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Ocho de cada diez pacientes con Síndrome de Piernas Inquietas no saben que lo padecen

La Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI) está realizando una ruta divulgativa por España en 2026 para dar a conocer esta enfermedad neurológica a la población

Cristian Sánchez y Purificación Titos en la charla divulgativa sobre el SPI

Cristian Sánchez y Purificación Titos en la charla divulgativa sobre el SPI / Enrique Casanova

Palma

El Síndrome de Piernas Inquietas (SPI) es un trastorno neurológico del sueño más común de lo que parece, pero todavía es muy poco reconocido, según ha afirmado el neurofisiológico Cristian Sánchez. A día de hoy, “casi un 80% de las personas que lo padecen no están diagnosticadas”, lo que retrasa el acceso a un tratamiento definido, y provoca que muchos pacientes convivan durante años con los síntomas sin saber qué les ocurre.

Esta fue una de las ideas que se han expuesto este lunes en una charla divulgativa celebrada en la sede de la Fundació Sa Nostra, y organizada con la colaboración de la Asociación Española de Síndrome de Piernas Inquietas (AESPI). Durante la sesión, Sánchez ha explicado las características de esta enfermedad y su impacto en la vida de los pacientes.

Por otra parte, se estima que “entre el 5% y el 10% de la población caucásica presenta este trastorno, con mayor presencia femenina”. Aunque suele asociarse a la edad adulta, también puede aparecer en niños, pues la media de inicio de los síntomas se sitúa entre los 27 y los 35 años. Por otro lado, uno de los principales problemas, según el especialista, es que “muchas personas normalizan los síntomas o los confunden con otras molestias, lo que contribuye a que la enfermedad siga estando infradiagnosticada”.

¿En qué consiste el SPI?

El médico ha definido esta enfermedad como “un trastorno neurológico que provoca una necesidad irresistible de mover las piernas cuando la persona está en reposo, especialmente por la tarde y durante la noche”. Esta sensación suele ir acompañada de incomodidad o dolor en las piernas, y mejora al moverse. Según explicó el especialista, estos síntomas “interfieren con el descanso y pueden provocar dificultad para conciliar el sueño o despertares frecuentes, lo que termina afectando al día a día de quienes lo padecen”.

El origen del síndrome está relacionado con varios factores. Por un lado, existe “un riesgo de herencia que puede alcanzar el 70%”. Además, se ha observado que algunos pacientes presentan “alteraciones en el transporte de hierro al cerebro, lo que afecta al sistema encargado de regular el movimiento neuronal”.

El diagnóstico se basa principalmente en los síntomas que describe el paciente y en la realización de algunas pruebas complementarias, como un análisis de sangre para comprobar los niveles de hierro. “Es importante descartar otros trastornos que pueden provocar síntomas parecidos, como calambres nocturnos, neuropatías o problemas circulatorios”, advierte el neurofisiológico.

Ruta divulgativa por España

Durante la charla, también ha asistido la presidenta de AESPI, Purificación Titos, quien ha subrayado “la importancia de dar a conocer la enfermedad”. La asociación lleva más de veinte años ofreciendo información y apoyo a personas con este diagnóstico y trabaja para impulsar la investigación y la divulgación.

Por este motivo, la entidad está realizando durante 2026 “una ruta por diferentes ciudades de España con el objetivo de acercar el conocimiento sobre el síndrome de piernas inquietas a la población”, según ha afirmado la presidenta. De hecho, en los últimos meses, ya han pasado por ciudades como Murcia, Toledo, Madrid, León, Bilbao o Melilla, y su intención es seguir recorriendo el país.

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