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Educación enviará a un inspector al IES Llucmajor tras la alerta por un reto viral de alcohol

La Conselleria aclara que no constan casos detectados y que el aviso del centro es preventivo, aunque mañana se desplazará un técnico para evaluar la situación

Fachada exterior del IES Llucmajor.

Fachada exterior del IES Llucmajor. / Google

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Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

La Conselleria de Educación y Universidades ha reaccionado con cautela y firmeza ante la circular emitida por el IES Llucmajor sobre un posible reto viral entre el alumnado. Desde el departamento autonómico han confirmado que, en el marco de sus funciones de seguimiento, el Departamento de Inspección Educativa se desplazará mañana mismo al centro para conocer de primera mano el alcance de la situación y verificar si existe información adicional.

Fuentes oficiales de la Conselleria han querido rebajar la alarma social matizando el contenido del mensaje enviado por la dirección del instituto a las familias. Han hecho especial hincapié en que el texto remitido a las familias está redactado íntegramente en condicional y que, a día de hoy, «en ningún caso consta que se haya detectado» ningún episodio de consumo de alcohol dentro del recinto.

Según explican desde el Govern, la actuación del centro se enmarca en su capacidad de gestión interna, ya que «los centros tienen autonomía para mandar los mensajes que consideren». No obstante, la Conselleria insiste en que, por el momento, la situación parece ser una «alerta general» de carácter preventivo ante la posibilidad de que el reto se extienda, y no una respuesta a hechos ya consumados.

Activación de medidas preventivas

Pese a que no hay confirmación de casos, la Conselleria no descarta ninguna vía de actuación. Si tras la visita de la Inspección se detectara algún indicio de riesgo real, el departamento asegura que «en caso necesario se activarían medidas preventivas y se actuaría con los alumnos que hubieran podido consumir alcohol en caso de que se confirme».

Colaboración con las familias

El origen de la polémica reside en una comunicación vía GestIB donde el IES Llucmajor alertaba sobre una práctica difundida en redes sociales: introducir alcohol en cantimploras para beber durante las clases. El centro solicitó formalmente la colaboración de los padres para que hablen con sus hijos y les ayuden a «tomar conciencia de los perjuicios» que supondría participar en este tipo de desafíos.

Desde el centro se ha recordado -como ha podido confirmar este diario- que, más allá de la labor de Inspección o las posibles sanciones disciplinarias y administrativas que se pudieran imponer —incluyendo la intervención del policía tutor—, la herramienta más eficaz sigue siendo el «acompañamiento educativo» y el diálogo en el hogar para evitar que los adolescentes pongan en riesgo su salud por un fenómeno digital.

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