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La oposición centra sus críticas en la limitación de vehículos, el traslado de residuos y la gestión de Galmés: "Usted no liberará Mallorca de coches pero sí Ibiza de basura"

La segunda y última jornada del Debate de Política General ha servido para que PSIB, Més y Coalició per Mallorca hicieran balance de los tres años de gobierno de Llorenç Galmés

Los partidos han criticado la gestión en materia turística y han señalado al presidente por "prometer mucho y ejecutar muy poco", condicionado en exceso por su socio de gobierno de VOX

Perelló, Salas y Cladera, en imágenes de archivo, sobre una instantánea del pleno del Consell durante el Debate de Política General de 2026.

Perelló, Salas y Cladera, en imágenes de archivo, sobre una instantánea del pleno del Consell durante el Debate de Política General de 2026. / DM

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

Llorenç Galmés, presidente del Consell de Mallorca, ha escuchado hoy las intervenciones de la oposición sentado en la bancada del Partido Popular, no en su escaño de presidente, ocupado en esta ocasión por la vicepresidenta Antonia Roca. Lo ha hecho durante la segunda sesión del tercer Debate de Política General de la legislatura, en la que, tras los discursos de la izquierda y de sus socios de gobierno, ha anunciado un paquete de medidas contra los efectos económicos de la guerra por valor de 84 millones de euros.

La jornada de hoy, la segunda y última del debate, ha servido para que los grupos de la oposición hicieran balance de los tres años de gobierno de Galmés. El resultado ha sido un retrato crítico y bastante coincidente: movilidad paralizada, gestión de residuos cuestionada y un modelo turístico que califican de insostenible. A eso se ha sumado la crítica transversal a lo que varios portavoces han calificado como un presidente que "promete mucho y ejecuta poco", condicionado en exceso por su socio de gobierno, VOX.

Los dos partidos de la izquierda han coincidido en señalar los mismos puntos débiles. El primero, la ley de limitación de entrada de vehículos a la isla, anunciada hace un año en el anterior debate y que sigue sin aprobarse. Tanto el PSIB como MÉS per Mallorca han recordado que los votos para sacarla adelante existen, y que el único obstáculo es la voluntad del presidente. "Todos sabemos que el motivo real es que VOX no se lo permite, usted cede, usted no gobierna", ha espetado la portavoz de los socialistas, Catalina Cladera. Catalina Inés Perelló, portavoz de los ecosoberanista, por su parte, ha resumido la situación con una frase: "No tenemos ni ley, ni medidas concretas, ni calendario. Tenemos humo. Solo humo".

El segundo frente común ha sido la importación de residuos de Ibiza, que ha generado un rechazo unánime en la oposición. Ambas formaciones también han coincidido en calificarlo de decisión injusta e impuesta, tomada sin transparencia y a costa de los ciudadanos de Mallorca. Y el tercero, el turismo: ningún grupo cree que el Consell esté gestionando el crecimiento con criterios reales de sostenibilidad, especialmente después de que el nuevo conseller, Guillem Ginard, reconociera que reducir plazas turísticas "no es urgente". A estos tres ejes se han añadido, con distinta intensidad, las críticas a las políticas sociales, la vivienda, la lengua y la gestión del territorio.

"Tres años de incumplimientos"

Cladera ha sido la más dura en el tono y la más sistemática en el repaso de los tres años de gobierno de Galmés. Ha calificado la legislatura de "tres años perdidos, tres años de mentiras" y ha trazado un recorrido por cada área de gobierno para documentar, uno a uno, los anuncios que no se han ejecutado: los viales cívicos pendientes, los aparcamientos disuasorios que llevan dos años en aprobación inicial, las cámaras de la Serra de Tramuntana que siguen sin instalarse. "Un gobierno que promete mucho, anuncia mucho, pero ejecuta poco", ha resumido. También ha exigido actuar contra los pisos turísticos ilegales con la contratación de los inspectores financiados por el Govern que "hace tres debates que se anuncia que contratarán a 10 más pero siguen con los mismos que en 2023".

La socialista ha criticado que el "gran anuncio" de Galmés en este debate es, "en realidad, política de segunda mano", dado que la cesión del solar de Can Domenge --junto al Velòdrom Illes Balears-- al IBAVI para construir vivienda de protección pública es "simplemente una consecuencia de la aprobación de la recalificación de la zona" que hizo el Ayuntamiento de Palma durante el mandato del exalcalde José Hila. Esto, ha apuntado, se produjo mediante la votación del PGOU de 2023 a la que ha resaltado que el PP "se opuso", al tiempo que le ha recriminado que ahora resulte que aquel planeamiento en vigor es "el que le permite hacer el anuncio de la cesión del solar". Además, le ha cuestoinado sobre cuándo se podrían entregar las llaves de esa promoción y ha rogado que "no haya pelotazos" en la tramitación, aludiendo a los polémicos casos que el PP y Unió Mallorquina protagonizaron en la zona.

