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Camas con sensores y armarios inteligentes: Así es la habitación del futuro que ya se prueba en el nuevo Hospital de Son Dureta

Luz natural, amplitud y atención al detalle para que los tres edificios y su entorno natural sirvan también a la recuperación de los pacientes del nuevo Son Dureta, personas mayores frágiles y de todas las edades con enfermedades crónicas complejas y avanzadas

Miguel Vicens

Miguel Vicens

Palma

En el nuevo Hospital de Son Dureta, en la última fase de su construcción, según el proyecto de Rafael de la Hoz y María Nicolau, el equipo de expertos del Servei de Salut, formado por Toni Fuster, Xisco Bosch, Estefania Serratusell y Ana María Rubio, ha aportado a los técnicos su visión de las necesidades a las que debe responder un centro sanitario para personas mayores frágiles, pacientes geriátricos y personas de todas las edades con enfermedades crónicas complejas y avanzadas.

El resultado se ve en los amplios espacios, en la luz natural que atraviesa los edificios interconectados. Y también en los pequeños detalles, como el diseño y equipamiento de las 240 habitaciones, amplias, funcionales y sometidas ahora a un casting de mobiliario y equipamiento de diferentes proveedores para elegir, al final del proceso, el mejor. El que mejor se adapta a unas habitaciones donde las transiciones de los pacientes con movilidad reducida o en silla de ruedas resultan fundamentales para su bienestar y recuperación.

Así lo subraya Ana María Rubio mientras muestra los espacios del dormitorio y del baño. Y señala que ningún aspecto de la distribución es gratuito cuando se entiende que por esos espacios debe poder moverse sin obstáculos el paciente en silla de ruedas, solo o con un cuidador, pudiendo realizar las transiciones a la cama, la butaca, la ducha y el inodoro, y viceversa. O abrir el armario y alcanzar su ropa en el perchero mediante un tirador que lo pone a su alcance. O una cama articulada que avisa a enfermería cuando el paciente, por la noche, se arrima demasiado al borde del colchón. Todas estas soluciones están montadas de forma provisional en una habitación piloto, hasta que sean aprobadas de forma definitiva y se trasladen a las 240 de la zona hospitalaria.

VÍDEO | Son Dureta: Fase final de las obras

Bernardo Arzayus

El hospital también contará con un comedor común por si el paciente prefiere socializar en ese espacio en vez de quedarse solo en su dependencia a la hora de la comida, así como con cocina propia, que realizará menús especiales para pacientes con problemas para deglutir, habitual origen de carencias nutricionales asociadas a estos problemas.

El mantenimiento de la montaña de tierra cerca del complejo, donde fue derribado el antiguo edificio semicircular del viejo Son Dureta, también tiene una explicación. Se reciclará y se utilizará para nivelar el terreno exterior del nuevo complejo. Y sobre ese nuevo pavimento natural crecerán la zona ajardinada y los caminos terapéuticos del nuevo centro. n

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