Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Refineria se posiciona como consultora de adopción de IA y automatización para pymes

La agencia mallorquina defiende que el gran reto ya no es entender qué puede hacer la inteligencia artificial por nosotros, sino ayudar a las empresas a incorporarla con criterio, sentido de negocio y capacidad real de ejecución

Xavier March Morlà, CEO de Refineria.

Xavier March Morlà, CEO de Refineria. / .

Palma

Refineria abre una nueva etapa estratégica reforzando su posicionamiento como consultora de adopción de inteligencia artificial y automatización para pymes. La empresa, con sede en Mallorca y en México, sostiene que la IA no debe abordarse como una moda ni como un conjunto de herramientas aisladas, sino como un cambio profundo que afectará a procesos, productividad, toma de decisiones y modelo de negocio. Su CEO, Xavier March Morlà, apunta que muchas pequeñas y medianas empresas necesitarán en los próximos años algo más que tecnología: un partner capaz de entender el negocio, aterrizar oportunidades reales y acompañar la transformación con criterio y sin discursos vacíos.

Refineria ha decidido reforzar su posicionamiento como consultora de adopción de IA y automatización para pymes. ¿Qué hay detrás de este movimiento?

Hay una lectura bastante clara del momento que estamos viviendo. La inteligencia artificial ya no es una conversación futurista ni una curiosidad para perfiles tecnológicos. Está empezando a impactar de verdad en cómo se trabaja, cómo se vende, cómo se produce, cómo se analiza la información y cómo se toman decisiones dentro de las empresas.

Pero, ¿qué ha cambiado ahora?

Llevábamos tiempo viendo señales, haciendo pruebas, aplicándola internamente y también en proyectos concretos. Pero ha llegado un punto en el que hemos entendido que esto implica un cambio mucho más profundo. Y ahí es donde creemos que podemos aportar valor: ayudando a las pymes a adoptar esa transformación con sentido.

Cuando habláis de “adopción de IA”, ¿de qué estáis hablando exactamente?

De dejar de hablar en abstracto y empezar a aterrizar los usos de la IA para pymes. Hay mucho ruido, mucha fascinación y mucha promesa rápida. Pero una empresa no mejora porque alguien le enseñe cuatro prompts o porque abra una cuenta en una herramienta de moda. Mejora cuando identifica bien dónde tiene fricción, qué tareas está haciendo de forma ineficiente, qué procesos puede automatizar, qué información podría aprovechar mejor y cómo todo eso se conecta con su negocio. Para nosotros, la adopción de IA es precisamente eso: detectar dónde puede generar valor real y acompañar su implantación. A veces será automatización. A veces será apoyo a equipos. A veces será análisis. A veces será rediseño de procesos. Y muchas veces será una combinación de todo.

¿Por qué insistís tanto en que la adopción de la IA es también humana?

Porque lo es. Y diría incluso que primero es humana y luego tecnológica. La barrera principal no suele ser si una herramienta existe o no. La barrera real es si una empresa está preparada para cuestionar cómo está trabajando, para cambiar hábitos, para formar a su gente, para probar nuevas formas de hacer las cosas y para asumir que lo que funcionaba hace dos años quizá ya no será suficiente dentro de uno. La IA no entra en una empresa solo porque alguien pague una licencia. Entra cuando hay apertura, liderazgo, criterio y una voluntad real de transformación. Por eso el papel del partner estratégico es tan importante: no solo por la tecnología, sino por la capacidad de traducirla a negocio y de acompañar el cambio sin generar parálisis ni miedo.

¿Creéis que muchas pymes todavía no han entendido la magnitud del cambio?

Sí, y además es bastante normal. Hay empresarios que ya están muy sensibilizados, pero hay muchos otros a los que la conversación ni siquiera les está llegando bien. O les llega como ruido, como moda o como algo lejano. Y la realidad es justo la contraria: las pymes también van a verse profundamente afectadas. Algunas para bien, porque podrán ganar eficiencia y capacidad. Otras lo pasarán peor si no reaccionan a tiempo. No porque vayan a desaparecer de un día para otro, sino porque pueden ir perdiendo competitividad sin darse cuenta: márgenes, productividad, capacidad de respuesta o incluso talento.

