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La Obra Cultural Balear conmemora los 40 años de la Ley de Normalización Lingüística: "Actualmente vivimos una situación preocupante: incluso hijos de catalanoparlantes cambian al castellano"

Expertos advierten del desfase de la norma ante los profundos cambios demográficos y sociales y reclaman renovar las políticas lingüísticas para garantizar el futuro del catalán en Baleares en una mesa redonda organizada por la entidad

PALMA, LA OBRA CULTURAL BALEAR CONMEMORA LOS 40 AÑOS DE LA LEY DE NORMALIZACIÓN LINGÜÍSTICA

PALMA, LA OBRA CULTURAL BALEAR CONMEMORA LOS 40 AÑOS DE LA LEY DE NORMALIZACIÓN LINGÜÍSTICA / B.RAMON / DMA

Andrés Martínez

Andrés Martínez

Palma

La Obra Cultural Balear ha conmemorado esta tarde el 40 aniversario de la aprobación de la Ley de Normalización Lingüística de las Illes Balears con la celebración de una mesa redonda en Ca n’Oleo. El acto, que ha arrancado a las 19 horas, ha reunido a especialistas de distintos ámbitos con el objetivo de analizar el recorrido de esta norma y su impacto en la sociedad balear cuatro décadas después de su aprobación.

En el debate han participado Maria Ballester, profesora de Derecho Constitucional de la UIB; Beatriu Defior, directora general de Política Lingüística durante la legislatura 2019-2023; Llorenç Perelló, actual director general de Cultura de la Conselleria de Turismo, Cultura y Deportes del Govern; y el periodista Joan Riera, que aportará una perspectiva histórica, mediática y social. Una mesa moderada por Neus Picó, miembro de la junta directiva de la OCB.

"Situación preocupante"

"Vivimos una situación preocupante: incluso hijos de catalanoparlantes cambian al castellano". Con esta advertencia, Beatriu Defior ha resumido uno de los principales diagnósticos compartidos durante la mesa redonda, en la que se ha puesto de relieve la necesidad de actualizar las políticas lingüísticas ante los cambios sociales de las últimas décadas.

El periodista Joan Riera ha centrado su intervención en el escenario político surgido tras las primeras elecciones autonómicas de 1983, que marcaron el desarrollo posterior de la Ley de Normalización Lingüística. Ha recordado que aquellos comicios dejaron un empate entre las principales fuerzas políticas y una correlación muy ajustada.

Según ha explicado, la irrupción de Unió Mallorquina resultó decisiva para desbloquear la situación institucional. El apoyo de esta formación permitió un acuerdo entre la derecha y el centro-derecha regionalista que dio la presidencia del Govern a Gabriel Cañellas.

Riera ha subrayado que este pacto respondía a una lógica política muy distinta a la actual. "Fue un acuerdo entre la derecha y el centroderecha regionalista, nada que ver con el acuerdo entre la derecha y la ultraderecha mallorquina", señala. En ese contexto, ha añadido, el Govern impulsó una ley de normalización lingüística con voluntad de consenso, tomando como referencia otros modelos y adaptándolos a la realidad insular hasta su aprobación en abril de 1986.

Crecimiento demográfico

Por su parte, Defior ha reflexionado sobre el carácter "excepcional" de conmemorar una ley, lo que a su juicio evidencia su valor simbólico. Ha destacado los profundos cambios sociales desde 1986 en Baleares, como el fuerte crecimiento demográfico, el aumento de la población extranjera y la transformación del ecosistema mediático y tecnológico. También ha advertido de que la norma presenta carencias, como la falta de mecanismos de garantía suficientes.

Consenso

Por otro lado, Llorenç Perelló ha hecho un balance globalmente positivo de la ley, destacando que consolidó el catalán como lengua de cultura, de enseñanza, de los medios públicos y de la Universitat de les Illes Balears. Ha remarcado que se trata de una norma "de base" desarrollada posteriormente por decretos y leyes, y ha asegurado que el espíritu de consenso se mantiene vigente en la mayoría parlamentaria.

No obstante, ha reconocido que el contexto actual presenta decisiones complejas. Ha defendido algunas medidas recientes del Govern, como la flexibilización del requisito lingüístico en determinados ámbitos sanitarios, enmarcándolas en la necesidad de garantizar servicios básicos.

Finalmente, Maria Ballester ha analizado el marco jurídico en el que nació la ley, condicionado por un modelo de bilingüismo asimétrico que limitó desde el inicio el alcance de las políticas de normalización. Ha reconocido avances importantes, especialmente en el ámbito educativo y en el derecho de opción lingüística en la administración, pero también ha señalado periodos de retroceso.

El acto ha concluido con una llamada conjunta a preservar el consenso y adaptar las políticas lingüísticas a una realidad social en constante transformación, con el objetivo de asegurar el futuro del catalán en Baleares.

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