Día Meteorológico Mundial
Maria Antònia Jiménez, profesora de Física de la UIB: "No podemos decir que todos los fenómenos extremos que hemos vivido en los últimos años sean consecuencia directa del cambio climático"
La investigadora explica que estos fenómenos "han existido siempre", aunque el cambio climático "ayuda" a que se produzcan
Los modelos meteorológicos "han mejorado" y permiten predicciones con más datos

Maria Antònia Jiménez en la conferencia del Día Meteorológico Mundial / B. Ramon
Temperaturas elevadas, sequías y borrascas con nombres propios. Son algunos de los fenómenos que azotan a la meteorología balear. Sin embargo, no son cuestiones anómalas ni exclusivamente atribuibles al cambio climático. Así lo defiende Maria Antònia Jiménez, profesora de Física de la Universitat de les Illes Balears (UIB), quien explica que estos episodios se han producido "a lo largo de la historia" y forman parte de "la dinámica propia del clima mediterráneo".
La investigadora ha participado en la conferencia del Día Meteorológico Mundial, que se celebra cada 23 de marzo, organizada por la delegación territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). En ella ha explicado que a pesar de los matices sobre el cambio climático, "las tendencias existen". En Balears, las observaciones muestran "un aumento de temperatura" y una mayor presencia de fenómenos extremos de precipitación. Jiménez señala que "no llueve más que antes", pero sí "de forma distinta". "Puede llover lo mismo, pero distribuido de otra manera: mucho en un solo día y poco el resto del tiempo", sintetiza.
No obstante, no deben atribuirse todos los eventos meteorológicos al calentamiento global: "No podemos decir que los fenómenos extremos que hemos vivido en los últimos años sean consecuencia directa del cambio climático". En la misma línea matiza que "ayuda, pero no es responsable al 100%" y explica que el clima "tiene sus ciclos".
La doctora no cree que los fenómenos sean más frecuentes o brutales, puesto que "han existido siempre". Pero sí considera que existe esta percepción social y está alimentada por "la inmediatez de la información" y la "denominación de las borrascas".
Llueve pero falta agua
Agua intensa en invierno pero sequía en los meses estivales. Uno de los problemas de las islas el anterior verano fue la gestión de recursos hídricos, pero esta paradoja tiene explicación física. "Cuando llueve tanto, Mallorca no es capaz de retener el agua. Los acuíferos no se quedan toda la que cae, mucha se va a los torrentes y al mar", señala Jiménez.
Además, es una cuestión relacionada con las estaciones del año: "Climatológicamente llueve en invierno y en otoño, en verano lo normal es que no llueva. Pero si de repente llueve, no se va al interior de la tierra sino al mar, porque el agua patina".
Más datos y mejores predicciones
La tecnología ha impactado en todos los sectores. También en el meteorológico, al que le permite disponer de más datos, mejores instrumentos y modelos con mayor resolución. "Antes trabajábamos con resoluciones de unos 10 kilómetros, ahora son de 1 o 2", explica la investigadora e insiste que esta mejora permite representar con "mayor precisión" territorios complejos como Baleares.
Aun así, estos modelos "siguen teniendo limitaciones", debido a que las ecuaciones en las que se basa no captan toda la complejidad de la atmósfera. Esta restricción obliga a "interpretar las predicciones con cautela", especialmente a largo plazo.
Asimismo, Jiménez subraya que anticipar cómo será el clima los próximos meses años continúa siendo un reto. La atmósfera es "un sistema no lineal y muy complejo", por lo que hacer predicciones estacionales es "muy aventurado". Lo compara con la economía: "Es como la bolsa, dicen que subirá y después no lo hace". Además, defiende la credibilidad de estas predicciones: "Nosotros las hacemos cada día. Si fallamos un día se nos cae el cielo, pero es un día malo de 364 que hemos hecho antes bien".
La investigadora insiste en que la tecnología tiene límites y "no podemos estirar los modelos más de lo que pueden dar". "Si la predicción de hoy para mañana puede fallar, cómo vamos a prever con certeza lo que pasará dentro de tres meses", plantea. Por ese motivo sostiene que este tipo de previsiones deben interpretarse "en términos de probabilidad".
Líneas de investigación
La UIB lleva a cabo tres líneas de investigación al respecto: clima y fenómenos extremos, hidrología y procesos en la capa baja de la atmósfera.
En este último se centra el trabajo de Maria Antònia Jiménez, de hecho es la responsable de la misma. En ella analiza fenómenos como el 'embat', la brisa marina de Mallorca durante los meses cálidos. Define esta línea como "la meteorología del buen tiempo", sin embargo cree que es igual de necesaria, ya que incide en la vida cotidiana y en sectores como la agricultura.
Observar hoy para proteger el mañana
Con motivo del Día Meteorológico Mundial, que se celebra cada 23 de marzo en conmemoración con la creación de la Organización Meteorológica Mundial, la delegación balear de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha realizado un acto protagonizado por la conferencia de Maria Antònia Jiménez bajo el lema Observar hoy para proteger el mañana. El evento tenía como objetivo reflexionar y otorgar unas placas conmemorativas a los colaboradores de la agencia.
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