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Un escenario internacional inestable y en transición a un nuevo modelo

El Club Diario de Mallorca acogió ayer la presentación del libro ‘Las fuerzas que mueven el mundo’, escrito por los analistas de ‘El orden mundial’

Marisa Goñi, directora de Diario de Mallorca, Celia Hernando y Álvaro Merino, analistas de ‘El Orden Munidial’.

Marisa Goñi, directora de Diario de Mallorca, Celia Hernando y Álvaro Merino, analistas de ‘El Orden Munidial’. / MANU MIELNIEZUK

Maria López

Maria López

Palma

El mundo como lo conocíamos hasta ahora ha muerto. El orden surgido tras la Segunda Guerra Mundial, el multilateralismo y, en definitiva, la estabilidad han dado paso a la desconfianza, el recelo y el proteccionismo en las relaciones exteriores. Éste es el nuevo escenario en el que se desarrolla la actualidad internacional, una realidad a la que conviene acostumbrarse porque el equilibrio no se alcanzará en el corto plazo. Esta y otras claves para comprender de donde venimos y hacia donde vamos están recogidas en el libro Las fuerzas que mueven el mundo, escrito por Celia Hernando, José Marín y Álvaro Merino, analistas de la revista digital El orden mundial.

Dos de los autores, Hernando y Merino, estuvieron ayer en el Club Diario de Mallorca para presentar este volumen en el que se han servido de los mapas para hacer más entendible el juego de fuerzas que están configurando este nuevo orden internacional. Marisa Goñi, directora de Diario de Mallorca, condujo el acto que contó con el patrocinio de Trablisa y la asistencia de numeroso público.

Álvaro Merino, Celia Hernando, Marisa Goñi, Rafael Romero y Sebastián Oliver.

Álvaro Merino, Celia Hernando, Marisa Goñi, Rafael Romero y Sebastián Oliver. / MANU MIELNIEZUK

Más que centrarse en los acontecimientos más recientes, con Las fuerzas que mueven el mundo, los autores han querido «hablar de las dinámicas de fondo, ver donde están los datos y cómo podemos analizar las cuestiones con todas sus aristas». En este sentido y como ejemplo, Hernando comentó que más que hablar del último minuto de la guerra de Ucrania se ha puesto en contexto la política expansionista de Rusia.

Proteccionismo y lucha por el territorio

Las dinámicas proteccionistas, la lucha por el territorio e, incluso, el uso de la fuerza se han desplegado en el tablero de juego. Sin embargo, para Merino, todo esto, más que una novedad, es una regresión a un «mundo antiguo». Las formas sí han cambiado, son más espectaculares, dijeron en alusión a Donald Trump. Pero, según afirmaron los autores, esa tranquilidad vivida entre el fin de la Segunda Mundial y la caída del muro de Berlín fue excepcional.

El 11S y la guerra al terror fueron citados como origen de esta reestructuración, pero también la entrada de China en la Organización Mundial del Comercio, la competencia económica de los BRICS y el hecho de que Estados Unidos, por voluntad propia, haya dejado de ser el garante del orden liberal.

Numeroso público siguió la presentación del libro.

Numeroso público siguió la presentación del libro. / MANU MIELNIEZUK

Involución de la democracia

Las nuevas tendencias incluyen una preocupante involución de la democracia y el auge de los populismos que siempre despiertan «cuando la economía no va bien». Por otro lado, confluyen en este momento convulso varios mandatarios fuertes «que quieren pasar a la historia»: Donald Trump, Vladimir Putin y Xi Jinping. Y todos ellos tienen intereses coincidentes, por ejemplo, en el Ártico donde Estados Unidos quiere recuperar el tiempo perdido. «Si observamos el Ártico desde arriba, vemos que Rusia y Estados Unidos son vecinos. Es un mar que se está abriendo por el cambio climático. Groelandia es clave para el paso de los misiles y también por sus recursos».

El mundo es ahora un lugar más inseguro en el que impera la ley del más fuerte

Por su lado, la Unión Europea parece caminar hacia la irrelevancia por su falta de una política exterior única. «La UE tiene que decidir qué quiere ser, hay muchas cosas a debatir y no hay tanto tiempo», hizo notar Hernando. En cambio, China basa sus relaciones internacionales en pactos económicos y comerciales que son más duraderos. Al mismo tiempo acaricia la idea de hacerse con Taiwán, fuerza no le falta puesto que ya es la segunda potencia naval y el momento le es propicio, con Trump enfrascado en otros asuntos.

Así las cosas, con la ONU prácticamente desaparecida, la inestabilidad y la inseguridad son la nota dominante. Impera la ley del más fuerte porque, «si tienes capacidad para coger lo que quieres no vas a perder el tiempo en negociar».

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