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Impacto y decepción en la izquierda balear tras la imputación del expresidente Zapatero: "No es un día fácil para mucha gente"

Mientras el PSIB trata de gestionar el golpe político y emocional a raíz del caso Plus Ultra, PP y Vox redoblan la presión sobre la oposición y el Ejecutivo central: "Todo lo que rodea al señor Sánchez está podrido"

El portavoz del PSIB-PSOE, Iago Negueruela, junto al portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia.

El portavoz del PSIB-PSOE, Iago Negueruela, junto al portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia. / PSIB

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Redacción

Palma

La imputación del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha caído como una losa sobre la izquierda balear. Entre la incredulidad, la incomodidad y la decepción, los portavoces de los partidos progresistas han comparecido este miércoles tras la Junta de Portavoces del Parlament con gestos serios y mensajes medidos, conscientes del impacto político y simbólico que tiene que una figura de referencia para buena parte de la izquierda aparezca vinculada a una investigación judicial por presuntos delitos de organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el marco del caso Plus Ultra.

En el PSIB, el portavoz Iago Negueruela ha evitado elevar el tono y ha optado por una defensa contenida de Zapatero, aferrándose en todo momento a la presunción de inocencia. De hecho, ha tenido que ser repreguntado por los periodistas para concretar su posición sobre el caso y sobre si veía detrás de la imputación una posible actuación política de la justicia, algo que ha rechazado valorar. Negueruela ha asegurado que los socialistas baleares comparten "las declaraciones del presidente del Gobierno" y ha revindicado la trayectoria política del expresidente socialista. "Siempre hemos defendido una legislatura que ha sido un orgullo por los cambios sociales, por las leyes de igualdad, por el matrimonio entre personas del mismo sexo o por el liderazgo en la derrota de ETA", ha sostenido. También ha ermarcado que durante la etapa de Zapatero en La Moncloa "nunca hubo la mínima sospecha sobre ningún tema" y ha deslizado una comparación con otros mandatarios al afirmar que "ningún otro partido puede decir lo mismo de sus presidentes del Gobierno".

El dirigente socialista ha insistido varias veces en su respeto a la investigación judicial y ha evitado cuestionar directamente la actuación del juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama, eludiendo así hablar de 'lawfare'. "Me parece necesario que se investigue, garantizando siempre la presunción de inocencia", ha señalado, antes de asegurar que confían en las explicaciones que pueda dar Zapatero ante la justicia. Aun así, ha aprovechado para devolver los ataques a la derecha recordando el caso de 'M. Rajoy': "Confío tanto en la justicia que espero que algún día descubran quién es M. Rajoy", ha ironizado.

Más reflexiva ha sido la valoración de MÉS per Mallorca. Su portavoz, Lluís Apesteguia, ha admitido abiertamente el golpe moral que supone el caso para buena parte del electorado progresista y se ha expresado con sinceridad al hablar de la imputación del expresidente. "No es un día fácil para mucha gente", ha reconocido, en referencia no solo a los votantes socialistas, sino también a quienes veían en Zapatero un referente político y moral. Apesteguia ha sostenido que tiene "muy claro" que si el expresidente "no fuese un referente para la izquierda" probablemente no existiría "este tipo de actuaciones judiciales", aunque al mismo tiempo ha expresado una enorme decepción por las informaciones conocidas sobre el auto de imputación. "Lo que estamos leyendo huele muy mal", ha afirmado, antes de añadir que la situación provoca "vergüenza" e incluso "ciertas náuseas".

El ecosoberanista ha ido más allá y ha reclamado una reflexión profunda sobre el comportamiento de los expresidentes y las incompatibilidades posteriores al cargo: "No pueden ir por el mundo haciendo de comisionistas y lobistas", ha advertido. A su juicio, la izquierda "debe ser consciente de que representa a una ciudadanía que exige mucho más".

En una línea similar se ha expresado el portavoz de Més per Menorca, Josep Castells, que ha comparecido "muy sorprendido, preocupado e indignado". Aunque ha insistido en que debe respetarse la presunción de inocencia y ha mostrado sus dudas sobre el funcionamiento de la justicia española, considera que el caso vuelve a evidenciar que "el bipartidismo es una fuente inagotable de corrupción". También ha defendido prohibir que los expresidentes que cobran pensiones vitalicias puedan desarrollar actividades privadas vinculadas al lobby o la intermediación empresarial.

Desde Unidas Podemos, José María García ha pedido respetar la presunción de inocencia de Zapatero, aunque ha admitido que las informaciones publicadas "no tienen muy buena pinta". "No son buenas noticias para la militancia del PSOE", ha reconocido, al tiempo que reclamaba dejar actuar a la justicia y que, si finalmente se acreditan hechos delictivos, se actúe conforme al Código Penal.

PP y Vox endurecen la ofensiva contra Sánchez y el PSIB

Mientras la izquierda trataba de gestionar el impacto político y emocional de la imputación, PP y Vox han aprovechado sus comparecencias para redoblar la presión sobre Pedro Sánchez y el PSIB. El portavoz popular, Sebastià Sagreras, ha asegurado que "cada mes o mes y medio" los representantes políticos tienen que comparecer para responder "a nuevas corruptelas del PSOE" y ha sostenido que las últimas informaciones ayudan a explicar muchas de las noticias conocidas en los últimos años alrededor del entorno socialista.

Sagreras ha vinculado directamente a Zapatero con el llamado caso Koldo y con el exministro José Luis Ábalos y Santos Cerdán, recordando que todos ellos habían reconocido al expresidente como su "faro de valores". "Todo lo que rodea al señor Sánchez está podrido", ha afirmado, antes de asegurar que para que se produjeran las presuntas irregularidades "era necesaria la colaboración absoluta del Consejo de Ministros". El dirigente popular también ha señalado que el PSOE necesita "una renovación profunda a todas las escalas".

Como era de esperar, todavía más contundente ha sido la portavoz de Vox, Manuela Cañadas, que se ha mostrado sorprendida de que el presidente del Gobierno no haya convocado ya elecciones generales. "Más vergüenza de la que la UCO denomina organización criminal no podemos estar pasando", ha afirmado. Cañadas ha asegurado además que Zapatero es "el primer expresidente imputado" y ha apuntado directamente a Sánchez como siguiente objetivo judicial. "Basta ver la cara que tenía ayer cuando se presentó ante el Rey para ver lo que le viene encima", ha dicho la portavoz de los de Abascal, quien también ha reclamado al PP "altura de miras" y ha planteado incluso la necesidad de impulsar "una moción de censura urgente" si Sánchez no convoca elecciones.

Prohens asegura que la investigación "apunta directamente al Gobierno"

Marga Prohens, presidenta del Govern, se ha referido este miércoles en Magaluf a la imputación del expresidente del Gobierno, que ha calificado como "un mal día para la democracia". La presidenta ha sostenido que se trata de "un día para que el Gobierno y el PSOE den explicaciones" y no para que Sánchez "respalde" al expresidente socialista. Según Prohens, la investigación judicial "apunta a Zapatero como el vértice de una organización criminal", si bien ha subrayado también que el rescate de Plus Ultra "lo aprobó un Consejo de Ministros presidido por Pedro Sánchez".

Por ello, Prohens ha afirmado que, a su juicio, la investigación "apunta directamente al Gobierno de España" y ha considerado que la actitud de Sánchez es de una "complicidad que debería explicarse". También ha emplazado al PSIB a dar explicaciones, al señalar que los socialistas baleares tenían a Zapatero como "referente ideológico".

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