La “invasión” ciclista de cada primavera en Mallorca: qué pueden hacer y qué no en carretera ¿deben circular por el arcén?
Centenares de ciclistas y cicloturistas llenan desde hace semanas las carreteras de la isla y provocan malestar entre muchos conductores. Aclaramos cuándo deben ir por el arcén, cuándo pueden circular por la calzada y cuándo están obligados a ponerse en fila

Un vehículo detrás de un grupo de ciclistas en una carretera de Mallorca / M. Mielniezuk
Como ocurre cada primavera, las carreteras de Mallorca han vuelto a llenarse en las últimas semanas de ciclistas y cicloturistas. En la Serra de Tramuntana, en los accesos a Lluc, Pollença, Sóller, Valldemossa, Deià, Banyalbufar o sa Calobra, la imagen se repite: pelotones avanzando por vías estrechas, coches retenidos a baja velocidad y conductores que hablan de una auténtica “invasión” de bicicletas cada vez que llega la temporada alta del cicloturismo.
El malestar ha vuelto a aflorar en redes sociales y entre usuarios habituales de estas carreteras. Hace apenas unas semanas, Diario de Mallorca recogía quejas por la alta afluencia de ciclistas en la Serra de Tramuntana, con conductores denunciando trayectos que se alargan mucho más de lo habitual en puntos especialmente sensibles de la red viaria mallorquina.
La escena, para muchos vecinos, es conocida: una carretera sin apenas arcén, curvas cerradas, poca visibilidad, un grupo de bicicletas ocupando parte de la calzada y varios vehículos detrás esperando un hueco para adelantar. El problema es que, entre el enfado, el claxon y los vídeos grabados desde el coche, se suele perder la pregunta clave: ¿qué dice exactamente la norma?
El arcén, obligatorio solo si es practicable
La respuesta corta es que los ciclistas no pueden ocupar siempre el carril si hay arcén, pero tampoco están obligados a meterse en cualquier arcén en malas condiciones. Según la DGT, en carretera los ciclistas deben utilizar el arcén derecho si existe y es practicable; solo pueden abandonarlo en descensos prolongados y en condiciones seguras. Además, ocupar la calzada cuando es posible circular por el arcén puede suponer una sanción de 200 euros.
La clave está en una palabra que en Mallorca marca la diferencia: “practicable”. No todos los arcenes sirven. En muchas carreteras de la Serra el arcén no existe, desaparece por tramos, es demasiado estrecho o está invadido por grava, vegetación, baches, restos de tierra o cristales. En esos casos, el ciclista puede utilizar la parte imprescindible de la calzada para circular con seguridad.

Un grupo de ciclistas por una carreteras mallorquina / DM
De dos en dos, pero no siempre
Otra de las grandes dudas que más crispación genera es si los ciclistas pueden circular de dos en dos. Sí, pueden. La DGT establece que los ciclistas tienen permitido circular en filas de dos en carretera, siempre orillándose todo lo posible a la derecha de la vía.
Pero esa posibilidad tiene límites muy claros: en tramos sin visibilidad, como curvas o cambios de rasante, y cuando formen aglomeraciones, no pueden circular en paralelo y deben colocarse en hilera.
Es decir: el pelotón puede ir de dos en dos, pero no en cualquier sitio ni de cualquier manera. En carreteras como las de Lluc, Sóller, Formentor, sa Calobra o Banyalbufar, donde una curva puede aparecer en pocos metros y donde el margen para adelantar es mínimo, la fila de uno deja de ser una recomendación y pasa a ser una obligación cuando la visibilidad o la fluidez del tráfico se complican.
Adelantar no es “aprovechar el hueco”
La norma también obliga a los conductores. Adelantar a un ciclista no es cuestión de “aprovechar el hueco” a cualquier precio. Hay que mantener una separación lateral mínima de 1,5 metros y solo adelantar cuando la maniobra pueda hacerse sin poner en peligro a quienes circulan en bicicleta ni a los vehículos que vienen de frente.
Si no hay visibilidad suficiente, toca esperar. En una carretera estrecha de la Serra, un adelantamiento mal calculado puede convertirse en una maniobra de alto riesgo.
Mallorca, paraíso ciclista y carretera compartida
El choque entre coches y bicicletas no es nuevo en Mallorca, pero se intensifica cada primavera. La isla es uno de los destinos cicloturísticos más importantes del Mediterráneo y las carreteras de montaña son uno de sus grandes reclamos.
El problema es que ese atractivo turístico convive con carreteras antiguas, estrechas y usadas a diario por residentes, transportistas, autocares, trabajadores y visitantes. En abril y mayo, la coincidencia entre cicloturistas, coches de alquiler, autocares y tráfico local convierte muchos trayectos habituales en una prueba de paciencia.
Lo que dice la norma, en una frase
Más allá del debate encendido, la norma deja un resumen bastante claro para las carreteras de Mallorca: Si hay arcén útil, el ciclista debe circular por el arcén. Si el arcén no existe, no es suficiente o no es seguro, puede ocupar la parte necesaria de la calzada. Puede ir en grupo y de dos en dos, pero debe ponerse en fila de uno en curvas, tramos sin visibilidad o cuando genere aglomeraciones.
La conclusión incomoda a unos y a otros. Ni todos los ciclistas tienen derecho a ocupar siempre el carril como si fueran un coche, ni todos los conductores pueden exigir que una bicicleta se meta en un arcén impracticable.
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