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Del cierre de una tienda tradicional al nacimiento de una agencia creativa: Pedro Pomar lanza El Herrete

El joven mallorquín, que convierte un proyecto empresarial en su TFG, impulsa una agencia entre Mallorca y Málaga con un equipo distribuido y la creatividad como herramienta para ayudar al pequeño comercio a adaptarse al nuevo contexto

Logo de El Herrete, la agencia creativa creada por Pedro Pomar

Logo de El Herrete, la agencia creativa creada por Pedro Pomar

En ocasiones, un final es un comienzo. Pedro Pomar Moyà tiene 23 años y acaba de lanzar El Herrete, una agencia creativa independiente con base en Mallorca y Málaga. Al mismo tiempo, su padre cierra, tras más de cuatro décadas, un negocio familiar de ropa de fiesta que ha formado parte del comercio tradicional que se remonta generaciones atrás.

"De alguna manera es un relevo", explica. "Pero no de negocio a negocio, sino de forma de aportar valor", matiza. Aunque ha crecido en el entorno de un comercio tradicional, ahora, tiene otro punto de vista y con la experiencia que su carrera, Publicidad y Relaciones Públicas, le ha brindado, trata de adaptarse al nuevo escenario digital. "He visto lo que significa sostener un negocio durante años, pero el contexto cambia y hay sectores que ya no funcionan igual", señala en referencia a la tienda de su padre.

Origen de El Herrete

Además de la circunstancia familiar, El Herrete también surge desde una motivación personal. A Pomar le "entra la curiosidad" en la carrera, continúa en las prácticas y se consolida en experiencias reales con clientes. Además, esta creación forma parte de su Trabajo de Fin de Grado: "No es que a partir del TFG diga 'hoy creo una agencia', sino que digo 'creo una agencia' y ya con la excusa hago mi TFG".

Pedro comenzó en el mundo publicitario con proyectos pequeños y clientes locales. Más adelante tuvo "la oportunidad" de participar en un concurso de creatividad a nivel estatal. "Me seleccionaron en el CDC", aclara y explica que fue clave para entrar en contacto con agencias profesionales. Esta experiencia, junto a unas prácticas en la agencia Godó, le llevaron realizar la siguiente reflexión: "Aprendo mucho, pero se me abre un mundo y digo: 'yo quiero tener una agencia, quiero ser como ellos'. Me encanta lo que hago, pero lo que quiero es tener mi propia agencia".

Pedro Pomar, creador de El Herrete

Pedro Pomar, creador de El Herrete / Archivo de Pedro Pomar

Una vez tomada la decisión, forma un equipo pequeño y empieza a estructurar lo que hoy es El Herrete. Como en todos los comienzos, tuvo algo de miedo: "Obviamente siempre existen las dudas económicas. ¿Esto va a ser sostenible?, a ver si voy a trabajar para no ganar dinero". Sin embargo, "la ilusión ganó al miedo". "Me dieron un muy buen consejo: arranca. Tienes 23 años, ¿qué es lo peor que puede pasar?", recuerda.

Los pequeños negocios

Uno de los ejes centrales de El Herrete y de su creador es el papel de los pequeños comercios en un entorno cada vez más competitivo. "Creo que el pequeño negocio no entiende la importancia de comunicar bien", asegura el joven mallorquín, que insiste en que muchos de ellos lo ven como "algo de gente joven, alejado de ellos".

En su opinión, estos negocios sigue comunicando desde el producto y no desde la identidad: "El pequeño negocio tiende a decir: 'tengo los mejores tomates a dos euros'. Y eso ya no es comunicación". Para Pomar el problema no es la falta de valor, puesto que "tienen cultura y una manera de hacer las cosas", sino la forma de contarlo.

Justamente ahí se sitúa su trabajo, que consiste en ayudar a traducir ese valor en relatos que conecten con las audiencias. "Las personas nos conmovemos con historias, no con productos. Prefiero que generes rabia antes que no generar nada", insiste.

Aunque el resto de profesionales le recomiendan "segmentarse un poquito más" para diferenciarse del resto de agencias, Pomar tiene clara su elección: "Asumo que habrá errores por el camino y los abrazaré".

El equipo de El Herrete

Aunque el proyecto nace con un impulso individual, se estructura desde el inicio como un equipo. "Montamos un equipo con una diseñadora, una cámara y luego una productora", explica.

Hoy El Herrete trabaja con distintos perfiles en diferentes puntos de España e incluso de Estados Unidos: "Estamos repartidos por todo el mundo. La diseñadora es de Madrid, la productora está en Málaga pero es de Granada, la persona de cuentas es de Tarragona y la ilustradora está en Estados Unidos".

Ilustración del equipo El Herrete

Ilustración del equipo El Herrete / El Herrete

Esta estructura organizativa también responde al sistema actual. Ya no es obligatorio que todas las personas trabajen en un mismo lugar con unos horarios estrictamente definidos. "Hoy en día no necesitas estar mano a mano con el cliente", comenta Pomar.

Creatividad en Mallorca

Así como sus integrantes, el proyecto también se desarrolla en distintos lugares: en Mallorca, su isla natal y Málaga, lugar donde estudia la carrera. Esta diversificación se sostiene en ampliar perspectivas: "No nos queríamos segmentar solo a un sitio teniendo la oportunidad de estar en dos".

Asimismo, la agencia cuenta con dos espacios físicos. En Málaga tiene una oficina en el parque tecnológico y en Mallorca está instalada de forma provisional en la propia tienda del padre. "En vez de compartir piso, ahora compartimos oficina", bromea.

Trabajar en ambos sitios le permite detectar semejanzas y diferencias: "No es lo mismo comunicar en Málaga que comunicar en Mallorca". Este análisis se refleja de forma crítica hacia el contexto balear. "Creo que la creatividad y la publicidad en Baleares está muy por debajo de lo que es", afirma e insiste en que "existe potencial", puesto que "no tenemos nada que envidiar a nadie ni en personalidad ni en sitio", pero falta trasladarlo a la comunicación.

También compara al archipiélago con ciudades como Madrid y Barcelona, donde se desarrollan "las ideas locas" y considera son la "cúspide de la publicidad". Sin embargo, no atribuye estas diferencias a una cuestión de recursos: "Para mí una buena idea no necesita una inversión enorme, sino estar bien pensada y bien contada". Aún así, mantiene esperanza con la futura publicidad balear y cree que "a la larga cambiará".

El futuro de El Herrete

Aunque el proyecto acaba de nacer, Pomar se muestra ambicioso, "yo soy muy positivo", dice. Su objetivo es estabilizar a El Herrete a medio plazo: "Me la imagino consolidada en Mallorca y Málaga y, por qué no, en Madrid".

Logo de El Herrete

Logo de El Herrete / El Herrete

A largo plazo su aspiración va más allá. "El objetivo de mi vida es que la agencia llegue a Nueva York", reconoce, aunque cree que es un horizonte lejano. De momento, se centra en crecer de forma progresiva ampliando el equipo, trabajando con clientes y proyectos con sentido.

En cuanto a la identidad del proyecto, busca diferenciarse: "Entendemos las marcas como mini seres humanos, que tienen sentimientos, que padecen, que se alegran". Por ello, define al proyecto como "una búsqueda de una idea creativa, hacer las cosas diferentes al resto, siempre desde la ilusión y desde querer comunicar algo".

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