Suena casi a advertencia.

Jajaja, no. Más que una advertencia es una invitación a mirar la realidad de frente. Estamos entrando en una etapa en la que muchas empresas tendrán que tomar decisiones importantes. No hacer nada también es una decisión, y probablemente la más arriesgada.

¿Qué tipo de partner van a necesitar las pymes en este contexto?

Uno que entienda de negocio y de tecnología a la vez. No basta con saber de herramientas ni con hacer presentaciones sobre IA. Tampoco basta con tener visión estratégica si luego no sabes llevarla a procesos, automatizaciones o ejecución real. Las pymes van a necesitar partners capaces de escuchar, entender su modelo, detectar oportunidades, priorizar e implantar. Y que sepan acompañar, porque no todas las empresas necesitan lo mismo ni al mismo ritmo.

¿Este nuevo posicionamiento supone un cambio total en Refineria?

—No. Y ese matiz es importante. Seguimos siendo lo que éramos, con áreas fuertes en marketing, diseño, audiovisual o consultoría. Pero estamos reorientando parte del área de desarrollo hacia servicios más alineados con lo que ya están demandando muchas empresas: automatización, IA aplicada, integraciones, copilotos internos o rediseño de procesos. Es una evolución natural de lo que llevamos haciendo más de 20 años.

¿De dónde nace esta apuesta?

Es una mezcla de convicción absoluta, de entusiasmo por el cambio de paradigma que estamos viviendo y de realidad. Por un lado, llevamos tiempo viendo hacia dónde se mueve el mercado. Por otro, también hemos vivido que algunos modelos de servicio más tradicionales ya no van a comportarse igual. Eso te obliga a leer el contexto con honestidad y a moverte.

¿Mallorca y Baleares están bien posicionadas para este cambio?

Tienen una buena oportunidad, pero hay que moverse. Hay tejido empresarial, talento y sectores que pueden beneficiarse mucho de la IA. Pero necesitamos que alguien lidere este discurso en el terreno pyme con una propuesta realmente práctica.Y ahí creemos que hay espacio.

¿Qué tipo de proyectos estáis viendo ya?

Desde automatizaciones muy concretas hasta proyectos más transversales. Hay empresas que quieren ordenar procesos, ahorrar tiempo administrativo, mejorar la gestión de información o conectar herramientas. Y también casos donde toca repensar cómo trabaja un equipo. Cuando una empresa lo entiende bien, deja de verlo solo como ahorro de tiempo y empieza a verlo como mejora de su capacidad de ejecución.

¿Os preocupa el miedo que puede generar la IA?

Claro. Somos plenamente conscientes de que la IA genera ilusión, pero también incertidumbre. Y eso sólo podemos gestionarlo con contexto, liderazgo y experiencia práctica. Cuando los equipos entienden que la IA también puede potenciar y simplificar su trabajo, la conversación cambia.

¿Cuál es la ambición de Refineria en esta nueva etapa?

Evidentemente queremos posicionarnos como una referencia en adopción real de inteligencia artificial y automatización para pymes. Queremos ser su partner, sus asesores y sus principales apoyo en el cambio. La IA va a transformar muchas compañías. La cuestión no es si ocurrirá o no, que eso ya sabemos que va a pasar, sino quién va a ayudar a que esa transformación tenga sentido, se implemente bien y llegue a tiempo. Ahí es donde queremos estar. Con este reposicionamiento, Refineria abre una nueva etapa en la que la inteligencia artificial deja de ser un concepto abstracto para convertirse en una herramienta de transformación real dentro de la pyme. La compañía sostiene que el verdadero reto en los próximos años no será simplemente “usar IA”, sino saber adoptarla con criterio, integrarla en la operativa diaria y convertirla en una ventaja competitiva sostenible.

TEMAS

  • pymes
  • empresas
  • Mallorca
  • inteligencia artificial
  • tecnología
  • Moda
Tracking Pixel Contents