Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Otro gran año para ser extranjero en Mallorca

Desde la pandemia se ha disparado el interés entre los extranjeros por residir largas temporada en Baleares y teletrabajar.

Desde la pandemia se ha disparado el interés entre los extranjeros por residir largas temporada en Baleares y teletrabajar. / B.RAMON

Matías Vallés

Matías Vallés

Se pueden fundir en una sola fórmula los anuncios de millones de billetes vendidos por las aerolíneas, las previsiones ambiguas del BBVA que hablan a la vez de crecimiento y «estancamiento», las cifras disparadas de contratación laboral de extranjeros más o menos regularizados, la compra de activos por parte de grandes conglomerados mundiales, los datos del Colegio de Notarios sobre la venta de miles de mansiones a extranjeros privilegiados, o incluso las boyantes cifras del tráfico en pateras desde África. En resumen, otro gran año para ser extranjero en Mallorca.

Gracias sean dadas al BBVA por preocuparse de los inciertos ejercicios venideros, pero el turismo vive al día, en una burbujeante euforia artificial. Un paseo por cualquier zona turística de Mallorca, por cualquier zona de Mallorca, permite entregarse al cálculo mental del flujo monetario ahora por canales electrónicos. La isla es una fábrica de hacer dinero, que desde luego no se transmite a los salarios.

Cuando Bartomeu Amengual acuña la expresión de «la industria de los forasteros», ya concedía inconscientemente el protagonismo absoluto a los ‘forasturistas’. Los extranjeros empezaron por gastar grandes fortunas en Mallorca, ahora también las ganan. El modelo de negocio viene controlado desde el exterior, los mallorquines entienden mejor que nadie el modelo de la isla iraní de Kharg, un depósito de petróleo sin comparación en todo el planeta ni consideración alguna hacia los nativos.

Las perspectivas son sombrías para los residentes. Ni siquiera pueden airearse con la brisa de la «desaceleración», que no supondrá un indicio de sosiego sino que obligará a pedalear más rápido para llegar al mismo sitio. Las aerolíneas, los bancos, los gigantes turísticos y las grandes firmas de distribución contemplan a Mallorca como una tierra de paso, donde la permanencia no concede derecho alguno. Al contrario, es un dato sospechoso.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • Mallorca
  • Cifras
  • aerolíneas
  • BBVA
Tracking Pixel Contents