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El mercado de Pere Garau se concentra contra la agresión homófoba sufrida por un comerciante: "No quiero venganza, solo estar tranquilo"

La concentración ha reunido a unas 60 personas en el mercado de Palma, mostrando su indignación y solidaridad ante los hechos ocurridos

El afectado fue agredido al grito de "maricón", sufriendo un esguince y una herida en el codo, además de la agresión a su hermana

VÍDEO | Concentración en el mercado de Pere Garau contra a la agresión homófoba sufrida por un comerciante: "No quiero venganza, solo estar tranquilo"

B. Ramon

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

El pasado jueves por la mañana, el mercado de Pere Garau, en Palma, fue escenario de una agresión de carácter homófobo que ha conmocionado tanto a trabajadores como a clientes habituales. La víctima, un comerciante del propio mercado, resultó herida tras un altercado que se inició de manera fortuita mientras atendía a una clienta. Al no disponer en ese momento del producto que le solicitaban, se dirigió a otro puesto cercano -una práctica habitual entre vendedores-, y en ese trayecto pisó una baldosa próxima al espacio ocupado por los presuntos agresores.

Lo que parecía un gesto sin importancia derivó en una reacción desproporcionada. Los agresores comenzaron a increparle con insultos de carácter homófobo, hasta que la situación escaló rápidamente a la violencia física. En el transcurso de la agresión, el comerciante fue golpeado mientras recibía insultos como "maricón". Su hermana, que acudió para intentar detener la escena, también fue agredida. Como consecuencia, la víctima sufrió un esguince en el brazo izquierdo, una lesión especialmente delicada debido a daños previos en esa extremidad por la que ahora lleva una escayola, además una herida a la altura del codo.

El suceso, grabado por vecinos desde edificios cercanos, provocó una oleada de indignación en el entorno del mercado. El afectado presentó denuncia ante la Policía Nacional, mientras que otros comerciantes, al igual que el propio agredido, señalaron que ya existía un clima previo de tensión con los agresores.

"No quiero hacer un circo de todo esto"

Días después, este martes por la mañana, la plaza del mercado ha acogido una concentración de apoyo al agredido. Alrededor de 60 personas -entre vendedores, clientes y representantes institucionales- se han reunido en un ambiente marcado por la emoción y la solidaridad. Entre los asistentes se encontraban la gerente del mercado, Paquita Bonnin, así como representantes políticos de distintas formaciones, como miembros del PSIB y de Més per Mallorca, además de responsables municipales del Ayuntamiento de Palma como Llorenç Bauzà y Lourdes Roca.

Durante el acto, los aplausos hacia la víctima han sido constantes, reflejo del respaldo de la comunidad. La indignación también ha estado muy presente: muchos de los asistentes han reclamado que los presuntos agresores -que suelen acudir al mercado los martes, jueves y sábados- sean vetados de forma definitiva. Este martes no han hecho acto de presencia en el mercado.

El propio agredido, Miquel, visiblemente emocionado, ha agradecido el apoyo recibido y ha reconocido que no esperaba una respuesta tan amplia: "Me encuentro muy emocionado y muy bien acompañado, no esperaba esta repercusión". Ha quiero destacar y agradecer especialmente el respaldo de sus compañeros y de los clientes, asegurando que "la indignación general es lo que más me ha motivado" y recordando que, desde el primer momento, "los compañeros de la plaza me ayudaron".

Miquel ha insistido en que no busca protagonismo ni confrontación: "No quiero hacer un circo de todo esto. Lo único que quiero es poder estar tranquilo". En la misma línea, ha subrayado que no desea venganza: "No la busco. Solo quiero mi vida, rodeado de la gente que quiero, y basta".

Sobre lo ocurrido, ha explicado que la agresión fue el desenlace de una tensión que venía de atrás: "Había habido disputas anteriores, insultos... este clima venía de lejos". Según ha relatado, todo se precipitó tras responder a un insulto homófobo: "Les dije que eran homófobos, fue lo único que hice para defenderme, y a partir de ahí comenzaron las agresiones físicas". Ha descrito la escena como "muy violenta", con momentos que apenas podía procesar, y ha recordado también cómo su hermana fue atacada cuando intentó ayudarle.

Más allá de las lesiones físicas, el impacto emocional sigue siendo notable. "Tengo angustia, me cuesta dormir, he perdido el apetito, estoy intranquilo todo el tiempo", ha confesado. Aun así, ha contrapuesto ese sufrimiento con las numerosas muestras de apoyo recibidas: "He vivido esto, pero también he visto tantas muestras de apoyo que ni yo mismo soy consciente de lo que ha pasado".

Pese a todo, el comerciante prefiere dejar en manos de la justicia cualquier decisión sobre los agresores: "No me corresponde a mí decir qué se tiene que hacer. Yo he puesto la denuncia y ahora tocará lo que tenga que tocar". Mientras tanto, su deseo es claro y sencillo: recuperar la normalidad y poder continuar con su vida.

Encuesta sobre la tendencia de los ataques homófobos en la sociedad actual.

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