Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Jaume Català, vecino de Lloseta: “Han enterrado a un desconocido en un nicho de nuestra familia”

“Mi mujer se dio cuenta de lo ocurrido por casualidad el pasado 28 de abril al ir a poner flores en la tumba”, detalla el afectado

“Nadie se ha puesto en contacto con nosotros, ni la alcaldesa ni la funeraria ni la compañía de seguros. No tenemos respuesta ninguna”, se queja el perjudicado

Jaume Català, junto a los cuatro nichos de su familia en el cementerio de Lloseta.

Redacción digital

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google

Redacción

Palma

Han enterrado a un desconocido en un nicho de nuestra familia”. Jaume Català y su mujer, Cati Coll, vecinos de Lloseta, no pueden ocultar su indignación y estupefacción por lo ocurrido el mes pasado en el cementerio municipal. Un sentimiento que se acrecenta, ya que en estas dos últimas semanas no han recibido ningún tipo de respuesta ni explicación.

Nuestra familia es propietaria de una tumba con cuatro nichos. Dos de ellos tendrían que estar vacíos. Disponemos de las escrituras y toda la documentación en regla. Tenemos pagados los impuestos y la tasa de conservación”, detalla el hombre. “En uno de los nichos vacíos han enterrado a una persona que no conocemos, creemos que se ha tratado de un error de una funeraria de la zona de Inca”, denuncia Jaume Català.

Mi mujer se dio cuenta de lo ocurrido por casualidad el pasado 28 de abril al ir a poner flores en la tumba”, señala. “Los hechos son muy graves”, asegura Català, que habla en nombre de la familia perjudicada, en la que figura su esposa Cati, su suegra de 94 años y su cuñada, Maria Antònia.

“Mi mujer fue al cementerio a llevar flores a su padre, que está enterrado allí. Entonces, vio que había allí unas flores puestas. Eran recientes, de unos días antes. Le llamó la atención, se acercó y comprobó que había restos de obra encima de una de las lápidas. Había restos de yeso”, recuerda el vecino. Al día siguiente, su esposa regresó al camposanto y pudo confirmar que habían llevado a cabo una intervención reciente en el nicho sin el conocimiento ni el consentimiento de la familia propietaria.

Jaume Català y las flores que encontró su mujer.

Jaume Català y las flores que encontró su mujer. / B.RAMON / DMA

“Llamamos a la funeraria de Lloseta. Ellos no sabían nada, dijeron que no habían hecho ningún entierro y que seguramente sería un servicio de una funeraria de la zona de Inca. Contactamos también con el policía local que se encarga del cementerio”, apunta el afectado.

“Mi mujer estaba nerviosa por todo lo que había pasado. Posteriormente, nos llamó por teléfono el policía local y nos dijo que había habido una confusión por parte de una funeraria de la zona de Inca”, indica Jaume Català.

El ayuntamiento de Lloseta sabía que había habido un entierro porque en el grupo de WhatsApp del pueblo donde se informa de las defunciones se comunicó el deceso. Pero no nos han dicho nada”, se lamenta el vecino, pese a enviar toda la documentación y la escritura original de la tumba familiar.

Yo quería hablar con la alcaldesa porque nadie nos decía nada. En el Ayuntamiento me dijeron la semana pasada que estaba reunida y que tenía para un par de horas. Dejé mis datos, mi nombre y mi número de teléfono, y nadie me ha llamado”, critica el vecino.

Sin respuestas

“Luego, presenté un escrito de queja ante el Ayuntamiento y tampoco he tenido respuesta. En cambio, envié otro escrito de otro asunto que no tiene nada que ver y en seguida me contestaron. La verdad es que nadie se ha puesto en contacto con nosotros, ni la alcaldesa ni la funeraria ni la compañía de seguros. No tenemos respuesta ninguna”, recalca Català, que trata de encontrar una solución justa, respetuosa y definitiva a lo ocurrido.

El señor fallecido figura enterrado en otro nicho, no sé si de titularidad municipal o de una aseguradora. Su familia no tiene ninguna culpa de lo sucedido. No sé quiénes son”, reconoce el hombre.

El sepelio se produjo una semana antes de que su mujer descubriera las flores en la tumba. “Tras el entierro, colocaron el mismo mármol que había. Aún no han puesto el nombre, ni la fecha de la defunción ni la foto del difunto. De momento, no hay nada”, aclara Jaume Català. “Por suerte, mi mujer fue allí a llevar flores. Si no hubiera acudido al cementerio, no nos hubiéramos enterado de nada”, destaca.

Se equivocaron de nicho. Los hechos son muy graves, el Ayuntamiento debería llevar un control. Lo tiene que comprobar. El control es exclusivo del Ayuntamiento. El Consistorio tiene que comprobar que la información de la funeraria es cierta. Es una negligencia grande por parte del Ayuntamiento”, insiste el afectado, que ya ha puesto el caso en manos de un abogado de la isla.

La familia perjudicada pide que se actúe con transparencia, rigor y sensibilidad para resolver lo ocurrido y que se apliquen protocolos eficientes para evitar situaciones similares.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Familia
  • Ayuntamiento
  • Mallorca
  • Policía Local
  • Cementerio
  • ENTIERRO
  • Entierros
  • funerarias
  • funeraria
  • error
  • negligencia
  • flores
  • fallecido
  • muerto
Tracking Pixel Contents