Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Un trabajador de Vox denuncia a Gabriel Le Senne por presunto acoso laboral

Fue el propio dirigente quien informó sobre esta cuestión durante una reciente reunión del Comité Ejecutivo Provincial, el máximo órgano de dirección del partido en las isla

Gabriel Le Senne, líder de Vox y presidente del Parlament.

Gabriel Le Senne, líder de Vox y presidente del Parlament. / EFE / Cati Cladera

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

Un trabajador de Vox ha presentado una denuncia contra el líder de la formación en Baleares, Gabriel Le Senne, por un presunto caso de acoso laboral. La existencia de esta denuncia no ha permanecido en el ámbito estrictamente privado ya que fue el propio dirigente quien informó de ella durante una reciente reunión del Comité Ejecutivo Provincial, el máximo órgano de dirección del partido en las islas. A raíz de esa comunicación, el asunto ha empezado a circular entre militantes y cuadros orgánicos, ampliando su alcance dentro de la estructura interna de la formación. Incluso ha generado cierta perplejidad en algunos representantes municipales del partido, según ha podido confirmar este diario.

Desde Vox evitan pronunciarse sobre esta cuestión y, por el momento, no han trascendido detalles concretos sobre los hechos denunciados ni sobre las circunstancias en las que se encuentra el trabajador que ha impulsado la queja, lo que añade un elemento de opacidad a un conflicto que ya ha generado inquietud en sectores del partido.

La denuncia ha sido canalizada en una primera fase a través de los mecanismos internos del partido, por lo que su tramitación recae inicialmente en los órganos de Vox en Baleares. No obstante, se prevé que el expediente acabe en manos de la dirección nacional, que es quien decide siempre sobre el recorrido de las acusaciones y posibles derivadas.

Según las fuentes consultadas, Le Senne trasladó el contenido de la denuncia en un Comité Ejecutivo compuesto mayoritariamente por perfiles alineados con su equipo más próximo y, en buena medida, vinculados a la dirección nacional. En ese órgano no figuran ni la expresidenta del partido y diputada autonómica Patricia de las Heras ni la actual portavoz parlamentaria, Manuela Cañadas, con quienes el actual líder mantiene fuertes discrepancias desde hace meses. Las tensiones entre ambos dirigentes han sido recurrentes y se explican, en parte, por un clima de desconfianza mutua que ha marcado el funcionamiento interno del grupo parlamentario.

El nombramiento de Le Senne al frente de Vox en Baleares, una decisión avalada por Santiago Abascal e impulsada por Montserrat Lluís, no ha logrado pacificar la organización. Lejos de cerrar heridas, como era la intención en un principio, su llegada ha coincidido con un repunte de las fricciones entre la dirección del partido y su representación institucional en el Parlament. El modo en que se configuró la nueva cúpula ha sido uno de los factores que han ayudado a avivar el malestar interno.

En concreto, la dirección diseñada por Le Senne ha incorporado a un número muy limitado de cargos con peso orgánico fuera de su círculo inmediato. Entre las excepciones figura la diputada autonómica y concejala en Bunyola María José Verdú, a quien se le asignaron las responsabilidades de gerencia y tesorería. Más allá de este caso, el presidente optó, con el beneplácito de la dirección nacional, por rodearse de perfiles estrechamente ligados a su equipo en la Cámara autonómica, consolidando un núcleo de máxima confianza. En este grupo destacan la asesora Melina Merki, que ocupa la vicepresidencia del partido, y Ricardo Camuñas, miembro de su gabinete, lo que refuerza la percepción interna de una estructura fuertemente centralizada en torno a su liderazgo.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Mallorca
  • acoso laboral
  • Ejecutivo
  • Baleares
  • Formación
Tracking Pixel Contents