Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

SAM: Inteligencia energética para un modelo sostenible

La solución desarrollada por SAMPOL que redefine la gestión energética en entornos complejos

SAM actúa como el «cerebro» de la red: integra, supervisa y coordina en tiempo real todas las fuentes de energía disponibles.

SAM actúa como el «cerebro» de la red: integra, supervisa y coordina en tiempo real todas las fuentes de energía disponibles. / Sampol

Palma

En plena transición hacia un modelo energético más sostenible, la capacidad de gestionar la energía de forma inteligente se ha convertido en uno de los grandes retos tecnológicos del siglo XXI.

SAMPOL cuenta con su propio departamento de Automatización y Control y ha desarrollado SAM (Sampol Automated Management), una solución inteligente capaz de transformar la forma en que funcionan las microrredes energéticas.

Equilibrio entre consumo, producción y coste energético

Lejos de ser un sistema convencional, SAM actúa como el «cerebro» de la red: integra, supervisa y coordina en tiempo real todas las fuentes de energía disponibles, desde la red eléctrica tradicional hasta instalaciones renovables, como plantas solares o parques eólicos, además de sistemas de almacenamiento en baterías y grupos de generación. Su objetivo es optimizar de forma continua el equilibrio entre consumo, producción y coste energético.

Además, SAM ha sido diseñado para adaptarse a múltiples escenarios operativos, gestionando de forma dinámica la combinación de fuentes energéticas según las condiciones de cada momento. Desde situaciones de operación estándar conectadas a red hasta escenarios en isla, el sistema es capaz de equilibrar recursos como energía solar, eólica, baterías o grupos de generación, garantizando siempre la continuidad del suministro y optimizando los costes energéticos.

Tecnologías avanzadas como la IA y el gemelo digital permiten analizar datos en tiempo real, predecir comportamientos y optimizar continuamente el funcionamiento del sistema.

Tecnologías avanzadas como la IA y el gemelo digital permiten analizar datos en tiempo real, predecir comportamientos y optimizar continuamente el funcionamiento del sistema. / Sampol

Más allá de la supervisión, SAM incorpora inteligencia artificial para dotar al sistema de capacidad predictiva. Analiza continuamente el comportamiento de la red, anticipa la demanda, identifica desviaciones y simula escenarios operativos que permiten optimizar la toma de decisiones.

Esta capa de inteligencia convierte la gestión energética en un proceso proactivo, no reactivo.

Tecnologías avanzadas: IA y gemelo digital

Este enfoque se apoya también en tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial y el gemelo digital, que permiten analizar datos en tiempo real, predecir comportamientos y optimizar continuamente el funcionamiento del sistema. Gracias a estas capacidades, SAM no solo reacciona ante las condiciones de la red, sino que se anticipa a ellas, mejorando la eficiencia y reduciendo riesgos operativos.

El impacto es tangible: mayor eficiencia operativa, reducción de costes y una integración más eficaz de energías renovables, contribuyendo a avanzar hacia modelos más sostenibles sin comprometer la continuidad del suministro.

SAM no solo reacciona ante las condiciones de la red, sino que se anticipa a ellas, mejorando la eficiencia y reduciendo riesgos operativos.

SAM no solo reacciona ante las condiciones de la red, sino que se anticipa a ellas, mejorando la eficiencia y reduciendo riesgos operativos. / Sampol

Su aplicación resulta especialmente relevante en infraestructuras críticas —como aeropuertos, hospitales, hoteles o grandes complejos industriales— donde la fiabilidad energética es un requisito esencial. En estos entornos, SAM actúa como garantía de estabilidad, resiliencia y control.

Herramienta clave para afrontar los desafíos del sector energético

Todo este ecosistema tecnológico está respaldado por un centro de control operativo 24/7, desde el que se monitorizan instalaciones a nivel global en tiempo real. Esta supervisión continua permite anticipar incidencias, actuar con rapidez y ofrecer a los clientes un soporte constante con los más altos estándares de seguridad y fiabilidad.

Basado en cuatro pilares —continuidad de servicio, eficiencia energética, monitorización constante y escalabilidad—, el sistema se posiciona como una herramienta clave para afrontar los desafíos actuales del sector energético y con proyección a nivel global.

Con SAM, SAMPOL no solo desarrolla tecnología, sino que impulsa una nueva forma de entender la energía: más inteligente, más integrada y alineada con las necesidades del futuro.

Para más información:

www.sampol.com

Departamento Comunicación Grupo SAMPOL:

comunicacion@sampol.com

TEMAS

  • Mallorca
  • inteligencia
  • energía
  • Global
  • inteligencia artificial
Tracking Pixel Contents