Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

La construcción se acelera en Baleares, pero se agrava el desequilibrio: más obra iniciada y menos vivienda terminada

En 2025 se alcanzaron 4.842 viviendas visadas, cerca de un 30% más que el año anterior y el nivel más alto desde 2009

Los aparejadores señalan que la vivienda que se proyecta no cubre las necesidades de Mallorca.

Los aparejadores señalan que la vivienda que se proyecta no cubre las necesidades de Mallorca. / M. Mielniezuk

Guillem Porcel

Guillem Porcel

Palma

El mercado de la vivienda en Baleares cerró 2025 con un fuerte impulso de la actividad constructora, pero también con un desequilibrio cada vez más evidente entre la oferta que se proyecta y la que realmente llega al mercado. Se inician más viviendas que en años anteriores, pero se terminan menos, lo que mantiene la presión sobre el acceso a la vivienda, según los datos del informe de coyuntura económica del Govern correspondiente al primer trimestre de este año.

Los datos reflejan una clara aceleración de la obra nueva. Las viviendas iniciadas aumentaron un 21,3%, mientras que las terminadas cayeron un 20,1%. Esta divergencia confirma que el sector está generando un volumen elevado de nuevos proyectos, pero no logra materializarlos al mismo ritmo, lo que retrasa la incorporación efectiva de viviendas disponibles.

El dinamismo del sector se observa también en los visados de obra nueva. En 2025 se alcanzaron 4.842 viviendas visadas, cerca de un 30% más que el año anterior y el nivel más alto desde 2009. Este incremento sitúa a Baleares en una fase expansiva de la construcción, impulsada tanto por la demanda residencial como por el atractivo del mercado inmobiliario para la inversión.

Limitaciones

Sin embargo, este crecimiento convive con limitaciones claras en la ejecución. La caída de las viviendas terminadas apunta a la existencia de cuellos de botella, que pueden estar relacionados con la falta de mano de obra, el encarecimiento de materiales o los plazos administrativos. El resultado es un mercado en el que la oferta futura crece, pero la oferta real sigue siendo insuficiente.

Esta situación tiene consecuencias directas. La dificultad para transformar proyectos en viviendas efectivas contribuye a mantener la tensión sobre los precios y a dificultar el acceso a la vivienda, especialmente en un contexto de fuerte demanda. El inicio de 2026 apunta a que la construcción mantiene el impulso, con un aumento significativo de los visados en los primeros meses del año. No obstante, este dinamismo se produce en un entorno más incierto. El encarecimiento de la energía y de las materias primas puede trasladarse a los costes de construcción y ralentizar el ritmo de ejecución.

Baleares se encuentra así ante un escenario complejo: un sector de la construcción en expansión, pero con dificultades para convertir ese crecimiento en vivienda disponible a corto plazo. El reto no es solo construir más, sino hacerlo con la suficiente rapidez para aliviar un mercado que sigue tensionado.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • construcción
  • Vivienda
  • Baleares
  • Mallorca
  • Crecimiento
Tracking Pixel Contents