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Bajo una funda blanca y sin protección visible: así se encuentra almacenado el restaurado carro triunfal de Santa Catalina Tomàs

El Consell de Mallorca mantiene este Bien de Interés Cultural en una zona de La Misericòrdia con acceso directo desde la calle

La institución insular defiende la actual ubicación alegando que "es el único espacio en el que cabe del Centro Cultural de la Misericòrdia" y argumenta que está cubierto de la luvia y el polvo y que está vigilado 24 horas

Imagen actual del carro de la beata, actualmente almacenado en una dependencia de La Misericòrdia sin vigilancia ni protección visibles.

Imagen actual del carro de la beata, actualmente almacenado en una dependencia de La Misericòrdia sin vigilancia ni protección visibles. / DM

Jordi Sánchez

Jordi Sánchez

Palma

El carro triunfal de Santa Catalina Tomàs, una de las piezas más emblemáticas del patrimonio cultural mallorquín y declarado Bien de Interés Cultural (BIC), permanece desde hace tiempo oculto bajo una funda de tela blanca en una dependencia de la Misericòrdia, en Palma. Lejos de cualquier espacio museístico o condiciones adecuadas de conservación, el histórico carro se encuentra actualmente en el hall de acceso al Pati de Dones, en una zona con acceso directo desde la calle y sin medidas visibles de seguridad ni protección. Tampoco está expuesto al público.

El Consell de Mallorca defiende la actual ubicación del restaurado carro alegando que "es el único espacio en el que cabe del Centro Cultural de la Misericòrdia". La técnica responsable del carro, conservadora de profesión, explica además que el departamento insular de Cultura ya trabaja en un proyecto para poder exponer "de forma permanente" este elemento patrimonial con tal de que "pueda estar a disposición de toda la ciudadanía". Según argumentan, el actual es un espacio que mantiene el carro "protegido de la luz solar y de la lluvia, y, además, está cubierto con una funda hecha a medida de algodón, un material que permite transpirar y proteger el carro del polvo y de la contaminación". Además, añade la responsable, está vigilado "las 24 horas del día por el personal de seguridad del Consell y por las cámaras de vigilancia" instaladas en el lugar.

La situación, documentada recientemente, evidencia una gestión que contrasta con el discurso institucional de defensa y protección del patrimonio. Según diversas consultas, no se trata de una ubicación provisional ni responde a un traslado puntual: el carro ha permanecido durante un tiempo prolongado en dependencias de la Misericòrdia, primero a la intemperie en el Pati d'Homes y, posteriormente, en el espacio actual.

Este estado de desatención resulta aún más llamativo si se tiene en cuenta que el carro fue protagonista hace apenas unos meses de uno de los actos más multitudinarios y celebrados del calendario festivo de la isla. En octubre del año pasado, el carro triunfal recorrió las calles de Palma en una procesión que reunió a más de 900 personas procedentes de 17 municipios, en el marco de la Festa de la Beata, recientemente declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de Mallorca.

Aquel desfile, organizado por el Consell de Mallorca junto al Obispado, fue presentado como una muestra del arraigo y la vitalidad de la tradición. El propio presidente de la institución insular, Llorenç Galmés, destacó entonces "la fuerza y la emoción" con la que el pueblo mallorquín vive esta celebración, subrayando además la importancia de garantizar la pervivencia de elementos como el carro triunfal para las futuras generaciones.

El carro, durante el proceso de restauración.

El carro, durante el proceso de restauración. / CIM

Una reciente restauración

Sin embargo, apenas unos meses después de aquel reconocimiento público, la realidad del carro dista mucho de la voluntad institucional de preservación. El contraste se acentúa si se recuerda que en octubre de 2024 el Consell impulsó una restauración integral de la pieza, una intervención que se presentó como clave para asegurar su conservación.

Los trabajos, realizados una década después de la anterior actuación, incluyeron la limpieza completa del carro, la consolidación de su capa pictórica, la restauración de los dorados, mejoras mecánicas en la tracción y un barnizado final como protección. Se trataba, según explicó entonces la vicepresidenta y consellera de Cultura y Patrimonio, Antònia Roca, de garantizar tanto la conservación preventiva como la reparación de los daños derivados del uso.

El carro, ya restaurado, a las espaldas del presidente insular Llorenç Galmés.

El carro, ya restaurado, a las espaldas del presidente insular Llorenç Galmés. / CIM

El carro, una galera de madera tallada y policromada datada en 1868, constituye una de las piezas más singulares del patrimonio insular. Su estructura ascendente, su rica decoración dorada y la iconografía vinculada a la santa lo convierten en un símbolo central de la festividad de la Beata.

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