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La ayuda a la dependencia en Baleares "incumple la ley" con esperas de hasta 300 días por isla

El 60% de las personas con derecho reconocido acumula más de medio año atrapado en la burocracia, mientras que el retraso para conseguir una plaza de residencia se dispara un 142% en solo dos años

Un hombre pasea a una mujer en silla de ruedas.

Un hombre pasea a una mujer en silla de ruedas. / EUROPA PRESS

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Nair Cuéllar

Nair Cuéllar

Palma

El sistema de atención a la dependencia en Baleares ha entrado en una fase de colapso técnico que vulnera los derechos fundamentales de sus ciudadanos más frágiles. Los últimos datos oficiales de marzo de 2026, facilitados por la propia conselleria de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia al Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, dibujan un escenario de desbordamiento administrativo: seis de cada diez personas con el derecho ya reconocido por la administración deben esperar más de seis meses para recibir su prestación.

Esta situación, denunciada por el PSIB, supone -argumentan desde el partido- "un incumplimiento sistemático de la normativa vigente, que establece un plazo máximo de tres meses entre la resolución del grado y la asignación del servicio". La realidad es que, a día de hoy, 3.970 dependientes están en lista de espera, y de ellos, 2.505 personas acumulan retrasos superiores a los 180 días, quedando fuera de la protección legal que el Estado debe garantizarles.

La parálisis comienza en el primer peldaño del sistema: la valoración. A finales de marzo de 2026, 3.067 personas aguardaban todavía a ser valoradas para conocer su grado de dependencia. De este grupo, más de 1.400 ciudadanos llevan más de seis meses esperando tan solo la visita del técnico. Este retraso inicial actúa como un efecto dominó que bloquea cualquier acceso posterior a servicios de ayuda, residencias o teleasistencia, dejando a miles de familias en un limbo jurídico y asistencial.

Ayuda a domicilio y centros de día

El Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD), vital para que los dependientes sigan viviendo en sus hogares, ha experimentado un deterioro significativo, según los datos a los que ha tenido acceso este diario. Entre 2023 y 2025, la lista de espera para este servicio se ha disparado un 179,85%, pasando de 1.176 personas a 3.291. No solo hay más personas esperando, sino que lo hacen durante mucho más tiempo: la demora media ha pasado de 115 días a 214. Municipios como Palma terminaron el año 2025 con 963 personas en lista de espera para ayuda a domicilio, seguidos de Calvià, con 116, y Llucmajor, con 99 ciudadanos pendientes.

La situación es igualmente delicada en los Centros de Día, un recurso esencial para el respiro familiar. La lista de espera ha crecido un 44% en dos años, pero el dato más destacado es el incremento del tiempo de respuesta: la espera media ha subido un 85% desde 2023, situándose ya en los 181 días de media, lo que duplica los tiempos considerados aceptables por la ley. Solo en Mallorca, al cierre de diciembre de 2025, había 1.095 personas esperando una plaza en estos centros, con Palma (628), Manacor (68) y Llucmajor (65) como los puntos con mayor saturación.

Entre 2023 y 2025, la lista de espera para el SAD se ha disparado un 179,85%

Residencias

El acceso a una plaza residencial se ha convertido en el mayor 'cuello de botella' del sistema. Actualmente, 2.383 personas esperan una plaza, un 24% más que en 2023. Sin embargo, es el tiempo de espera el que revela la magnitud de la crisis: si en 2023 un ciudadano esperaba 114 días, en 2025 la media ha escalado hasta los 276 días, un incremento del 142%. El informe de la Conselleria desvela casos extremos en municipios de Mallorca donde la espera media para el primer recurso supera con creces los 300 días: Estellencs encabeza la lista con 353 días, seguido de Sóller (314 días), ses Salines (310 días) y Binissalem (306 días).

La desigualdad geográfica agrava este escenario. Según la información, residir en una isla u otra determina la velocidad de la ayuda. En el caso de las plazas residenciales, Formentera alcanza los 304 días de espera media, mientras que en Eivissa la demora se sitúa en 288 días. En cuanto a la ayuda a domicilio, Eivissa registra el dato más dramático del archipiélago con 310 días de espera, superando ampliamente los diez meses de retraso.

Teleasistencia

Incluso los servicios de bajo coste y alta agilidad, como la teleasistencia, han sucumbido a la parálisis. Si en 2023 no existía lista de espera para el 'botón de ayuda', en 2025 los tiempos de demora han subido hasta los 154 días de media. Este incremento del 191% en el tiempo de respuesta significa que una persona mayor que vive sola debe esperar cinco meses para disponer de un sistema básico de seguridad en su hogar.

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