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La inmigración se consolida como uno de los motores del crecimiento económico en Baleares: explica cerca del 60% del empleo creado desde 2022

Los trabajadores extranjeros representan ya el 22% del total de afiliados

La elevada dependencia del turismo y la presión de la temporada alta convierten a los trabajadores extranjeros en una pieza clave para sostener la actividad económica

Largas colas en Palma para obtener el informe de vulnerabilidad.

Largas colas en Palma para obtener el informe de vulnerabilidad. / Luana Caridad López / DMA

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

El mercado laboral se ha convertido en uno de los ejes centrales del diagnóstico económico de Baleares, con un protagonismo creciente de la población extranjera. En pleno debate sobre la regularización de inmigrantes impulsada por el Gobierno, el informe de BBVA Research presentado ayer detalla que la inmigración explica cerca del 60% del crecimiento del empleo desde 2022, un dato que refleja hasta qué punto la evolución del mercado de trabajo en las Islas está vinculada a la llegada de trabajadores del exterior. En este contexto, la entidad estima que el proceso de regularización podría afectar a unas 22.000 personas en Baleares, con impacto directo sobre la afiliación y la estructura del empleo.

El peso de este colectivo no solo aumenta, sino que se consolida como un elemento estructural del sistema productivo. Los trabajadores extranjeros representan ya el 22% del total de afiliados, prácticamente uno de cada cuatro, según los datos publicados hace unos días por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Este diferencial subraya la singularidad del modelo balear, más intensivo en mano de obra y con mayores necesidades de incorporación de trabajadores para sostener su actividad.

La distribución sectorial de la afiliación extranjera confirma, además, el patrón productivo del archipiélago. La hostelería concentra 23.009 afiliados extranjeros, lo que equivale al 25% del total, seguida de la construcción con 18.597 trabajadores (20%) y del comercio con 10.462 (11%). Estos datos evidencian que el dinamismo del empleo foráneo está estrechamente ligado al pulso del turismo y a las actividades que dependen directa o indirectamente de él.

Más allá de las cifras, el informe apunta a los retos estructurales que se derivan de esta realidad. La elevada dependencia del turismo y la presión de la temporada alta convierten a los trabajadores extranjeros en una pieza clave para sostener la actividad económica. Todo ello en un contexto en el que la escasez de mano de obra local continúa siendo uno de los principales desafíos para el tejido empresarial de Baleares, que encuentra en la inmigración una vía para cubrir vacantes en sectores estratégicos pero también una señal de las limitaciones del actual modelo productivo.

Crecimiento por encima de la media

Según el informe Situación Illes Balears 2026, la economía balear habría crecido un 3,2% en 2025, superando por quinto año consecutivo la media nacional (2,8%). De cara a los próximos ejercicios, BBVA Research proyecta un crecimiento del 2,5% en 2026 y del 2,0% en 2027, lo que permitiría que en 2027 el PIB regional se sitúe 16,7 puntos por encima del nivel previo a la pandemia. En paralelo, la tasa de paro podría reducirse hasta el 8,2% y generarse unos 23.000 nuevos empleos entre 2025 y 2027.

El informe, presentado por el economista jefe para España, Miguel Cardoso, apunta que el crecimiento reciente ha estado impulsado por los servicios, especialmente la hostelería, y por una demanda interna más robusta, pese a la moderación del turismo extranjero y al menor avance de la construcción. "El crecimiento de la economía balear ha mostrado un gran dinamismo en 2025", recoge el documento, aunque anticipa una desaceleración en un contexto de mayores costes y menor diversificación.

El turismo se acerca a sus límites de capacidad

Uno de los principales avisos del informe se centra en el sector turístico. BBVA advierte de que "el avance del turismo podría estar aproximándose a ciertos límites de capacidad", en un escenario en el que Baleares sigue dependiendo de forma intensa de esta actividad. No obstante, el contexto geopolítico podría jugar a favor del archipiélago, que actuaría como destino refugio frente a la inestabilidad en otros mercados competidores.

En términos de demanda, el consumo de los hogares continúa creciendo, aunque con cierta moderación. El gasto con tarjetas nacionales en Baleares se desaceleró del 9,3% en 2024 al 6,5% en 2025, y en el primer trimestre de 2026 avanzó un 5,2% interanual, con mayor dinamismo en grandes superficies y supermercados. En cambio, se observa una caída en partidas como viajes, electrónica o bienestar. El turismo nacional ha mostrado signos de debilidad: tras crecer un 1,9% en 2024, el gasto de turistas españoles cayó un 4,9% en 2025, aunque repuntó con fuerza en el inicio de 2026 (+14%). Por el contrario, el gasto con tarjetas extranjeras se ha estancado en el arranque del año.

La vivienda, principal cuello de botella

El informe sitúa la vivienda como uno de los principales frenos al crecimiento. Desde 2021 se han creado cerca de 26.000 nuevos hogares en Baleares, frente a la construcción de 17.500 viviendas, lo que evidencia un desajuste significativo entre oferta y demanda. Esta escasez no solo impacta en los precios, sino también en la capacidad de atraer y retener trabajadores. BBVA prevé que la inversión residencial gane tracción gracias al descenso de los tipos de interés, con unas 3.600 viviendas en ejecución en 2026, un 3% más que el año anterior. Además, los visados de obra crecieron un 8,7% en 2025, en línea con la media nacional.

En el ámbito financiero, BBVA prevé que la política monetaria siga siendo moderadamente expansiva, con tipos de interés en torno al 2% y condiciones favorables para el crédito. Esto beneficiará especialmente a sectores intensivos en financiación, como el inmobiliario. En cambio, la política fiscal tenderá a ser menos expansiva. Hasta diciembre de 2025, los fondos europeos Next Generation han tenido un impacto equivalente al 3,1% del PIB regional, por debajo del 3,9% nacional, y su efecto irá perdiendo intensidad en los próximos años.

Riesgos externos y costes energéticos

El informe también identifica riesgos externos. La incertidumbre sobre la política comercial de Estados Unidos podría afectar a los exportadores, aunque Baleares presenta una exposición reducida. Más relevante es el impacto de la energía: un aumento del 10% en el precio del crudo podría restar 0,2 puntos al crecimiento y elevar la inflación en 0,3 puntos.

Además, BBVA subraya la necesidad de mayores inversiones en energía para mantener la competitividad, así como de acuerdos que garanticen la sostenibilidad de la deuda autonómica y una reforma del sistema de financiación. En conjunto, el informe concluye que Baleares mantiene margen para sostener el crecimiento en los próximos años, apoyada en su especialización en servicios. Sin embargo, este crecimiento estará condicionado por la capacidad de resolver los desequilibrios estructurales.

"Si se avanza en la mejora de la disponibilidad de vivienda, en la inversión energética, en la reducción de las ineficiencias del mercado laboral y en la consolidación de unas finanzas públicas sostenibles, la región podrá reforzar un desarrollo más competitivo, equilibrado y resiliente", concluye BBVA Research.

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