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Guillem Fullana, presidente de la asociación Mallorca Accessible per a Tothom: "No podemos disfrutar de nuestros pueblos, pero tenemos que pagar impuestos"

La organización ha presentado numerosas denuncias ante el Defensor del Pueblo y el Registro General del Estado, incluyendo una por una rampa peligrosa y una petición para un centro cultural accesible

Guillem Fullana, presidente de la asociación Mallorca Accesible per a Tothom

Guillem Fullana, presidente de la asociación Mallorca Accesible per a Tothom / G. Bosch

Palma

Las dificultades de accesibilidad en las calles de Mallorca siguen siendo un problema para muchas personas con diversidad funcional. Así lo denuncia Guillem Fullana, ciudadano de Marratxí en silla de ruedas y presidente de la Asociación Mallorca Accessible per a Tothom, una institución sin ánimo de lucro que desde 1992 trabaja por la accesibilidad y la no discriminación en la isla. El responsable ha denunciado en este diario una falta de implicación política ante una situación que afecta a una parte importante de la población. “Según datos europeos, el 10% de la población española tiene diversidad funcional”, señala.

El presidente de la asociación critica que muchos espacios urbanos presentan obstáculos que dificultan el tránsito. “Nuestros políticos permiten que haya muchas calles intransitables y poco accesibles por la ocupación de papeleras, farolas, cabinas telefónicas, semáforos y grietas, que nos imposibilitan caminar con tranquilidad”, explica Fullana. Además, pone como ejemplo una situación concreta en el barrio de La Cabana, en Marratxí, donde afirma que "no puede ir a la plaza de la Iglesia por culpa de estos impedimentos”.

Además, opina que esta situación supone una forma de discriminación para este tipo de población. "Lo peor de todo es que la población con diversidad funcional no podemos disfrutar de nuestros pueblos y ciudades, pero tenemos que pagar nuestros impuestos”, afirma Fullana, sintiénse molesto por la poca atención hacia las personas con discapacidad.

Por otra parte, las dificultades de accesibilidad no solo afectan a la movilidad, sino que también pueden poner en peligro la integridad física de los ciudadanos. De hecho, Fullana recuerda un incidente ocurrido cuando utilizaba el tren, cuando "tuvo que recibir ayuda de una persona anónima para salir ileso", debido a que las puertas se cerraron mientras él bajaba por el andén con la silla de ruedas. El problema, según denuncia el ciudadano, es que las estaciones aún "no están adaptadas para todos y eso hace que nuestros trayectos en tren sean imposibles”.

Avances que no son suficientes

Fullana asegura que hace 57 años, cuando sufrió un accidente de moto que marcó su vida, apenas existían medidas de accesibilidad. Aunque reconoce que ha habido avances con el paso del tiempo, sigue pensando que todas estas mejoras no han sido suficientes. “Tenemos una ley de accesibilidad desde 1993, y después de más de tres décadas, los ciudadanos de Mallorca seguimos sin poder disfrutar plenamente de nuestros pueblos”, afirma.

Uno de los ejemplos más recientes que denuncia el ciudadano tiene que ver con los ascensores instalados en las vías del tren del Pont d’Inca. Según él, apenas ha podido utilizarlos debido a las constantes averías. “Es el único medio que tenemos las personas en silla de ruedas para coger el tren, y ni siquiera funciona con normalidad”, critica Fullana, afirmando que muchos vecinos se encuentran en la misma situación.

Falta de respuesta institucional

Fullana también critica la falta de respuesta por parte de las instituciones, asegurando que la asociación ha presentado un total de 25 denuncias ante el Defensor del Pueblo y 71 ante el Registro General del Estado. Entre ellas, destaca la que interpusieron hace 2 años “por una rampa instalada en la Plaça del Rosari, que consideran peligrosa para la integridad de las personas con diversidad funcional”. Además, en 2024, impulsaron una petición “para la creación de un nuevo centro cultural accesible en la Colònia de Sant Pere”, una iniciativa que, por el momento, tampoco ha tenido recorrido institucional.

El ciudadano también insiste en que el problema no es únicamente técnico, sino político. Para él, las instituciones no destinan los recursos necesarios para garantizar el cumplimiento de la normativa vigente. “Tenemos la ley, pero los políticos no la cumplen”, sentencia, asegurando que, debido a esta irregularidad, la asociación ha intensificado su actividad en los últimos años. Ante esta situación, "exige que haya menos discriminación y más accesibilidad”, recordando una reflexión de la reina Letizia: "Un mundo más inclusivo es mejor para todos".

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