Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Cuatro de cada diez mujeres con discapacidad sufre violencia de género

Un estudio presentado en Palma refleja la situación de este colectivo invisible que pocas veces se atreve a denunciar al agresor

El estudio sobre la mujer discapacitada ha sido presentado esta mañana en Palma

El estudio sobre la mujer discapacitada ha sido presentado esta mañana en Palma / J.F.M.

Cuatro de cada diez mujeres con discapacidad han sufrido alguna vez un episodio de violencia de género. Esta triste realidad figura en el estudio “Ojo al dato”, que impulsa el programa Inserta Empleo de la fundación Once, que ha sido presentado esta mañana en Palma. No solo preocupa el alto porcentaje de mujeres con discapacidad víctimas de esta lacra social, sino que lo peor es que la mayoría de casos son episodios silenciados, aunque detrás de ellos siempre hay una mujer con dificultades.

Inserta Empleo inició un proyecto denominado “Mujeres en modo On VG”. Se trata de un estudio de campo, que se traduce después en un análisis estadístico de las mujeres que sufren algún tipo de discapacidad que, a su vez, se ven envueltas en un ambiente infernal en su domicilio, bajo la presión de una pareja maltratadora que se aprovecha de sus limitaciones.

Este estudio, que refleja los datos tan preocupantes, es el resultado del análisis de 1.600 casos, de los que alrededor de 70 son mujeres con discapacidad de Baleares.

Aunque la lacra del machismo se extiende a todas las mujeres, la estadística refleja que sobre todo afecta a las personas con discapacidad por encima de las que no sufren ningún tipo de limitación física o psíquica. Esta discapacidad, en la mayoría de casos, suele ser previa a la violencia sufrida. El estudio demuestra que si la enfermedad es congénita, es muy probable que la víctima, desde su infancia, ya hubiera empezado a sufrir episodios de acoso escolar, o incluso violencia, pero el problema se agrava después al convivir con una persona de comportamientos machistas.

Ester González, directora del estudio, ha explicado que el objetivo de este estudio es dar visibilidad a una situación que ha permanecido siempre oculta, ya que pocas veces se relaciona un episodio de violencia de género con la condición de discapacidad de la víctima. Por ello, la experta consideró que no hay mejor forma de visualizar la realidad a través de los datos que reflejan un estudio de campo con mujeres que han sufrido esta violencia.

Así, el informe afirma que la discapacidad se ha utilizado también como un argumento para mantener a estas mujeres apartadas del mercado laboral. Ello impide su independencia económica, porque siempre dependen de sus parejas. El maltratador, además, utiliza la enfermedad física de su pareja para insultarla o vejarla, lanzándole mensajes de que nadie más que él es capaz de amarla.

La violencia de género sobre estas mujeres no siempre se ejerce del mismo modo. Así, la mayoría de casos el maltrato suele ser más psicológico, que físico, pero las secuelas son muy parecidas. Los agresores, además, suelen ser hombres muy controladores, que mantienen un acoso constante sobre sus parejas y pretenden saber en todo momento dónde están y con quién están. Este control lo continúan después con el dinero y se obsesionan en conseguir el aislamiento social de sus parejas.

La responsable del proyecto ha señalado que estas mujeres discapacitadas viven en un “miedo permanente” y su estado psicológico les impide tomar decisiones. Por ello, les cuesta tanto, no solo denunciar, sino abandonar al maltratador, porque esta decisión también puede afectar al futuro de sus hijos.

El perfil de la mujer con discapacidad que sufre esta situación de violencia familiar es de una persona entre 45 a 55 años, sin empleo y casi la totalidad de ellas de nacionalidad española. Además, forma parte de un sector de la población que padece un grave problema para acceder a una vivienda, lo que supone un freno a la hora de denunciar a su agresor.

Las expertas que han realizado este estudio aconsejan a estas mujeres buscar la forma para llenar su confianza para tomar las decisiones que necesitan, un proceso en el que van acompañadas a través de los programas de esta institución social.

El informe también señala otra de las consecuencias de esta situación y es que en la mayoría de casos la discapacidad de las víctimas, que a día de hoy constituyen un colectivo casi invisible para la sociedad, impide también que se conozca cuál es el infierno que sufren a diario. Desde esta asociación social siempre se aconseja a las víctimas que denuncien, porque de lo contrario nunca se apartan del ciclo de violencia en el que se ven atrapados.

Suscríbete para seguir leyendo

TEMAS

  • mujeres
  • violencia de género
  • Violencia
  • Mallorca
  • Cuatro
Tracking Pixel Contents