Mimi Sheller, socióloga estadounidense: "El modelo turístico actual como el de Baleares está llegando a sus límites ecológicos y sociales"
La experta alerta de la presión del turismo de masas sobre la vivienda, la movilidad y los recursos naturales, y defiende avanzar hacia modelos más sostenibles

ENTREVISTA A MIMI SHELLER / MANU MIELNIEZUK / DMA

"El modelo turístico actual está llegando a sus límites ecológicos y sociales". Así se expresa Mimi Sheller, decana de The Global School al Worcester Polytechnic Institute de Massachusetts. La socióloga estadounidense, una de las principales teóricas internacionales sobre movilidad, turismo y justicia urbana, estuvo ayer presente en Palma para participar en una conferencia sobre justicia y movilidad que organizó la Universitat de les Illes Balears (UIB) junto a Casa Planas en el marco del Observatorio Costa.
Según explica a este diario, Sheller analiza en su trabajo cómo las movilidades globales generan profundas desigualdades entre quienes viajan con privilegios y las poblaciones locales que reciben el impacto del turismo. En sus palabras, este proceso hace que la vida cotidiana en los destinos turísticos sea "más difícil y menos cómoda" para quienes residen allí.
La investigadora estadounidense describe el turismo como un sistema que "transforma y presiona los territorios" de forma estructural. En su análisis, los destinos turísticos funcionan como "lugares para jugar", diseñados para el ocio y el consumo, pero que esconden una realidad menos visible como es "el uso de agua y energía, la contaminación que deja el turismo y la manera en que consume muchísimos recursos".
Vivienda y presión de Airbnb
Uno de los principales impactos que la socióloga señala del turismo es su efecto sobre el acceso a la vivienda en destinos como Baleares. En este sentido, destaca el papel de plataformas como Airbnb, así como los procesos de gentrificación que se han extendido también a zonas rurales.
"Los grandes problemas de acceso a la vivienda en todo el mundo se han agravado por dos fenómenos. Uno, por supuesto, es Airbnb y la venta digital de apartamentos para alquiler turístico. Sabemos que en muchos lugares el mercado de vivienda ha sido ocupado por alquileres de corta duración. Eso ha provocado un aumento de precios y una menor accesibilidad a la vivienda en los lugares turísticos. Pero el segundo fenómeno, quizá incluso más importante ahora, es la gentrificación tanto de zonas urbanas como rurales. Especialmente durante la pandemia, muchas personas con mayores recursos quisieron comprar casas en zonas rurales", destaca.
Decrecimiento turístico
Para Sheller, las islas son un ejemplo claro de un territorio donde el modelo turístico está alcanzando límites. La presión sobre el agua, la energía, la vivienda y la movilidad evidencia, según la experta, que el sistema actual no puede seguir expandiéndose.
En este contexto, se muestra partidaria del debate sobre el decrecimiento y la diversificación de la economía para no depender exclusivamente de un solo sector. "Debería haber más decrecimiento turístico, pero hay que entender las implicaciones económicas locales y cuáles son las alternativas. Cuando una economía depende del turismo es muy difícil salir de ello porque las empresas, los trabajadores y los ingresos públicos dependen del turismo. Sin embargo, también estamos alcanzando límites ecológicos, ambientales y sociales que obligará a cambiar el modelo. No es solo una elección política, en algún momento el sistema simplemente no será sostenible", determina.
En cuanto a la propuesta de limitar la entrada de coches de alquiler, Sheller es clara. "Especialmente en una isla, no se pueden seguir añadiendo coches. Se llega a un límite", expresa. La socióloga defiende políticas que reduzcan la dependencia de los vehículos, como la limitación del alquiler de coches turísticos o medidas de control del tráfico, pero insiste en que deben aplicarse de forma justa, garantizando alternativas de movilidad y evitando impactos sociales negativos.
Ecotasa
En cuanto a la ecotasa turística, la investigadora considera que estos impuestos pueden generar ingresos, pero advierte de que la cuestión clave no es su existencia, sino su gestión. "La cuestión no es solo si debemos gravar a los turistas, sino quién decide qué hacer con ese dinero. ¿Se destina realmente a mejorar las condiciones ecológicas y sociales, o se usa para construir más carreteras e infraestructuras que terminan incrementando todavía más el impacto turístico?", se pregunta Sheller. Además, también advierte de que este tipo de tasas no necesariamente reducen el turismo, sino que pueden modificar el perfil del visitante.
Futuro del turismo
Por otro lado, Sheller señala que el futuro del turismo está marcado por múltiples escenarios posibles. El aumento del precio del combustible, las crisis geopolíticas y las tensiones globales pueden encarecer los vuelos y reducir la movilidad masiva, lo que obligaría a replantear el modelo actual. En este contexto, advierte de que pueden surgir dos tendencias principales: por un lado, la intensificación de un turismo más exclusivo y de alto coste; por otro, la búsqueda de modelos más sostenibles y diversificados.
Entre las alternativas, defiende el desarrollo de economías locales, la agroecología, las energías renovables y el turismo regenerativo, capaz de reducir el impacto ambiental y fortalecer la resiliencia de los territorios.
Finalmente, la investigadora insiste en que el futuro de destinos como Baleares no puede depender únicamente de decisiones económicas o del mercado. "¿Quién se beneficia realmente de estas economías turísticas?", plantea, subrayando la necesidad de abrir un debate democrático sobre el modelo turístico. En su opinión, la población local debe tener un papel central en la definición del futuro económico y territorial de las islas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Baleares se tiñe de azul: el proyecto Openred demuestra que la radiación en las islas es 'mínima
- Sant Joan será festivo en nueve municipios de Mallorca: consulta dónde no se trabaja el 24 de junio
- Salud cierra la cocina de Can Arabí, que abastece a 33 comedores escolares de Mallorca
- 22 de los 32 aspirantes a las oposiciones docentes de Educación Física de Mallorca denuncian «arbitrariedad» y «vicios de forma»
- Juzgan a un empresario agrícola de Mallorca por acosar y amenazar a su hija que asumió el control: “Te destruiré la empresa, habrá sangre”
- El sistema de pluses de la gerente de Son Espases reduce el número de cirugías y duplica su coste
- Una ruta por seis oficinas públicas en Palma para intentar ser atendido: «Es muy difícil conseguir una cita previa online con 68 años, no sé muy bien cómo hacerlo»
- El fiscal pide 9 años a la empresaria de Palma que vendía viajes de novios y engañaba a sus clientes