Absueltos dos patrones de una patera en Mallorca por las dudas de un testigo protegido
La Audiencia de Palma destaca que su declaración no es concluyente por la barrera idiomática con el intérprete
La Sala también rechaza un reconocimiento fotográfico como prueba de cargo al no cumplir con “los requisitos necesarios”, ya que se hizo solo con cinco o seis personas de la misma barca

Una patera varada en la costa de Llucmajor el pasado verano, tras la llegada de migrantes a Mallorca. / D.M.

La Audiencia de Palma ha absuelto a dos jóvenes argelinos de un delito contra los derechos de los ciudadanos extranjeros al no haber quedado acreditado que ambos fueran los patrones de una patera que llegó a la costa de Llucmajor en junio de 2025 con 24 personas a bordo ante las dudas que les planteó un testigo protegido, cuya declaración fue introducida en el juicio como prueba preconstituida.
El tribunal de la Sección Primera concluye que “no es prueba de cargo suficiente”, ya que en su declaración se observa “claramente la dificultad de entendimiento entre el testigo y el intérprete, quien en varias ocasiones recurre al inglés para entenderse con el testigo”. La Sala subraya: “El interrogatorio se advierte a todas luces insuficiente. Se evidencia que el testigo apenas entiende las preguntas que le formula el intérprete, pero es que el intérprete tampoco manifiesta claramente las respuestas del testigo”.
La reciente sentencia, que aún no es firme y contra la que cabe recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB), rechaza la principal prueba de cargo de la que disponía la fiscalía, que pedía cinco años de cárcel: el testigo protegido número cinco. “La declaración no es concluyente, entendemos que por la barrera idiomática claramente existente entre el testigo y el intérprete que le asistió”, abundan los magistrados.
La Sección Primera también descarta el reconocimiento fotográfico realizado como prueba de cargo al no cumplir con “los requisitos necesarios”, ya que dicho reportaje se hizo solo con cinco o seis personas que viajaban en la precaria embarcación. “No cumple con las exigencias necesarias para considerarse prueba de cargo. Y decimos que no es suficiente por cuanto la composición fotográfica solo se hacía con cinco o seis personas y, además, todas ellas pertenecientes a la misma patera, siendo una composición que, apenas con variación, se enseñaba en varias ocasiones a los testigos, lo cual hace que la diligencia ya resulte poco fiable”, reconoce el tribunal, que señala que podría haber sido “pertinente y útil” la realización de un reconocimiento en rueda como establece la ley.
Los abogados defensores Marc Bernadí Forteza y María del Carmen Serra Badia plantearon como cuestión previa la nulidad de la prueba preconstituida del testigo protegido número cinco y la nulidad del reportaje fotográfico, además de interesar la asistencia de intérpretes de pastún y árabe de Argelia, además de la identificación y acreditación de los intérpretes.
La Audiencia de Baleares echa en falta que no hubieran declarado más testigos en el juicio, ya que la prueba testifical quedó reducida a la preconstituida del testigo número cinco, cuyas respuestas fueron “inconclusas y dudosas”.
Además, ambos acusados negaron en todo momento durante la vista oral ser los patrones de la embarcación. Según su versión, el viaje comenzó en Argelia y pagaron unos 7.000 o 6.000 euros. Después de esperar todos juntos en un piso, por la noche embarcaron y salieron de la costa. Uno de ellos incluso aseguró no saber nadar y reconoció que la patera quedó a la deriva.
“Puede concluirse que no cabe duda alguna de que los acusados, en compañía de otros 22 ocupantes, entraron en las costas españolas a bordo de una embarcación ilegal y fuera de los puestos habilitados para la entrada en el país, pero no resulta acreditado que fuesen los patrones de la embarcación, ni los responsables de la travesía y su seguridad”, detalla la sentencia.
Medio año en prisión
Según se declara probado, los dos encausados, que llegaron a estar medio año encarcelados en Palma, viajaron a bordo de una patera de fibra de unos siete metros y medio de eslora por tres metros de manga, con un único motor de 300 caballos, con un total de 24 ocupantes. La nave se adentró en aguas españolas de forma irregular eludiendo cualquier tipo de puesto fronterizo autorizado. Fue interceptada en la playa Son Granada de Baix, en Llucmajor, después de iniciar la travesía el pasado 18 de junio de 2025 desde la costa de Argelia.
La embarcación se quedó sin combustible y llegó al sur de Cabrera el 19 de junio. No cumplía con ningún estándar de seguridad, sobrepasaba su límite de capacidad y carecía de chalecos salvavidas, balsa de salvamento, bengalas, botiquín o extintor. El combustible era insuficiente y la falta de reservas de agua y comida determinó un riesgo grave para la vida de los pasajeros.
La travesía fue organizada por personas no identificadas asentadas en Argelia y que cobraban a cada adulto entre 7.000 y 8.000 dólares.
Suscríbete para seguir leyendo
- El conflicto en Irán tensiona el turismo de lujo en Mallorca: 'Habrá más inconvenientes que ventajas
- Los acuíferos de Mallorca, bajo la sombra de los nitratos: todas las aguas subterráneas de la isla están contaminadas
- Estalla la tensión en un autobús del TIB de Mallorca y una vecina se enfrenta a los turistas: “No estamos de vacaciones, vivimos aquí”
- Panaderías que resisten en Palma: 'Si no hay continuidad, se puede convertir en un producto muy de lujo
- Un pueblo de Mallorca, el 'más bonito' para viajar este mes de abril según National Geographic
- El convenio balear de hostelería se modifica para beneficiar a sus 160.000 fijos discontinuos
- La Reina Sofía no pudo fotografiarse junto a sus hijas en la Catedral
- Un trabajador que sufrió un infarto interpone una reclamación al IbSalut porque le dieron el alta en Palma sin saberlo