la vida humana seguirá aislada.
Vincula directamente la crisis climática con conflictos geopolíticos como el de Palestina. ¿Cómo se destruye el medio ambiente a través de una ocupación militar?
En la expansión colonial, el dominador clasifica a los pueblos que coloniza como 'salvajes', deshumanizándolos y desplazándolos al saco de la 'naturaleza peligrosa'. Lo vemos hoy con total claridad: las autoridades israelíes han dicho públicamente que los palestinos son 'animales'. Al deshumanizarlos, aplican la misma lógica dualista: a las fuerzas de la naturaleza poseídas por el demonio hay que exterminarlas.
¿Y quién sale ganando ecológicamente de ese conflicto?
Nadie. La humanidad entera sale perdiendo ecológicamente. Existe la idea estúpida y dualista de que tú puedes externalizar los procesos de producción más contaminantes al Sur Global, o tirar allí todas estas bombas destructivas, y que eso se va a quedar allá sin afectarte a ti. Es perder de vista que estamos en un planeta que funciona de manera holística. Todas esas partículas de las bombas se van al espacio y luego llueve aquí. Todo ese desastre se revierte contra el Norte porque todo en el cosmos está imbricado.
Llevamos 500 años produciendo tecnología bajo la estúpida creencia de que podemos destruir el entorno y sobrevivir
El capitalismo ecológico es una falacia; estamos atrapados en una civilización de muerte
Afirma que la modernidad occidental está en crisis terminal. ¿Significa eso que recetas europeas como el coche eléctrico o las energías renovables son solo un lavado de cara?
Absolutamente. El capitalismo ecológico es una falacia y se traduce en colonialismo energético. Solo pospone el problema mediante el maquillaje. La Inteligencia Artificial, por ejemplo, que nos venden como limpia, requiere un consumo de energía impresionante. Los vehículos Tesla exigen una extracción brutal de litio en el Sur. No se resuelve nada porque no se cambia la lógica de fondo: la naturaleza no puede ser un instrumento para enriquecerse, debe ser un fin en sí mismo. Las lógicas del capitalismo y de la ecología son mutuamente excluyentes. El capitalismo necesita ganancias esta misma noche, y si cuidar el planeta es caro, se cargará la naturaleza.
Si el modelo ecológico occidental ha fracasado, ¿a qué culturas o conocimientos deberíamos escuchar para frenar esta situación?
A los pueblos originarios del Sur Global. Ellos han sobrevivido al genocidio de la expansión colonial y han preservado visiones holísticas. Conceptos como el 'buen vivir' de los quechuas y aymaras en el mundo andino son herramientas fundamentales para pensar el futuro. No propongo una vuelta idílica al pasado, eso es imposible; propongo tomarnos en serio el pensamiento crítico de quienes llevan siglos advirtiéndonos de que esta civilización nos lleva al colapso.
En su conferencia de este sábado en Palma defenderá que la ecología no es solo plantar árboles. ¿Cómo se explica en una isla como Mallorca que defender los ecosistemas es una lucha por la soberanía política?
Para detener las lógicas del capital necesitas control soberano de tu territorio. Si cedes soberanía y vendes el territorio al mejor postor, no te quejes si construyen macrohoteles que destruyen los acuíferos. Decir esto en Mallorca es fuerte, lo sé. Es chocante ir por la costa y ver pueblos enteros que ya no son mallorquines, sino alemanes, donde el camarero te habla en alemán. Se ha supeditado la soberanía al capital. Volvemos al dualismo: ¿Qué vale más? ¿Las corporaciones y el turismo rico, o la vida de la gente del territorio? Aquí los valores están totalmente invertidos.
Suscríbete para seguir leyendo
- El Informe Fènix sitúa a Baleares como uno de los grandes ejemplos del modelo económico que 'empobrece' a la población pese al crecimiento
- Una serpiente provoca momentos de tensión en la Platja de Palma: Mallorca suma otro avistamiento de la invasora culebra de herradura
- Un mallorquín crea una aplicación para encontrar el mejor lugar para ver el eclipse de sol en Mallorca: «Lo hice por hobby y ya ha tenido más de 20.000 visitas»
- El grupo turístico mallorquín Iberostar retira su marca en Cuba de doce hoteles propiedad del ejército castrista que están en el punto de mira de Estados Unidos
- El hombre más buscado de Mallorca, en la red de Zapatero
- El Govern defiende la construcción del segundo cinturón de Palma para adaptar las infraestructuras al crecimiento demográfico
- Trump se quedará con los hoteles mallorquines en Cuba
- La Interpol busca al residente mallorquín clave en el escándalo de Zapatero