En cuanto a la Serra de Tramuntana, Cladera ha advertido que la nueva ley es una norma pactada con VOX, orientada a "la defensa de la propiedad privada y que ignora el cambio climático". Así, ha defendido que la ley "dificulta el acceso en la montaña" y "vulnera el derecho colectivo de disfrutar del paisaje". "La Serra es Patrimonio de la Humanidad y es patrimonio de todo el mundo, el PSIB no aceptará una ley que burocratice el excursionismo y que solo escuche propietarios y cazadores", ha defendido.

También ha cargado especialmente contra la gestión de residuos, acusando a Galmés de haber aceptado importar basura de Ibiza de forma "opaca" y sin condiciones. "Usted no liberará Mallorca de coches pero sí Ibiza de basura", ha espetado. En el terreno social, ha denunciado el abandono de las políticas LGTBI y de dependencia, con más de 1.300 personas en lista de espera para una plaza de residencia y 2.500 esperando el servicio de ayuda a domicilio, y ha cerrado con una acusación directa al presidente: "Ha renunciado a gobernar Mallorca para situarse de copiloto de VOX".

"Pérdida de credibilidad"

Perelló, por su parte, se ha estrenado hoy en su primer Debate de Política General. Ha centrado su intervención en lo que ha llamado la "pérdida de credibilidad" del presidente, construyendo un discurso más retórico y de fondo que el del PSIB, pero igualmente demoledor. "La credibilidad no se construye con palabras. Se construye cumpliendo. Y usted, hoy, tiene un problema: ya no le cree nadie", ha afirmado. Ha repasado los mismos "fracasos" en movilidad y residuos, pero ha puesto especial énfasis en el turismo, criticando que el Consell haya sacado nuevas plazas al mercado mientras proclama apostar por la sostenibilidad. "Cuando usted habla de turismo sostenible no hay quien le crea. Porque la gente ve qué pasa en la calle. Y lo que ve es saturación", ha dicho.

En materia de lengua y cultura, Perelló ha sido la voz más firme de la jornada. Ha denunciado la eliminación del dominio .cat de las webs del Consell, los recortes a entidades como la OCB y Joves per la Llengua, y la introducción del castellano en los Premios Mallorca. Ha cerrado su intervención con unos versos de La Balanguera, recordando que 2026 es el centenario de su estreno musicado: "Sap que la soca més s’enfila com més endins pot arrelar".

La sobrepoblación de Mallorca

Antoni Salas, portavoz de Coalició per Mallorca, ha hecho gala de su particular manera de hacer política: directa, respetuosa y sin estridencias. Salas ha abrazado las nuevas líneas ideológicas de su partido, antes El Pi, poniendo al ciudadano de la isla en el centro absoluto del discurso. Ha situado la sobrepoblación como el problema estructural que lastra todas las demás políticas, y ha exigido algo que ningún otro partido ha pedido con tanta contundencia: un estudio de capacidad poblacional que el Consell nunca ha realizado. "Si siguen llegando entre 20.000 y 30.000 personas cada año, todas las medidas serán parches", ha advertido.

Salas ha criticado la gestión del Consell en vivienda, movilidad y turismo, pero lo ha hecho desde un enfoque propio, sin limitarse al relato de oposición clásico. Ha propuesto vincular el turismo a la cultura y el producto local, apostar por la rehabilitación de zonas turísticas degradadas y diversificar la economía. Ha pedido más autogobierno, un estatus especial para las islas dentro de Europa y ha defendido priorizar a los residentes de larga duración en las políticas públicas. Ha concluido con una llamada clara: "Por el futuro de nuestros hijos y de nuestra lengua, necesitamos una Mallorca digna: los mallorquines primero".

Vox seguirá siendo "un actor decisivo"

A diferencia de los grupos de oposición, VOX ha intervenido desde su posición de socio de gobierno. El portavoz Toni Gili ha reivindicado el papel de su partido como "motor del cambio" en el Consell, marcando distancias con lo que ha calificado como décadas de políticas continuistas del anterior gobierno de izquierdas, y ha defendido la gestión en medio ambiente y mundo rural, asegurando haber roto con "el ecologismo de pancarta" y haber devuelto "respeto y dignidad al mundo rural".

Ha exigido medidas valientes para desbloquear suelo y facilitar el acceso a la vivienda, y ha sido especialmente crítico con la política lingüística, reclamando un bilingüismo real. "No vamos a aceptar que un mallorquín tenga que justificarse por hablar español en su propia tierra. Eso no es convivencia, es exclusión", ha criticado Gili. Ha cerrado con un mensaje de cara al tramo final de la legislatura: "VOX no va a frenar el cambio", subrayando que su partido seguirá siendo "un actor decisivo dentro y fuera del gobierno."

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